“Memo Fantasma encarna el fenómeno de los narcos invisibles”

En entrevista con Diario Criterio, Jeremy McDermott, codirector de InSight Crime, centro de pensamiento y medio de comunicación dedicado a investigar el crimen organizado, habló sobre el enigmático personaje, su recorrido por el narcotráfico y paso por el paramilitarismo.

Durante más de 30 años, Guillermo León Acevedo, más conocido como Memo Fantasma, logró evadir a las autoridades mientras amasaba una gran fortuna producto del tráfico de drogas. Con una apariencia de respetado empresario, entró al mundo de los bienes raíces y la ganadería para lavar millones de dólares.

Memo Fantasma estuvo detrás de grandes narcos como Pablo Escobar, Don Berna y Macaco; sin embargo, nunca fue un capo ostentoso y excéntrico. A pesar de su intento por permanecer bajo las sombras, el trabajo periodístico de InSight Crime, que duró más de dos años, lo puso en el radar de las autoridades.

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Este caso tuvo gran cubrimiento en medios de comunicación hace algunos meses, cuando se reveló que Hitos Urbanos, la empresa inmobiliaria de la familia de Marta Lucía Ramírez, dirigida por su esposo Álvaro Rincón, habría tendido negocios con Memo Fantasma.

Finalmente, el pasado 26 de junio, Acevedo fue capturado en un lujoso apartamento de Bogotá, sindicado por los delitos de lavado de activos agravado, concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito. Este sábado, un juez de garantías lo envió a la cárcel La Modelo mientras avanza su proceso.

Según InSight Crime, la madre y la abuela de Memo Fantasma también fueron cobijadas con medida de aseguramiento. “La Fiscalía General inició el proceso de extinción de dominio a 46 propiedades avaluadas en cerca de 15 millones de dólares”.

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Jeremy McDermott, periodista y director de la investigación de InSight Crime, le dijo a Diario Criterio que Memo Fantasma es solo uno de varios narcotraficantes que se esconden bajo el perfil de prestigiosos empresarios. Además, dijo que, tras su captura, debería comparecer ante Justicia y Paz para responder por los crímenes del Bloque Central Bolívar de las AUC.

Diario Criterio: ¿De dónde surge este personaje de Memo Fantasma?

Jeremy McDermott: Memo Fantasma comenzó en el Cartel de Medellín mientras residía en Estados Unidos. En los años 90, tras el asesinato de su patrón Fernando Galeano, en la cárcel La Catedral, se quedó con uno de sus cargamentos de cocaína y así pudo lanzar su carrera como narcotraficante.

Después de vender esa droga regresó a Colombia, a mediados de 1994 o 1995, y con el dinero que ganó intentó establecer un perfil como narco independiente; incluso, trató de construir un laboratorio en el norte de Antioquia. Por ese tiempo también es posible rastrear algunas relaciones con la Oficina de Envigado. 

D.C.: ¿Cómo se dio su entrada al paramilitarismo?

J.M.: Cuando llegó a Colombia, Memo Fantasma se estableció en Caucasia, cerca de Santa Fe de Ralito. En ese entonces, la zona era dominada por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), al mando de Carlos Castaño, por lo que él terminó conociendo a alias Macaco y ayudando a financiar la formación del Bloque Central Bolívar (BCB). Después de la fundación del BCB, él mismo fundó el Bloque Libertadores del Sur, que actuaba en Tumaco, Nariño. 

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D.C.: ¿Cuál fue su papel en el Acuerdo de Santa Fe de Ralito?

J.M.: Lo que sabemos es que tras la firma decidió no entregarse y se quedó en el narcotráfico más o menos hasta 2010. Por esa época, después de perder dos cargamentos de cocaína y firmar un acuerdo con la DEA, decidió retirarse del negocio y dedicarse al lavado de activos. 

D.C.: ¿Cómo es posible que las autoridades le hayan perdido la pista en medio de las negociaciones de paz con las AUC?

