La selva herida: más de 171.000 hectáreas de bosque fueron deforestadas en 2020

La deforestación en el país aumentó un 8 por ciento con respecto al año 2019. Meta, Caquetá, Guaviare, Putumayo y Antioquia son los departamentos más afectados, pues concentran el 70 por ciento de la problemática.

Una nueva actualización del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono, entregada por el Ministerio de Ambiente y el Ideam, revela que en 2020 se perdieron un total de 171.685 hectáreas de bosque por culpa de la deforestación. Se trata de 12.791 hectáreas más que el año inmediatamente anterior.

La cifra representa un fuerte tropiezo para el país y para el Gobierno, que tiene como objetivo alcanzar un margen de cero deforestación en 2030. Colombia, calificado como el segundo país más biodiverso del mundo, después de Brasil, cuenta con 59,7 millones de hectáreas de bosque natural, 66 por ciento de las cuales están localizadas en la Amazonia.

Lamentablemente, es en esta región donde se presenta el mayor deterioro ambiental del último año. Las manos criminales arrasaron con 11.000 hectáreas de bosque en la zona, convirtiéndola en el principal foco del fenómeno.

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Gracias a las imágenes satelitales y los sensores remotos, que permiten evidenciar el cambio de las zonas boscosas, es posible dimensionar la magnitud de la deforestación a nivel nacional y los daños causados a diferentes ecosistemas. Basta solo con mirar un ejemplo para entender la situación.

En el parque Chiribiquete, considerado un tesoro natural del país y el mundo, se perdieron más de 1000 hectáreas en solo seis meses. El registro, realizado por el Proyecto de Monitoreo de la Amazonia Andina (MAAP), midió el impacto de la deforestación entre septiembre de 2020 y febrero de 2021.

Deforestación en Chiribiquete - Camilo Prieto - Conservación Amazónica
Deforestación en Chiribiquete – Camilo Prieto – Conservación Amazónica

Como lo muestra la imagen, en el mes de febrero se identifican por lo menos seis puntos despejados de bosque, los cuales no existían en octubre de 2020. Lo impactante del ejemplo es que en ese corto periodo hay zonas con más de 200 hectáreas de naturaleza destruida, lo que demuestra el rápido avance de los deforestadores.

A Chiribiquete lo están transformando en potreros. La deforestación no para ante la inoperancia del Estado (…) es el problema ambiental más devastador que tiene Colombia. Las pérdidas son irreparables”, señala el médico y ambientalista Camilo Prieto.

Según el ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, hay 12 núcleos territoriales que concentran el 67 por ciento de la deforestación. Los más críticos están en las sabanas del río Yarí – Bajo Caguán y en la selva del Guaviare, ambos con más del 16 por ciento de bosque destruido.

Cifras de deforestación Colombia 2020 y 2021
Deforestación en Colombia aumentó ocho por ciento en 2020 – AFP

Fernando Vela, el médico y líder medioambiental asesinado el pasado 3 de julio en Caquetá, era uno de los que denunciaba cómo la Amazonia agonizaba en esas regiones por culpa de la ganadería extensiva, la minería ilegal y la tala de árboles para el comercio de maderas.

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“Comenzaron a sacar grandes cantidades de madera aserrada desde las sabanas y montañas del Yarí”, dice uno de los protagonistas del documental del médico Vela. “Hay evidencia de que la minería en el río Caquetá es patrocinada por personas con mucho dinero que recogen el oro, pagan a los trabajadores y se van”, agrega otro.

Las otras zonas críticas son el sur del Meta, Putumayo, Mapiripán, el nororiente de Antioquia, el sur de Bolívar, el Catatumbo, el Pacífico norte y sur, la región Andina en Cauca y Nariño, y el departamento de Arauca.

Núcleos regionales de deforestación en Colombia - Ministerio de Ambiente
Núcleos regionales de deforestación en Colombia – Ministerio de Ambiente

Responsabilidades

El Ministerio de Ambiente y el Ideam aseguran que el accionar de varias economías ilegales es el responsable de los altos niveles de deforestación. En la mayoría de los casos, estas actividades se relacionan entre sí o le dan paso a otra que también genera impacto negativo en las zonas de conservación.

De mayor a menor, la más grave es la praderización de bosques para el acaparamiento de tierras. Ambientalistas denuncian que quienes deforestan se valen de maquinaria sofisticada, incendios provocados y cuadrillas de trabajadores pagos solo con el fin de talar árboles en los baldíos de la nación.

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En segundo lugar, están las malas prácticas de ganadería extensiva, que casi siempre se producen tras la praderización. Por ejemplo, en San Vicente del Caguán (Caquetá), una de las zonas más afectadas y originalmente forestal, hay más de 940.000 cabezas de ganado, según estadísticas del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).

Después de estas, las actividades con mayor impacto negativo son la infraestructura de transporte no planificada; es decir vías ilegales, los cultivos ilícitos, la minería ilegal, el tráfico de madera y la ampliación de la frontera agrícola en áreas de reserva.

Deforestación por construcción de vías ilegales - Ministerio de Ambiente
Deforestación por construcción de vías ilegales – Ministerio de Ambiente

En cuanto a los cultivos de uso ilícito, señalan las cifras oficiales que 12.939 hectáreas fueron deforestadas solamente para sembrar coca, lo que representa un 7,54 por ciento de la deforestación a nivel nacional en 2020.

“En este periodo existió una arremetida de grupos ilegales organizados que, a través de comunicados y pasquines, les decían a las comunidades que podían deforestar libremente. Esa campaña se dio alrededor de los parques Macarena, Tinigua y Picacho”, asegura Francisco Cruz, viceministro de Políticas y Normalización Ambiental.

¿Cómo parar la deforestación?

En el primer trimestre de 2021 la crisis seguía avanzando, aunque con algo de mejoría en los departamentos de Meta, Caquetá y Guaviare. Muchos aseguran que detrás de este problema existen mafias deforestadoras, dirigidas desde las ciudades por personajes oscuros y poderosos. 

El Gobierno del presidente Iván Duque ha optado por una estrategia primordialmente militar para frenar la situación. Mediante la operación bautizada como Artemisa, el mandatario planea recuperar el control de los Parques Chiribiquete, Macarena, Tinigua y Picachos, judicializando a quienes estén detrás de la deforestación.

Iván Duque en el Parque Nacional Serranía de Chiribiquete. Foto: Presidencia
Iván Duque en el Parque Nacional Serranía de Chiribiquete. Foto: Presidencia

Varios expertos aplaudieron la iniciativa, pero recordaron que se trata de un problema transversal que no solo requiere pie de fuerza. Se requiere una intervención integral con Ministerios como Salud, Educación y Agricultura para proveer bienes públicos y asegurar la presencia del Estado”, dijo a Mongabay Manuel Rodríguez, exministro de Ambiente.

El ministro de Ambiente, Carlos Correa, señaló: “La protección de los bosques colombianos es nuestra prioridad. Todas nuestras acciones están encaminadas en acabar con este flagelo”.

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Varias organizaciones ambientalistas aseguran que un gran paso sería la ratificación del Acuerdo de Escazú, que entró en vigencia el pasado 22 de abril. Sin embargo, la pasada legislatura del Congreso de la República dejó en evidencia que este mecanismo cuenta con varios opositores.

La deforestación ocasiona daños irreparables en la biodiversidad, las fuentes hídricas y suelos. Asimismo, representa una amenaza contra la seguridad alimentaria, la lucha contra el cambio climático y la desigualdad social.

En Colombia, por ahora, es claro que los deforestadores han mostrado mayor agilidad que las instituciones y autoridades.

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