Las Águilas Negras, un fantasma que sigue sembrando terror y nadie ha visto

En las últimas horas, varios líderes políticos de Bogotá han denunciado haber sido amenazados de muerte por las Águilas Negras. Las intimidaciones aparecieron en un panfleto, similar a los que en las últimas semanas han recibido algunos actores importantes del paro nacional.

El viernes y el sábado, la representante a la Cámara por Bogotá, Katherine Miranda y el concejal Julián Rodríguez Sastoque denunciaron en las redes estar dentro de la lista de personas incluidas en un volante que dice: “continuamos con la labor cívica y patriota de limpiar nuestra patria de basura izquierdista, ambientalistas y defensores de derechos humanos que pretenden cambiar al gobierno desde las redes sociales y por medio de adoctrinamiento a las masas como no pudieron tomarse el poder por las armas ahora intentan de manera cobarde ganar adeptos a su causa, pero tenemos identificados a todos esos malparidos, sabemos donde viven y a sus familias y les vamos a dar plomo por imbéciles que publican sus ideas en sus redes sociales”.

En el papel que llegó a manos del concejal aparecen los nombres de William Wanlesberg, Jairo Padilla, Gilberto Páez Vargas, Heidy Lorena Sánchez Barreto, Jennifer Pedraza, Juan Hember Tabares, Leidy Estefan Tabares, Leidy Isabel González, Carolina Corcho, Laura Natalia Pava, Francisco Javier Lara, Fabián Díaz y Jairo Crispin. También se incluye a la primera línea.

Águilas Negras amenazas
Águilas Negras amenazaron a varios políticos y líderes de Bogotá.

Un fantasma que escribe

De acuerdo con las autoridades militares, policiales y el Gobierno colombiano, las Águilas Negras no existen, pese a las decenas de panfletos y mensajes amenazantes firmados con este nombre. Es una práctica que se ha hecho regular desde 2006  y que se han intensificado durante los últimos dos años.

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Según investigaciones de la Fiscalía General, no existe ningún partido político y difícilmente una organización criminal detrás de esta supuesta organización.

Cuando concluía la desmovilización de las organizaciones paramilitares durante el gobierno de Álvaro Uribe, aparecieron unos pequeños grupos llamados Águilas Negras en Córdoba, Antioquia, Santander y Norte de Santander”. Incluso también figuraron con otros nombres como Águilas Doradas o Águilas Blancas.

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Según la Policía, estas organizaciones desaparecieron entre 2009 y 2011, porque fueron destruidas por las autoridades o absorbidas por otras organizaciones criminales.

Sin embargo, su nombre se siguió usando para hacer amenazas y aparentes acciones criminales. Incluso, en los listados hechos en los panfletos con el rótulo de las Águilas han aparecido líderes como Gustavo Petro o Claudia López, periodistas, líderes sindicales, sociales y derechos humanos, a la minga indígena y ahora hasta la llamada Primera Fila del paro.

Los que estarían detrás

Desde hace tres años el analista político y subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) ha dicho que esta supuesta organización criminal no existe como tal, pues no hay capturados, ni dados de baja ni aparecido campamentos o armas en operativos militares. “Parecen, literalmente, fantasmas que van y vienen de acuerdo a ciertos contextos sociales y políticos en varias regiones”.

Al parecer, el nombre de Águilas Negras es usado por organizaciones criminales como la del Clan del Golfo, para adelantar acciones que puede dejar un alto número de muertos, tal y como ocurrió en la guerra con los Rastrojos en Norte de Santander.

Otras organizaciones o bandas criminales podrían estar usando está misma “franquicia”, como ‘Los Pachenca’, ‘Los Pachelly’, ‘Los Caparrapos’, ‘Los Pelusos’ o ‘Los Puntilleros’, entre otros.

También “hay sectores en la legalidad, como supuestos empresarios, políticos o particulares, que contratan sicarios para asesinar o amedrantar personas, y se hacen colocar el nombre de Águilas Negras. Es decir, Colombia ha generado unos mercenarios ilegales que se utilizan como grupos privados de seguridad”, dice Ávila en esa investigación.

Otros de los que podrían usar esta peligrosa marca son agentes del estado con el fin de “amedrentar comunidades, individuos e incluso grupos de jóvenes con comportamientos violentos”.

De igual forma, lo usan particulares, mediante panfletos, para infundir miedo a diferentes comunidades.

Pero tal vez, como acaba de verse con el supuesto panfleto que amenaza a políticos y líderes en Bogotá, es la de usar el mimbrete de Águilas Negras para fines políticos.

La posición de Human Rights Watch

Una posición similar ha mantenido José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. En enero de 2020, participó en una sesión especial de la Comisión de Paz del Congreso, a raíz de otras amenazas contra líderes políticos como la alcaldesa de Bogotá, Claudia López. Allí dijo: “las ‘Águilas Negras’ no existen como tal, pero lo que sí es cierto es qué hay un grupo armado ilegal que está utilizando ese rótulo para intimidar a la ciudadanía”.

También advirtió que “hay una organización criminal que utiliza esa marca, que genera terror en muchos de los colombianos porque representa una imagen de un pasado atroz y utilizan esa marca para amedrentar e intimidar”. Pidió a los organismos de seguridad del Estado determinar el origen de las amenazas y del uso de ese tipo de nombres.

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Diversidad que confunde

Según la Policía Nacional, hay elementos que permitirían concluir que no se trata de una organización con estructura, mando y formas uniformes de actuar. Entre estos está la diversidad de logotipos, de redacción y de lenguaje.

En algunos slogan o frases publicados en panfletos algunos dicen:  “Un nuevo país”, “En defensa de la patria que busca libertad”, otros: “Tú decides, estás con nosotros o estás en contra”, y muchos más.

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