Señales para detectar si un niño es víctima de acoso y cómo responder a la situación

Cuando se presentan casos de acoso surge la pregunta de qué pueden hacer las familias para proteger a los niños. Muchas veces no se sabe por dónde empezar. Esto aconsejan los expertos.

Las recientes denuncias de acoso sexual y escolar han desatado una preocupación generalizada. En los colegios, que deberían ser entornos seguros para los niños y jóvenes, se vienen presentando cifras alarmantes de estas violencias. 

Entre enero de 2020 y diciembre de 2021, se registraron 8.981 casos graves de acoso escolar, lo que posiciona a Colombia “como uno de los países con mayor cantidad de casos de acoso escolar en el mundo”, dice la ONG Bullying Sin Fronteras en un informe.

Así mismo, se han registrado 876 casos de presuntos acosos y abusos sexuales en los colegios, entre enero de 2018 y febrero de este año. De estos, 65 han sido sancionados (7,6 por ciento), 127 archivados (12,5 por ciento) y 684 continúan en investigación, según los datos de 81 de las 96 Secretarías de Educación del país,.

Además del debate que se ha generado sobre las medidas que están tomando las instituciones educativas para prevenir y atender las situaciones que afectan la convivencia escolar y vulneran los derechos de los niños, también ha surgido la pregunta de cómo pueden los padres de familia percatarse de que su hijo o hija está sufriendo algún tipo de acoso. 

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¿Qué señales deben tenerse en cuenta?

El acoso puede generar en los niños sensaciones de impotencia y de miedo al rechazo y, al mismo tiempo, hacer que se sientan aislados e incomprendidos, según expertos del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de Estados Unidos. Estos factores podrían hacer que los niños prefieran no expresar verbalmente lo que les sucede, por lo que se recomienda prestar atención a los cambios de comportamiento. 

Uno de los principales signos es el miedo de ir al colegio o de participar en eventos escolares. Esto último puede hacerse evidente a través de la pérdida repentina del interés en una actividad que antes disfrutaban. A su vez, pueden disminuir su desempeño académico y su participación. 

Otra señal importante es la aparición de marcas físicas como moretones inexplicables, raspones, arañazos y huesos rotos. Los niños también pueden desarrollar un comportamiento autodestructivo que se manifiesta en acciones como escapar de casa o infligirse heridas. 

Johanna Romero, directora de la Especialización en Psicología Clínica de la niñez y adolescencia de la Universidad de La Sabana, explicó a Diario Criterio que los niños pueden presentar problemas para conciliar el sueño, cambios en su estado de ánimo y desarrollar trastorno de estrés postraumático y síntomas depresivos y ansiedad. “Sin un tratamiento psicoterapéutico, el hecho puede generar problemas en sus relaciones con futuras parejas y complicaciones en el autoconcepto”, aseguró.

Para el caso del acoso sexual, los niños también pueden mostrar conocimientos o conductas sexuales que no corresponden a su edad, como rechazo al contacto físico e incomodidad con ciertas personas con las que antes compartían sin problema. 

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¿Qué hacer si se detecta que el niño está siendo víctima de acoso?

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha dado algunas recomendaciones a los padres de familia sobre el paso por seguir en caso de que se descubra que un niño o joven sufre amenazas o algún tipo de acoso. 

El primero consiste en escucharlos abierta y tranquilamente. Aunque el impulso inicial sea el de encontrar la causa del acoso, es crucial que la atención se centre en hacerles sentir que están siendo escuchados y apoyados. Los niños suelen pensar que lo sucedido es su culpa, por lo que hay que asegurarse de que ellos entiendan que no es así. 

“Para tu hijo, contar con el apoyo de su madre o su padre es fundamental para lidiar con los efectos del acoso. Hazle saber que puede hablar contigo en cualquier momento”, describe la organización. 

También es importante comunicar a la institución académica lo que está sucediendo y preguntar si se cuenta con una política o normativa para hacerle frente al acoso. 

Acoso niños
El fortalecimiento de la confianza es vital.

La forma de proceder varía según el tipo de violencia, pues el acoso sexual está tipificado como delito. Según el Código Penal, quien haga uso de su superioridad o de relaciones de autoridad para hostigar o asediar “física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno a tres años”. 

En este caso, se aconseja también hacer la denuncia lo más pronto posible ante la Secretaría de Educación correspondiente y las autoridades competentes (Policía, Fiscalía e ICBF). De acuerdo con el protocolo del Ministerio de Educación, el colegio también debe reportar el caso en el sistema de alertas. 

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La importancia de la comunicación

A veces tener ciertas conversaciones con los niños y adolescentes parece complicado. No obstante, mantener un canal de confianza con los hijos y fortalecer el vínculo afectivo puede ayudar a prevenir este tipo de situaciones. 

Según Unicef, el primer paso es asegurar que conocen el problema. En ese sentido, es crucial explicarles qué es el acoso y cómo identificarlo, bien sea porque les está sucediendo a ellos o a alguien más. Esta conversación debe ser frecuente, no de una vez. Mientras más se aborde el asunto, más cómodos se sentirán para contar si han sido testigos o víctimas. 

En el acompañamiento es crucial que el niño desarrolle confianza en sí mismo y vea en su familia un ejemplo por seguir, pues los niños tienden a imitar a sus mayores. “Muéstrale a tu hijo cómo tratar a los demás niños y adultos con amabilidad y respeto haciendo lo mismo con la gente que lo rodea, incluso hablando cuando otros están siendo maltratados. Los niños consideran a sus padres ejemplos de cómo comportarse, también con lo que publican en internet”, indica la organización. 

Finalmente, también es necesario que los padres se informen sobre las distintas redes sociales y cuáles son sus beneficios y sus grandes riesgos, con el fin de familiarizarse con ellas, para poder advertirles sobre los distintos peligros a los que pueden enfrentarse en línea.

Niños y redes sociales
Es vital también enseñarles a los niños sobre lo que se pueden encontrar en internet y las redes sociales.
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