Estas son las cinco alternativas clave a la crisis fiscal que propone la academia. ¿Qué tan viables son?

Después de la caída del proyecto de reforma tributaria del Gobierno, debido a la presión ciudadana del paro nacional, varios grupos de académicos han lanzado propuestas de cómo redirigir la política económica del país para salir del hueco fiscal en que se encuentra y permitir retornar a la senda del crecimiento económico que beneficie a toda la población.

Uno de esos documentos, el que fue presentado por expertos, profesores de economía y estudiantes de prestantes universidades nacionales e internacionales, merece un análisis más detallado, pues presenta varias propuestas absolutamente posibles y que, de implementarse, tendrían un efecto social inmediato y considerable.

Lea acá el documento: Lo que proponen los duros de la economía alternativa para sacar al país del hueco… fiscal.

DiarioCriterio destaca las cinco propuestas más significativas presentadas en el documento.

  1. Endeudarse en pesos, no en dólares

Uno de los planteamientos y críticas de los más de 150 académicos firmantes de la misiva pública es la que desnuda una verdad que el Gobierno nacional tiende a ignorar que “la sostenibilidad fiscal de un país no debería ser un problema cuando se endeuda en su propia moneda”.

Esto, porque mantener la soberanía en cuanto a la moneda en la cual se adquiere la deuda le permite al Gobierno tener el control del timón y, en determinados momentos, ajustar sus políticas a su conveniencia y no al acomodo y exigencias de los países y entidades prestadoras de divisas. 

Estrategia que se complementa muy bien con la esgrimida por otros sectores, que consideran que el gobierno, a través de Banco de la República, cree cupos de crédito al que accedan medianos y pequeños empresarios ya sea a través de la banca privada o de la insipiente banca estatal que todavía funciona.

2. Cambiar la concepción del dinero

Con respecto al dinero, los académicos presentan dos ideas que, por supuesto, implican un cambio de mentalidad en aquellos que controlan y toman las decisiones en materia económica en el país. Por un lado, considerarlo como un bien no escaso y, por otro lado, asumirlo como algo endógeno a la economía. Una concepción que rompe el paradigma neoclásico de considerar al dinero como algo escaso y externo al sistema. Una nueva manera de entender el dinero que abre la posibilidad de su creación de la nada, inyectarlo a la economía a través, por ejemplo, de empresas que generen empleo y creen los bienes que respalden ese dinero creado, evitando el temido efecto de inflación, pero, además, constituyéndose en fuente de impuestos e ingresos fiscales para el Gobierno.

3. Que el Estado asuma el liderazgo de algunos sectores

Uno de los planteamientos centrales de los duros de la economía alternativa es recomendar que el Estados recupere su función de dinamizador de la economía, de tal manera que en tiempos de crisis, como el actual, pueda por ejemplo, convertirse en un macro empleador. Los académicos firmantes del documento (más de 200) incluso van más allá y proponen un programa de empleo de cuatro años que consiste en contratar, de entrada 547.997 jefas y jefes de hogar con una asignación mensual de 800.000 y un costo fiscal de 0,49 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y en cuatro años llevar la cifra a 2.191.989 incrementando el costo al 1.5 por ciento. Un programa exageradamente barato, si se tiene en cuenta que podría bajar la tasa de desempleo actual en 10 puntos, pasando del 16 por ciento que reporta el DANE hasta un 6 por ciento. Una cifra muy similar a la que presentan economías más desarrolladas.

4. Apretar a los bancos

En relación con los bancos, los académicos proponen, por un lado, reducir los márgenes de intermediación financiera que en el país puede llegar a ser de hasta 7,5 puntos porcentuales, uno de los más altos en el contexto de la OCDE, lo que limita la inversión, tanto del gobierno como del sector privado. Y, por el otro lado, gravar sus grandes utilidades y los dividendos de los accionistas, de modo que esos dineros se puedan usar en inversión social y de esa manera avanzar en la política de redistribución del ingreso tan ampliamente aceptada como un factor de crecimiento a largo plazo.

5. Gastar más

La última propuesta es abandonar por un tiempo “las políticas de austeridad y de finanzas sanas” que promueven desde hace más de medio siglo, uno tras otro, los ministros de Hacienda y “que restringe la demanda efectiva, necesaria para reactivar la economía en tiempos de crisis”  y así generar dinámicas que pongan a marchar las empresas. Un Estado que gasta en tiempo de baja demanda se convierte en un ente contra cíclico que por un lado estabiliza la economía durante las crisis y, por el otro lado, le da la continuidad y estabilidad necesaria al crecimiento económico de largo plazo.

Para sustentar el punto anterior, los académicos citan el caso de Estados Unidos, que en sus dos últimas crisis ha implementado políticas de gasto francamente colosales, de más de tres trillones de dólares para responder a las crisis del 2009 (algunos como pbs.org dicen que en total se usaron hasta 23 trillones de dólares) y de acuerdo con datalab.usaspending.gov de cerca de 2,9 trillones para contrarrestar los efectos del COVID-19 actuales.

Sin duda, alguna que este tipo de aportes académicos deberían ser más difundidos, más discutidos, entre el público en general y, obviamente, más tenidos en cuenta por el gobierno y el legislativo nacional a la hora de decidir e implementar las políticas públicas en materia económico toda vez que, por un lado, son propuestas teóricamente sustentadas, y, por el otro lado, se han implementado en otros países y con resultados francamente sobresalientes.

5 Comentarios

  1. Con toda seguridad éstas propuestas nos sacarían del atolladero en la que nos tiene sumidos, nuestro mal llamado gobierno…los bancos son verdaderos sicarios…