Del gol de Yepes al gol de Pitana: siete años de rivalidad a muerte entre Colombia y Brasil

La selección pentacampeona del mundo ha dominado el fútbol sudamericano en los últimos años; sin embargo, Colombia le ha complicado el camino más de una vez. En sus últimos enfrentamientos, ambos equipos han protagonizado duras batallas, en medio de polémicas y peleas.

La Selección Colombia siempre vio con admiración a Brasil. Era el rival a seguir, el invencible, el de los cinco mundiales, el que había tenido en sus filas a leyendas como Pelé, Garrincha, Jairzinho, Sócrates, Ronaldo o Ronaldinho.   

A excepción de un triunfo de Colombia en la Copa América de 1991 (2 a 0, con goles de el Pitufo de Ávila y Arnoldo Iguarán), hasta 2015 la selección nacional siempre empató o perdió con Brasil, muchas veces goleada. 

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Pero eso comenzó a cambiar hace ocho años, en el Mundial de Brasil 2014, hasta ahora el mayor triunfo deportivo de la Selección Colombia, pues quedó primero en su grupo jugando muy bien, venció a Uruguay en el Maracaná, llegó a cuartos de final y James Rodríguez fue el goleador del torneo. 

El juego que lo cambió todo

Precisamente el partido que eliminó a la selección fue contra Brasil. Pero a diferencia de los anteriores encuentros, en los que Colombia luchaba por el empate o perdía fácilmente, el partido estuvo lleno de fricciones y tuvo dos jugadas polémicas que permanecen en la memoria de los hinchas de ambos equipos. 

En un principio, el dominio de Brasil fue contundente. Cuando solo habían transcurrido siete minutos, el defensa Thiago Silva aprovechó una asistencia de Neymar y dio el primer golpe. En el minuto 68 David Luiz, con un golazo de tiro libre, sacudió el estadio Castelao, en la ciudad de Fortaleza.

Sin embargo, Colombia no se quedó con los brazos cruzados y le enredó las cosas a Brasil. Antes del gol de David Luiz, había llegado la primera campanada, tiro libre y el capitán Mario Alberto Yepes metía el balón en la red, pero el polémico árbitro Carlos Velasco Carballo lo anuló. Aunque luego quedó claro que la regla estuvo bien aplicada por el árbitro, aún muchos creen que la derrota fue injusta y la frase “era gol de Yepes” hace parte de la cultura popular.

Desde ese momento Colombia se creció y de la mano de un James Rodríguez inspirado realizó varios contragolpes peligrosos. Al minuto 80, tras una falta en el área sobre Carlos Bacca, James puso el descuento de penal. Brasil terminó acorralado y quemando tiempo, mientras los jugadores se comían las uñas y tiraban balones a la cancha.

Al minuto 88 Neymar salió lesionado tras un fuerte golpe de Camilo Zúñiga en la espalda. Lo demás es historia conocida: Colombia se despidió con tristeza de un mundial soñado y Brasil, sin su estrella, fue humillado por Alemania en las semifinales.

Muchos en Brasil dicen que por la lesión de su astro el equipo se desmoronó y la selección bávara logró el 7 a 1, la segunda humillación más grande del equipo suramericano en un mundial después del mítico Maracanazo de 1950.  Sin embargo, más allá de todo esto, cada elemento polémico de ese partido se convirtió en el prólogo de una lucha muy interesante.

La revancha de Colombia

Tal vez por ambas jugadas, y por el recuerdo fresco de ese partido, desde entonces los dos equipos se enfrentan con una rivalidad especial. De hecho, los colombianos han comenzado a ‘crecerse’ un poco ante el que solía ser el equipo admirado e invencible.

Tan solo un año después ambos equipos se volvían a ver las caras. Los protagonistas eran prácticamente los mismos. Neymar, luego de recuperarse de una fractura en la tercera vértebra lumbar tras el golpe de Zúñiga, volvía a enfrentar a la defensa colombiana en la Copa América de Chile 2015.

Hasta ese momento, Brasil llegaba con un récord impresionante en los partidos oficiales contra la tricolor. En 21 juegos, Colombia solo lo había derrotado una vez y empatado seis. Además, Brasil llegaba con un saldo de 50 goles a favor y solo siete en contra.

En ese partido de 2015 una Colombia herida sacó su casta y derrotó a la verdeamarela por 1 a 0, con gol de Jeison Murillo, en un partidazo del equipo nacional. Pero la victoria no fue la única protagonista. Luego de un juego muy disputado, un Neymar que se vio presionado por todos los jugadores colombianos perdió la calma y le dio un balonazo a Pablo Armero.

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De inmediato se encendió una batalla campal entre los dos equipos. Neymar golpeó con la cabeza a Murillo y Carlos Bacca le respondió con un fuerte empujón. El 10 brasileño terminó expulsado y la rivalidad siguió creciendo.

Hasta los amistosos han tenido un sabor especial: Colombia ya no sale a jugar con miedo y escondida, sino que se le planta a los brasileños. Es muy recordado un 2 a 2, en 2019, en Miami, con dos goles de Luis Fernando Muriel. 

En las eliminatorias también han cambiado las cosas. Camino a Rusia 2018, por ejemplo, Colombia logró sacarle un empate 1 a 1 al todopoderoso equipo de Neymar, que venía venciendo a todos sus rivales. 

El último enfrentamiento

El más reciente partido, que se jugó ayer por la Copa América de Brasil, fue una muestra de cómo la rivalidad entre los dos equipos sigue viva. 

Los brasileños eran bastante superiores y venían venciendo a todos sus rivales con facilidad (tanto en eliminatorias como en esta Copa América). En Colombia incluso se bromeaba con la goleada que podía recibir la selección, que venía de una derrota frente a Perú y de empatar con una Venezuela llena de suplentes.

Pero el equipo nacional salió a jugar sin miedo y en los primeros minutos marcó un golazo con Luis Díaz. Es cierto que en el segundo tiempo Brasil asumió el manejo del balón y comenzó a acercarse a la portería, pero los colombianos defendieron la ventaja con las uñas. 

Y nuevamente, como en ese partido del Mundial 2014, se dio una decisión arbitral polémica, a la que muchos en Colombia culpan de la derrota: el balón golpeó en el árbitro argentino Nestor Pitana, quien dejó seguir la jugada

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Los colombianos, pensando que el juez iba a parar el balón, se descuidaron y Brasil marcó el empate. Ya distraídos y calientes por lo que consideraron una injusticia, no cuidaron el área en el último tiro de esquina del partido, y Brasil ganó sobre la hora. 

La polémica por Pitana

Aún hoy se debate si Pitana debió parar la jugada en cuestión. Y aunque la Conmebol y varios analistas arbitrales justifican su decisión, porque la pelota volvió a un jugador brasileño y no quedó en una jugada de peligro inminente de gol, otros dicen que debió detenerlo en ese momento.  

Incluso la Federación Colombiana de Fútbol envió una carta a la confederación pidiendo la suspensión de ambos jueces por lo que consideran un error arbitral. 

Sea como sea, lo sucedido es una muestra más de que el Colombia vs. Brasil tiene un sabor especial desde hace ocho años. Son partidos jugados con garra, en los que se presentan fricciones y que no están exentos de polémica.

Habrá que ver qué pasa en noviembre, cuando Colombia visite nuevamente a Brasil, esta vez por las eliminatorias al mundial. Por ahora, muchos se preguntan si estaremos asistiendo a la antesala de un nuevo clásico del futbol sudamericano.

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