Con la anulación de Roe v. Wade, América Latina queda a la vanguardia de los derechos reproductivos en el continente

La decisión de anular la sentencia de Roe v. Wade, que le daba protección constitucional al derecho al aborto, aparta a Estados Unidos de la tendencia de otros países de América, como Colombia, Argentina, México y Uruguay.

Lo que pasó en Estados Unidos con Roe V. Wade es un retroceso de más de 50 años en los derechos reproductivos de las mujeres. Esta sentencia, promulgada en 1973, impedía que cada estado del país norteamericano tuviera la potestad para prohibir completamente el aborto.

Ahora, con lo que sucedió el viernes pasado, los más pesimistas estiman que al menos la mitad del estados, especialmente en el sur de Estados Unidos, empiecen a prohibir la interrupción voluntaria del embarazo. De hecho, antes de que se anulara la sentencia Roe v. Wade, trece estados ya habían redactado leyes para ponerse en sintonía con lo que decidiera la Corte Suprema.

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Así las cosas, las más damnificadas con esta decisión serán las personas más empobrecidas y marginadas pues, en caso de que quieran abortar, no podrán viajar a estados donde la práctica sí sea permitida. “Las personas que podrán son las que tienen los recursos no solamente en dinero sino en tiempo para viajar a ir a otros estados”, indicó a Diario Criterio la abogada Daniela Yepes. En otras palabras, si una mujer quiere ir a otro estado para practicarse un aborto, tiene que hacer un doble cálculo de dinero: el costo del viaje y lo que dejará de recibir de su salario por ausentarse uno o varios días.

“En últimas, todas estas cuestiones de empobrecimiento afectan de manera especial a algunas comunidades particulares, como las mujeres migrantes, las mujeres afrodescendientes”, añadió Yepes.

En medio del impacto que generó la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, se conoció que el gobierno de Colombia estaba respaldando una solicitud para revocar el fallo que despenalizó el aborto hasta la semana 24.

Varias expertas han coincidido con que la solicitud no tiene sentido y que la Corte Constitucional de Colombia no puede anular su fallo.

El aborto en América Latina

En todo caso, el pronunciamiento del gobierno del presidente Iván Duque sirvió para recordar los avances que Colombia y otros países de América han tenido en materia de derechos reproductivos.

El caso de Argentina es de resaltar. A diferencia de otros países donde la decisión provino de las cortes, en Argentina el aborto se despenalizó en el Congreso, a través de una ley aprobada en diciembre de 2020. Allí, entonces, la interrupción del embarazo se puede practicar sin limitaciones hasta la semana 14 de gestación.

En Colombia, en febrero de este año, la Corte Constitucional despenalizó el aborto hasta la semana 24, un periodo más amplio que en otros países de América Latina y el Caribe: en Uruguay y Cuba, por ejemplo, se permite hasta la semana 12.

Además, hay que tener en cuenta que los dos candidatos que pasaron a segunda vuelta presidencial en Colombia se habían comprometido a acatar la sentencia, y una de las banderas de la vicepresidenta electa Francia Márquez fue la defensa de los derechos reproductivos.

En septiembre de 2021, por su parte, la Suprema Corte de Justicia de México declaró como inconstitucional castigar a cualquier persona por abortar, lo que abrió el camino para la despenalización en todos los estados de ese país.

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Aunque otros países de América Latina, como Guatemala, han tenido retrocesos en su legislación sobre el aborto, los caso de Argentina, Colombia, México, Cuba y Uruguay sientan precedentes importantes en todo el continente, sobre todo, después de la anulación de Roe v. Wade.

Analistas, de hecho, resaltan que el trabajo que ha el activismo en América Latina puede ser un ejemplo a seguir en Estados Unidos.

Diario Criterio dialogó con Carmen Martínez, directora asociada de estrategias legales del Centro de Derechos Reproductivos, organización que hacer parte del movimiento Causa Justa, para profundizar sobre este asunto.

Diario Criterio: ¿Qué implicaciones tiene la decisión de la Corte Suprema para las mujeres y los cuerpos gestantes de ese país?

Carmen Martínez: Es una decisión nefasta. Es importante analizar dos cosas. La primera es que en esta Corte, al menos con la composición que tiene, no se puede confiar. Ya demostró que puede arremeter en contra de los derechos reproductivos de las mujeres. De aquí se desprende un dato alarmante y es que al menos 12 o 13 estados ya están listos para prohibir el aborto en sus marcos legales o restringirlos casi por completo. Allí, hay 31 millones de mujeres con capacidad de gestar que se ven directamente afectadas. Segundo, hay que leer el voto disidente de los tres jueces que no estuvieron de acuerdo. Ellos lamentaron la decisión, pero sobre todo el hecho de que se ignorara el sentir de tantas mujeres que contaban con el derecho a decidir. Ahora, las mujeres más jóvenes van a tener menos derechos de los que tenían sus madres y abuelas. 

Diario Criterio: La decisión pone a América Latina a la vanguardia de los derechos reproductivos. Tenemos a Colombia. También está Argentina, que ha sido pionera en la región. ¿Este fallo podría tener alguna implicación en estos países y en los que están avanzando por ese mismo camino?

C.M.: No tiene ninguna implicación. Este fallo, en términos jurídicos y legales, solo tiene incidencia en Estados Unidos. Efectivamente, América Latina, en las últimas dos décadas, ha dado una batalla importante para ponerse a la vanguardia de los derechos reproductivos de las mujeres y de las personas con capacidad de gestar. La decisión que obtuvo el movimiento Causa Justa es un gran ejemplo de ello. Es importante además que el movimiento de derechos humanos continúe luchando para que las leyes retrógradas de países como Nicaragua dejen de existir. 

