Valle del Cauca y Cauca, focos de la violencia contra defensores de derechos humanos en 2021

Un reciente informe de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos reveló que el año pasado fueron asesinados 78 defensores de derechos humanos. Aunque la cifra es preliminar, da cuenta de los riesgos que enfrentan en Colombia quienes defienden la vida.

Las amenazas y los ataques a los defensores de derechos humanos siguen siendo una constante en el país. Según el más reciente informe de la Oficina de la ONU para los derechos humanos, en 2021, por lo menos unos 78 defensores de derechos humanos fueron asesinados. 

La cifra, sin embargo, es preliminar, ya que no representa la totalidad de los asesinatos, sino los casos verificados. El organismo conoció 202 alegaciones de homicidios de personas defensoras en total, de los cuales 78 cuentan con verificación, 36 están en proceso de verificación y 85 son concluyentes. 

La mayoría de las víctimas fueron hombres (70), seis de ellos, indígenas y seis pertenecían a comunidades afro. De las ocho mujeres asesinadas, cinco eran indígenas. 

De los casos que todavía se encuentran en verificación, cinco corresponden a mujeres (dos indígenas y una perteneciente a la comunidad LGBTI). De los 34 casos de hombres, seis corresponden a indígenas y dos a afrodescendientes. 

Casos homicidios defensores
Homicidios de personas defensoras de derechos humanos. Foto: informe de la ONU.

Cabe resaltar que, según explicó la ONU, los casos que han sido verificados cumplen con dos requisitos: el carácter de defensor (a) de la persona, según la Declaración de Naciones Unidas sobre Defensores de Derechos Humanos, y que una de las hipótesis del homicidio tenga relación con su rol de defensor. 

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Valle del Cauca y Cauca, los más afectados

El mayor número de víctimas defensoras de derechos humanos ocurrió en el Valle del Cauca. En el departamento se presentaron 31 homicidios: 22 en Cali, cuatro en Tuluá, tres en Yumbo, uno en Jamundí y uno en Florida. 

En el Cauca, departamento vecino del Valle del Cauca, fueron asesinados 11 defensores. Estos se registraron en los municipios de Argelia (3), Caldono (2), Corinto (2), Popayán (2), Buenos Aires (1) y  Jambaló  (1). 

Mapa homicidios derechos humanos
Foto: informe de la ONU.

En estas zonas se ha recrudecido la violencia debido a los enfrentamientos entre diferentes grupos armados al margen de la ley. De hecho, la Defensoría del Pueblo reportó el asesinato de 130 líderes sociales en 2021. En dicho reporte, el departamento más afectado fue Antioquia (22 homicidios) y le siguen Cauca (21) y Valle del Cauca (16). 

Las consecuencias de estas violencias también se han evidenciado en otros informes. Por ejemplo, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) informó que, en 2021, en el municipio de Argelia (Cauca) se registraron 15 eventos de desplazamiento masivo que dejaron 6.778 personas sin territorio. “Esto representa un incremento del 1.400 por ciento en relación con lo reportado en el año 2020. Durante el último mes, se reportaron desplazamientos masivos cada semana o cada 15 días”, indicó el informe.

Por su parte, Indepaz informó que durante 2021 se registraron 88 masacres, con 313 víctimas. El departamento más afectado fue Antioquia con 14 masacres (52 muertes), y le siguieron Cauca también con 14 masacres (46 muertos) y Valle del Cauca con 11 masacres (44 muertos). 

Masacres en 2021 Indepaz
Masacres en 2021. Foto: Indepaz.
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Aumenta la violencia y las medidas son insuficientes

Desde hace ya varios años se ha documentado la violencia a las que son sometidos los defensores de derechos humanos y de quienes desempeñan algún liderazgo social en su comunidad. 

En 2018, la ONG Amnistía Internacional realizó un pronunciamiento público sobre el incremento de ataques a personas defensoras en Colombia. Allí, la organización denunció que tras la firma del Acuerdo de Paz los asesinatos y amenazas contra los defensores se han venido incrementando. 

Igualmente, la ONG expuso que en algunas zonas del país, como el Urabá y Chocó, la violencia ejercida contra los defensores se trataba de una dinámica reciclada de 20 años atrás, “cuando grupos paramilitares actuaron con total impunidad para despojar a los pobladores de tierras y territorios en favor de intereses económicos”. 

En dicho documento, Amnistía manifestó que le preocupaba que las medidas implementadas por el Estado eran escasas e insuficientes, ya que no lograban mitigar los riesgos que enfrentan las personas que “defienden los derechos de las víctimas del conflicto armado interno, los derechos humanos vinculados a la tierra y los derechos colectivos”. 

Dicha inquietud sigue presente en 2022, no solo por los hechos de violencia que se han presentado en este nuevo año, sino porque precisamente las respuestas del Estado siguen quedándose cortas. La situación es tal que Colombia continúa liderando las listas de los países más letales para defensores y líderes sociales. 

Este panorama no cambiará, como manifestó la ONG, hasta que el Gobierno reconozca las dinámicas de la violencias que se ejercen contra los líderes y hasta que haga presencia en los territorios que han sido históricamente olvidados y golpeados por el conflicto.

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Foto de portada: signisalc.org

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