Ley de comida chatarra se aprobó y pasó a sanción presidencial

La iniciativa estaba en riesgo de hundirse. De manera sorpresiva, la plenaria del Senado la discutió el jueves pasado y la aprobó de forma unánime.

Tras su aprobación en el cuarto y último debate, el proyecto de ley de comida chatarra (347 de 2020) superó la conciliación sin que fuera modificado, tal como pedían distintas organizaciones.

Si el presidente Iván Duque lo sanciona, la ley obligará a los productos comestibles ultraprocesados a tener un “etiquetado frontal de advertencia” que sea de “alto impacto, preventivo, claro, visible, legible, de fácil identificación y comprensión para los consumidores”, según explica la Fian Colombia (FoodFirst Information and Action Network), una de las organizaciones promotoras de esta iniciativa.

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Además, productos o bebidas con cantidad excesiva de sodio, azúcares libres, grasas saturadas y edulcorantes no podrán tener en sus empaques avisos que digan que “son ‘saludables’ o que son avalados por supuestos organismos de salud”, precisa la Fian.

La aprobación de este proyecto es una victoria de distintas organizaciones que lucharon contra el lobby de grupos económicos que se han opuesto a que haya advertencias en comestibles que se presentan como saludables pero que son potencialmente perjudiciales para la salud.

Así se salvó de irse a la basura la ley de comida chatarra

La advertencia era clara: si el proyecto de ley de comida chatarra no se discutía antes del 20 de junio, se hundiría pese a que solo le faltaba un debate. Por esa razón, organizaciones como Red Papaz y la Fian Colombia y congresistas como Nadia Blel y Juan Luis Castro empezaron a adelantar una fuerte campaña en redes sociales para que la Mesa Directiva del Senado, encabezada por Arturo Char, pusiera la iniciativa en el orden del día de la plenaria.

El proyecto ni siquiera fue discutido la semana pasada y todo indicaba que durante esta correría la misma suerte, pues no aparecía en la agenda legislativa. Pero sorpresivamente fue programado para la plenaria de este jueves. Ahora sí parecía que se salvaría. Sin embargo, la senadora Blel, defensora y ponente del último debate, no podría estar en la sesión por licencia de maternidad.

El senador Ritter López fue el ponente en la discusión de hoy y, finalmente, la plenaria del Senado lo aprobó de forma unánime, pese a que legisladores del Centro Democrático habían manifestado su rechazo al proyecto.

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“Por lo menos 15 parlamentarios cambiaron su voto”, dijo al respecto el senador Guillermo García Realpe.

Por ahora, si el presidente no la objeta, las organizaciones defensoras de la ley de comida chatarra están celebrando.

Como ya le había explicado a Diario Criterio Carolina Piñeros, directora ejecutiva de Red Papaz, el proyecto tenía dos puntos que le habrían dado más dientes de regulación: no permitir publicidad dirigida a niños en productos con etiquetado frontal y regular el patrocinio a campañas políticas por parte de empresas de comestibles ultraprocesados, pero ambos fueron eliminados. Sin embargo, como lo dijo la propia Piñeros, en estos temas “toca ir paso a paso, poco a poco”, y las advertencias claras en productos y bebidas potencialmente dañinas son un logro en la prevención de enfermedades no transmisibles.

Ahora, seguramente, las organizaciones lucharán por otras medidas como gravar las bebidas azucaradas, algo que ha sugerido la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el objetivo de lograr “una mejor nutrición y una disminución en el número de personas que presentan sobrepeso, obesidad, diabetes y caries dental”.

Nota: este artículo fue actualizado el 21 de junio de 2021 a las 8:41 a.m.

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