El año de la recuperación en la industria editorial

Luego de la crisis generada por la pandemia, librerías, editoriales y otras empresas de la industria editorial comenzaron a recuperarse. Pero la falta de la feria del libro de Bogotá presencial y la escasez de papel aún pesan. 

La crisis del 2020

Hubo unos meses de 2020 en los que el mundo del libro en Colombia vivió un verdadero calvario. En medio de una pandemia global y de los toques de queda y las cuarentenas decretadas por el gobierno, las librerías y las bibliotecas cerraron sus puertas, las editoriales dejaron de imprimir tantos libros (porque casi no había donde venderlos) y las ferias del libro y los festivales literarios -los eventos más esperados del año por los lectores y las editoriales- se cancelaron y se pasaron a la virtualidad. 

El golpe fue duro y se sintió en las cifras entregadas por la Cámara Colombiana del Libro (CCL). Si en 2019 la industria editorial había vendido unos 799.000 millones de pesos (casi 39.000 millones más que en 2018), para 2020 solo se vendieron 670.000 millones. Una caída del 16,1 por ciento que aunque pudo ser peor (la reapertura de las librerías durante el segundo semestre del año compensó un poco las cosas), significó un retroceso evidente.

Cayeron las exportaciones, las importaciones e incluso las ventas internas. Y lo único que pudo salvar las cifras, además de la reapertura, fue el sector de libros educativos y textos escolares, que no sintió la pandemia porque cuando esta llegó a Colombia, en marzo, ya había pasado su temporada fuerte de venta de libros (entre enero y febrero). 

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La crisis tuvo consecuencias palpables, ya que librerías y editoriales tuvieron que ajustarse el cinturón. El informe de la CCL habla de 1.451 empleos perdidos en empresas del sector (contando los que trabajan en la parte editorial, administrativa y en canales de ventas), una caída de 25,1 por ciento respecto a la planta que se tenía en 2019. 

Eso sí, como lo afirma Enrique Gonzalez Villa, presidente de la CCL, hubo un par de cosas positivas. La principal: debido a la emergencia, la entidad, el Ministerio de Cultura e Idartes lograron implementar en todas las librerías del país páginas de comercio electrónico y ese rubro (el de la venta electrónica de libros físicos) creció un 70.4 por ciento. “Un crecimiento en infraestructura enorme para la industria y un salto que veníamos trabajando lentamente, y que lo teníamos pensado para varios años, pero que tuvimos que adelantar”

2021: entre la recuperación y la escasez de papel 

Y aunque aún no se tienen cifras consolidadas de 2021, todo indica que ha sido un periodo de recuperación lenta, con el que las empresas del sector han logrado sortear la crisis. Aunque ahora hay otra amenaza en el ambiente: la escasez de papel. 

Entre las noticias buenas está que se consolidó la reapertura de las librerías y bibliotecas, y que volvieron a subir las exportaciones y las importaciones. También que las editoriales -que el año pasado habían suspendido algunos lanzamientos- volvieron a publicar sus novedades editoriales, lo que movió el mercado y permitió que las ventas aumentaran.

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De hecho, el año pasado, según explica González Villa, “los triunfadores, además del comercio electrónico, fueron lo que nosotros llamamos obras de fondo, es decir los clásicos, los libros que ya habían aparecido antes. Esos se vendieron muy bien”. Pero todo indica que en 2021 las novedades recuperaron el trono y movieron aún más las ventas.

No todo es color de rosa. Aunque volvieron algunas ferias del libro presenciales, como la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, la Feria Internacional del Libro de Cali o la Feria del Libro de Bucaramanga (Ulibro), entre otras, los organizadores decidieron hacer de forma virtual la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo). Y esa ausencia seguro se notará mucho a la hora de hacer el consolidado final. 

Para ponerlo en contexto, Gonzalez explica que las ventas en la FilBo representan siempre una doceava parte de las ventas totales del año (es decir, casi como un mes de ventas) y que en 2020, el rubro de ventas en ferias del libro tuvo una caída del 97 por ciento.

