Egan Bernal: del infierno a la gloria

El nuevo campeón del Giro de Italia sabe de victorias, de ataques y de lideratos. Pero también de caídas y sobre todo de cómo levantarse y regresar más fuerte para seguir construyendo la leyenda del mejor escarabajo de la historia.

Tour de Francia 2020, etapa 15, subida al Grand Colombier. Egan Bernal lleva en su espalda el número uno, el dorsal que lo identifica como el vigente campeón de la ‘Grande Boucle’, como el máximo favorito, como el hombre que nadie puede descuidar.

El equipo Jumbo-Visma, comandado por el esloveno Primoz Roglic, tira del pelotón con fuerza, quieren hacer daño, saben que alguien no la pasa bien. Para sorpresa de muchos, ese alguien es Bernal, quien a pocos kilómetros de iniciar el ascenso se quiebra y, en compañía de dos gregarios, mira cómo se aleja el amarillo, el del Jumbo, el mismo que simboliza la victoria en el Tour.

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Egan recorrió 13 kilómetros descolgado de los favoritos. Por momentos, en su rostro se dibujaban algunas muestras de dolor, pero la mayor parte del tiempo estuvo ensimismado sobre la bicicleta, inexpresivo, acompañado de unos cuantos rezagados.

En un momento se paró en los pedales, sacó la lengua ante las cámaras, que siempre lo persiguieron, y negó varias veces con la cabeza, no lo creía. Ese día perdió más de siete minutos y llegó a la meta con la mirada perdida, probablemente preguntándose lo mismo que todos. ¿Qué le pasa a Egan?, ¿cómo se va a quedar cuando todavía hay 24 corredores en el grupo?, ¿qué hará ahora?

Egan Bernal al final de la etapa 15 del Tour de Francia 2021

Aunque ese parecía su peor día, en la etapa 16, también de alta montaña, perdió 27 minutos con la punta y llegó con el grupo de los velocistas. Al otro día, Bernal no tomó la partida, se despidió de su corona y no volvió a competir en todo 2020.

Ahí mismo empezaron a llover las críticas, muchas provenientes de los propios aficionados colombianos. Algunos, incluso, le dieron crédito a declaraciones como la del exciclista Bradley Wiggins, quien intentó sembrar dudas sobre el título de Bernal en 2019. “Egan se habría quebrado si no hubieran cortado etapa clave hace un año”, dijo el belga ganador del Tour y los Olímpicos en 2012. 

Lo llamaron inexperimentado, arrogante y hasta ‘chuparruedas’. “¿Y si nos hemos equivocado con Egan Bernal?”, preguntó el diario Marca. Por su parte, el diario L’equipe puso: “Egan Bernal, probablemente, aún no tiene alma de jefe para asumir el rol de liderazgo por su cuenta, aunque en su casa, en Colombia, sus amigos lo apodan ‘el Capo’”.

Los ataques, ahora fuera de la carretera, tenían a Bernal padeciendo su propio dolor, que golpeaba su orgullo y crecía por esos días en su cuerpo. El colombiano se quejaba de molestias en su espalda y rodilla. “Estoy jodido por todos lados”, dijo por esos días.

Según contó el propio Egan, se trata de una escoliosis de nacimiento. “El problema es que tengo una pierna más larga que la otra. Eso hizo que tuviera una escoliosis en la columna; un disco de la columna pincha un nervio que irriga el glúteo hasta la pierna, exactamente el lugar donde me duele”, dijo Bernal.

No compitió más durante 2020 y se enfocó en recuperarse para tratar de aliviar los dolores con ayuda de fisioterapia. Nunca dejó de entrenar física ni mentalmente. 

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Muy pocos conocen a profundidad cómo se prepara Bernal más allá de los largos entrenamientos de hasta 200 kilómetros diarios. Lo cierto es que, a sus 24 años, y con la jerarquía de un zipa, tiene la fuerza y la inteligencia de un líder.

Gracias a eso, su temporada 2021 ha resultado, como dicen muchos por estos días, pletórica de éxito. Egan pasó de menos a más y demostró ser el mejor del Giro 2021. Atacó en la montaña, destrozó a sus rivales en el destapado –el sterrato , como dicen los italianos– y se defendió de la furia de sus rivales como Evenepoel y Yates, y demostró que nunca hay que darlo por vencido. Que puede regresar más fuerte que nunca de sus peores momentos. 

Porque este zipaquireño que comenzó en el ciclomontañismo ya tiene experiencia en caer y levantarse por un objetivo: ganar. En la Clásica San Sebastián de 2018, luego de su primer Tour, se cayó sufrió un trauma facial y perdió varios dientes, por lo que tuvo que someterse a una cirugía de tabique y a la reconstrucción de su boca. 

Egan Bernal, durante la Clásica San Sebastián de 2018
Egan Bernal, durante la Clásica San Sebastián de 2018

Como si eso fuera poco en 2019, una semana antes de estrenarse en el Giro de Italia como líder de escuadra, se cayó y se partió la clavícula en cuatro partes. Todo parecía ir en su contra.

Pero el destino tiene sus trucos y ante ese accidente su equipo, el Ineos, replanteó su estrategia y decidió enviarlo al Tour de Francia.Y allí, cuando pocos lo imaginaban, lo esperaba la gloria. No solo no defraudó sino que, con tan solo 22 años, entró a la historia como el primer latinoamericano en ganar la competencia top del ciclismo mundial .

Para Fabio Rodríguez, primer entrenador de Bernal, esa capacidad de resiliencia se formó desde que era pequeño. “A los niños como Egan les toca sufrir para conseguir una bicicleta o un repuesto, entonces son niños que adquieren esa capacidad de sufrimiento. Además, en su proceso de escuela, él fue aprendiendo que perder no siempre era algo malo”.

Rodríguez asegura que el colombiano ha tenido que sufrir por su lesión y, sobre todo, por los malos comentarios del pueblo y de algunos ciclistas que llegaron a decir que lo del Tour fue suerte. 

Pero es en este punto en el que Egan Bernal ha demostrado una de sus mayores cualidades: la madurez. Con tan solo 24 años, siempre ha trabajado con disciplina y sin dejarse perturbar por los malos comentarios. Así lo hizo con su lesión, pues mientras muchos lo criticaban, él pasaba más de dos horas en terapias y luego hasta cinco horas sobre la bicicleta. 

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También lo hizo en este Giro de Italia, siempre enfocado, atacando cuando era necesario y guardando la calma en esos repechos que usaron Damiano Caruso y Simon Yates para atacar. 

Naturalmente, el Egan Bernal que hoy se lleva la maglia rosa es un corredor diferente al de hace dos años. En el camino han quedado las críticas, las caídas y los días malos. Aún le quedan un par de años como ciclista joven y, aunque ya muchos lo quieren ver de tú a tú con los eslovenos Roglic y Pogacar, él toma el asunto con calma.

“Este año voy a convivir con el dolor, hay que tener los pies en la tierra, hay que saber que es una lesión muy complicada. Por una parte, quiero ser optimista, pero por otra parte, quiero ser realista”

El Egan Bernal que hoy levantó los brazos en Milán se mete en la elite del ciclismo mundial. Aunque sea difícil ver las dimensiones de su triunfo en este momento; la historia de este deporte dirá que un joven ciclista colombiano ganó su segunda grande con tan solo 24 años. 

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