César Pérez, a responder por los fantasmas de la UP que habría ordenado asesinar

Al exsenador y otrora caudillo del Partido Liberal en Antioquia, César Pérez García, lo siguen persiguiendo y condenando los crímenes de lesa humanidad que habría ordenado cometer en los años 80 en ese departamento.

Además de estar condenado a 30 años de prisión por haber sido el determinador de la masacre de Segovia, ocurrida el 11 de noviembre de 1988, en la que un grupo paramilitar asesinó a 44 personas, ahora Pérez García deberá responder por el exterminio de la Unión Patriótica (UP) en ese y otros municipios del nordeste antioqueño (vea perfil de Cesar Pérez García).

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La Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia acusó este viernes al exrepresentante a la Cámara como autor mediato en aparatos organizados de poder frente al homicidio agravado de alcalde de Remedios (Antioquia) en Elkin de Jesús Martínez Álvarez, miembro de la UP”.

Esto significa que deberá ir a un nuevo juicio en el que Pérez García responderá por el asesinato del alcalde, ocurrido el 16 de mayo de 1988 en Medellín y que frenó la posibilidad de que pudiera asumir el cargo.

De hecho, la Fiscalía General había declarado crímenes de lesa humanidad el asesinato de Martínez Álvarez y de otros 33 líderes de la UP, como Bernardo Jaramillo, Pedro Luis Valencia y José Antequera. Esto quiere decir que los procesos por esos crímenes no pueden prescribir. Por otro lado, el nombre del alcalde también había sido incluido en el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el exterminio de la Unión Patriótica.

En la acusación, la Sala Especial de Instrucción determinó que Pérez García perteneció a la cúpula de un grupo paramilitar en el que tuvo una posición de influencia y mando. Desde allí, presuntamente, dio órdenes para eliminar a los militantes de la UP en municipios del nordeste antioqueño, como Vegachí, Segovia y Remedios, donde había perdido poder político.

Aunque en el proceso la defensa del exrepresentante señaló que el asesinato había sido cometido por uno de los copartidarios políticos de Martínez Álvarez, la Corte Suprema descartó esa hipótesis.

El homicidio, según la investigación, “habría sido perpetrado por los grupos paramilitares a los que Pérez García pertenecía y que buscaron por la eliminación física de los nuevos adversarios políticos de izquierda, mantener la hegemonía política que Pérez y el Partido Liberal tenían en este municipio y el nordeste antioqueño”.

Con este juicio, sin dudas se abre un proceso para saber la verdad de lo ocurrido con el exterminio de la UP a manos de opositores políticos.

La masacre de Segovia

El llamado a juicio de Pérez García le dio de nuevo vigencia al caso del exterminio de la Unión Patriótica (UP), el partido de izquierda fundado en 1985 y cuyos militantes fueron perseguidos y asesinados a finales de los 80 y principios de los 90.

En marzo de 1988, Colombia celebró las primeras elecciones de mandatarios municipales y concejales. La UP, por su parte, logró quedarse con la alcaldía y siete de los 13 concejales de Segovia, “en donde por años habían dominado los partidos tradicionales como consecuencia de un sistema de designación de la primera autoridad local sin participación popular”, explica la Corte Suprema de Justicia. Este resultado consolidaba a la Unión Patriótica como la principal fuerza política de este municipio del nordeste antioqueño.

Unos meses después aparecieron en Segovia panfletos que anunciaban el nacimiento de un movimiento denominado “muerte a revolucionarios del nordeste”, que supuestamente iba a restaurar el orden en el municipio a raíz de la victoria de la UP.

Y El 11 de noviembre de 1988 llegó a Segovia un grupo paramilitar al mando de Alonso Jesús Baquero, alias Vladimir. Ese día mataron a 46 personas.

Vladimir confesaría tiempo después que todo el operativo se organizó en una finca del Magdalena Medio, donde el paramilitar Henry Pérez había dado la orden. Después, en la investigación y el proceso, vincularon y llamaron a juicio a César Pérez García. La justicia demostró que el excongresista había sido el determinador de la masacre.

En ese juicio, la Procuraduría General advirtió que en Remedios y Segovia la UP consiguió destronar la hegemonía liberal de Pérez García, incluso en medio de la contienda hostil, amenazas y muerte selectivas por parte de grupos paramilitares.

Además de Vladimir, hubo testimonios de paramilitares como Iván Roberto Duque y Fredy Rendón, quienes mencionaron relaciones que tenía Pérez García con grupos ilegales, en especial con Henry Pérez.

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