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La industria espera que con la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2022 se le de un impulso a la reactivación del sector. Foto: Corferias.

Otro problema que se ha presentado este año ha sido la escasez de papel. “Es una combinación de factores: uno, porque el comercio internacional está cerrado por la crisis de los contenedores. Dos, porque los productores locales, especialmente uno, se dedicó a abastecer la demanda de empaques y de papel de envolver, en detrimento de papel para libros y escritura”, cuenta.

Eso, que empezó a sentirse hace unos dos meses, ha llegado a ser cada vez más notorio. Y podría terminar repercutiendo en una baja en la producción de libros y en un aumento en el precio, más adelante. 

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En cuanto a empleos, y sin tener las cifras definitivas, Gonzalez cree que no se recuperarán muchos este año: “creemos que lo que hicieron las editoriales y las librerías fue reducir su estructura al mínimo necesario y están esperando primero a recuperarse económicamente para después volver a tener la infraestructura normal”.

Sin embargo hay signos positivos: “tenemos informes de librerías nuevas que se han venido  abriendo. Son librerías independientes que están en los barrios, con su gente local, que llevan a los escritores a que conversen con el público y firmen libros. Y es algo que no solo pasa en Colombia, sino en todo el mundo”

La industria mira ahora hacia la FilBo 2022, que se realizará nuevamente presencial entre abril y mayo, con Corea del Sur como país invitado de honor. Podría ser el detonante para iniciar nuevamente el crecimiento que se tenía antes de la pandemia. 

Como dice Gonzalez Villa: “Sabemos que hemos pasado un periodo muy difícil, pero lo hemos sorteado, digamos que bien, o por lo menos no ha habido un gran deterioro. Incluso fortalecimos la infraestructura del sector editorial. Podríamos decir que salimos fortalecidos y ahora estamos esperando la reacción del mercado. Ya han crecido las ventas de muchos sectores, y estamos esperando que pase en el nuestro”

Fue un año que dejó en claro que muchas quieren continuar con librerías físicas cerca a su casa”

Este es un testimonio de Ana Ximena Oliveros, fundadora y directora de ‘La librería de Ana’, una librería independiente con dos sedes en el norte de Bogotá.

La librería de Ana - testimonio

Mi librería es muy joven. Nació en febrero de 2019 en el Centro Comercial San Rafael, de Bogotá. Y apenas cumplimos un año empezó la pandemia. Fue una época muy difícil, estuvimos cerrados durante varios meses y sobrevivimos gracias a las redes sociales, al networking, y al apoyo de los clientes, de los vecinos del sector y de la comunidad que fuimos formando durante ese año. 

En diciembre de 2020 abrimos la segunda sede en medio de la pandemia, en el Parque la Colina. Así que el 2021 fue un año con retos, no solamente de crecimiento, sino de supervivencia. Fue un año en el que salimos adelante y tuvimos buenos resultados teniendo en cuenta la situación por la que atraviesa no solo el país, sino las librerías independientes, que somos el eslabón más débil de la cadena del libro. 

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Fue un año que dejó en claro que muchas quieren continuar con librerías físicas cerca a su casa, atendidas por libreros que conocen de literatura, historia, filosofía, literatura para niños y jóvenes. Pero que también dejó en evidencia la falta que hace una ley de precio fijo en el país, que controle el descuento que se hace sobre el precio de venta al público y que muchas veces se convierte en una competencia desleal, sobre todo por las plataformas digitales que ofrecen unos descuentos imposibles. 

Es un tema urgente resolver, una ley y una política del Estado seria, enfocada en la conservación de las librerías físicas. Porque aunque sí existen estímulos, hace falta una política que abogue porque las librerías sigan con vida. Algo que ya existe en otros países.

5 Comentarios

  1. Completísimo análisis de la situación de las Empresas editoriales librerías y otras que dependen de esta Industria del libro , a causa de la pandemia y como ha sudo su recuperación 👍

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