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Diario Criterio: También hubo rumores de que la decisión podría afectar a Colombia…

C.M.: Esos no son más que mensajes políticos que continúan perpetuando los discursos de demagogia punitiva que buscan castigar a las mujeres solo por tener la capacidad de gestar. Estos mensajes, a su vez, perpetúan el estereotipo de que nuestro fin máximo es la reproducción. 

Diario Criterio:  La decisión ha despertado varias dudas sobre lo que sucederá en Estados Unidos. ¿Qué podría pasar en las próximas semanas?

C.M.: Seguiremos trabajando para que algún día se revierta está decisión, que va en contra de los derechos fundamentales de las mujeres. Hay un corpus iuris internacional que ha dicho que el aborto es un servicio de salud esencial. Parte de lo que se viene es luchar para que los fondos económicos para apoyar a las mujeres que buscan la interrupción voluntaria del embarazo sean más fuertes, para que ellas puedan trasladarse, tomando la carga que ya implica buscar una interrupción en su ciudad o localidad y no poder acceder a ella. También hay que seguir incidiendo ante el Congreso para que apruebe la ley de protección de salud de las mujeres. 

Diario Criterio: El nuevo fallo dice que la histórica sentencia de Roe vs. Wade siempre estuvo equivocada, pero pasaron casi 50 años para que cambiara. ¿Por qué este fallo se da en este momento, qué condiciones llevaron a esta decisión?

C.M.: Hay varias razones. Una, es que luego de la sentencia de Roe vs. Wade hubo otro fallo, que reconoció el derecho constitucional para acceder al aborto, pero cambió la viabilidad. Desde entonces, se empezaron a componer muchas barreras para que las mujeres y las personas gestantes pudieran acceder al aborto, desde lo que tenía que ver con la habilitación de clínicas hasta la prestación del servicio. También como consecuencia, los estados más conservadores empezaron a poner barreras en cuanto a los límites gestacionales. 

Otra, y crucial para lo sucedido, tiene que ver con la importancia de la elección de los jueces y juezas que tienen la labor de tomar estas decisiones. Yo recuerdo una entrevista que le hicieron al entonces presidente Donald Trump, en la que le preguntaron si estaba dispuesto a revertir el fallo de Roe y él dijo que solo faltaban tres jueces para que fuera posible. Y esos jueces fueron finalmente designados, llegando entonces una mayoría conservadora.

En el caso colombiano hay que estar atentos, pues hay que defender la independencia judicial. Hay también que procurar que los magistrados sigan siendo personas que mantengan el prestigio que se ha ganado la Corte Constitucional a favor de los derechos sociales. 

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Diario Criterio: Donald Trump fue precisamente uno de los primeros en reaccionar. El expresidente aseguró que el fallo era “decisión de Dios”. ¿Cómo hacer una lectura de la forma en la que entremezclan ideologías y religión con los derechos?

C.M.: Esto no se trata de estar o no de acuerdo con el aborto. Tampoco se trata de pecados, según la religión que cada uno profese. Cada quien tiene la decisión individual si quiere o no acceder a una interrupción del embarazo. Cualquier persona con capacidad de gestar puede necesitar una interrupción en cualquier momento de su vida, mientras tenga la capacidad de gestar. Se trata de garantizar un servicio de salud esencial a toda la población. Aquella persona que accederá al derecho no debería enfrentarse a alguna intromisión de carácter político o religioso. Todos debemos luchar para que las personas puedan acceder a servicios esenciales de salud, incluido el aborto, en condiciones de igualdad. Lo demás, son decisiones de cada quien. 

Diario Criterio: En Colombia, en medio de la coyuntura en Estados Unidos, se habló de tumbar el fallo. Asimismo, se dijo que en el caso ya había una cosa juzgada. ¿Por qué estos argumentos no serían válidos?

C.M.: El poder ejecutivo no debería, de ninguna forma, reproducir mensajes que buscan fomentar y perpetuar los discursos de demagogia punitiva. En caso de la sentencia, la Corte estudió el caso y lo que dijo es que habían argumentos nuevos para tener en cuenta, tomando así una decisión respetuosa con el corpus iuris de derechos humanos. 

Diario Criterio: Una consecuencia que sí podría verse es la desinformación alrededor del aborto, que también se vio luego de que la Corte despenalizara el aborto en Colombia…

C.M.:  Sí. Luego de la decisión hubo mucha desinformación. Muchas personas enviaron mensajes tergiversados, con los que pusieron en el imaginario de la sociedad ideas como que las mujeres tenemos relaciones para quedar embarazadas y luego abortar por placer. También se dijo que nos quedaríamos sentadas en una silla para un día antes de la semana 24 solicitar el aborto. Lo que no se puede entonces perder de vista es que hay condiciones contextuales, circunstanciales y evidencias que indican que es importante garantizar el derecho al aborto. Existen muchas barreras por las que las mujeres no pueden acceder a la interrupción. Y, por su puesto, las más perjudicadas tienden a ser las niñas, las jóvenes, las víctimas de violencia sexual y la población migrante. 

Ahora, en Estados Unidos, vamos a ver varios estados con prohibiciones. Sin embargo, las mujeres se van a poder trasladar a otros estados para acceder al procedimiento. Hay una fuerza de la sociedad civil que está trabajando para que existan más fondos económicos que puedan cubrir esos traslados.

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