J.M.: Dentro de las Autodefensas siempre fue conocido con el alias de Sebastián Colmenares, incluso así aparece su firma en el documento “Unidad para la Paz”, de Santa Fe de Ralito. Además, tenía una cédula falsa como Guillermo Camacho, por lo que todos creyeron que esa era su identidad real. La mayoría así lo hizo saber en los testimonios de Justicia y Paz. 

Por esta razón, la Fiscalía nunca lo pudo encontrar. Sin embargo, el exjefe paramilitar alias Pablo Sevillano sí dijo su nombre real, pero parece que nunca fue registrado. No sabemos si hubo elementos corruptos dentro del proceso, que lograron desviar la atención.

Jeremy McDermott, codirector de InSight Crime. Memo Fantasma
Jeremy McDermott, codirector de InSight Crime. Foto: Jeremy McDermott

D.C.: ¿Cómo fue que Memo Fantasma formó su emporio empresarial?

J.M.: Según nuestras fuentes, él dejó el narcotráfico en 2010 y se dedicó exclusivamente al lavado de activos -aunque ya lo venía haciendo desde 1995- después de esa fecha acumuló tanto dinero que pudo enfocarse en el lavado de su fortuna y la de otros.

D.C.: ¿Cuál fue la identidad de Memo Fantasma en el exclusivo mundo de los negocios?

J.M.: Eso se lo podría preguntar al señor Álvaro Rincón, porque a mí me parece extraño que una persona como él haya podido llegar a las oficinas de Hitos Urbanos y presentarse como un ganadero serio que por casualidad tenía varios lotes a nombre de algunos miembros de su familia. 

D.C.: Precisamente, ese fue uno de los puntos más mediáticos del caso, su relación con la empresa inmobiliaria de la familia de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez. ¿Cuáles fueron los negocios puntuales de Memo Fantasma con esa empresa?

J.M.: Él tenía varios lotes y casas en la calle 85 de Bogotá. Se presentó ante Hitos Urbanos e hizo el acuerdo de entregar los lotes para la construcción de la Torre 85. Memo Fantasma recibió como pago varias oficinas, parqueaderos y lotes comerciales en la propiedad. Esa es para nosotros la muestra del lavado de activos.

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D.C.: También se habla de que Memo Fantasma logró matricular a dos de sus hijas en el prestigioso Colegio Nueva Granada gracias a una recomendación de la vicepresidenta…

J.M.: Sí, pero no puedo decir más sobre ese episodio, ya que el colegio no me ha dado respuestas al respecto. 

D.C.: Luego de publicar la investigación de Memo Fantasma, Marta Lucía Ramírez emprendió acciones legales contra InSight Crime y contra usted, ¿en qué va ese proceso?

J.M.: La demanda fue solo contra mí, pero finalmente la vicepresidenta la retiró.

D.C.: ¿Por qué este caso le causó tanto interés?

J.M.: Dos cosas. Lo primero es que Memo Fantasma encarna la muestra perfecta de los narcos invisibles. El método preferido para seguir en el negocio porque encontraron que su mejor protección no es un ejército, sino el anonimato. Él es para una ilustración de este fenómeno.

Lo segundo es que él fue uno de los jefes de las AUC. Estuvo al lado de los pesos pesados que firmaron los acuerdos de Santa Fe de Ralito, como Carlos Castaño, Don Berna, Macaco y Julián Bolívar. Memo Fantasma fue uno de los altos rangos de ese grupo que pudo desaparecer y que nunca respondió por los crímenes del BCV ni del Bloque Libertadores del Sur. Incluso, hoy podemos ver que ese grupo tiene gran influencia en la situación de Tumaco. 

Para nosotros tiene una deuda muy grande con la verdad y las víctimas. Es un ejemplo de un narcotraficante y paramilitar que pudo disfrutar su fortuna, que calculamos en millones de dólares. 

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D.C.: ¿Qué tan extendido está en el país el fenómeno de los narcos fantasmas?

J.M.: Estamos investigando ocho narcos invisibles en este momento. Creemos que hoy en día los narcos de alta gama son invisibles. Además, día a día están evolucionando en sus métodos para lavar la plata de la droga. En el caso de Memo Fantasma, encontramos la ganadería y la finca raíz. 

D.C.: ¿Existe alguna posibilidad de que se le investigue por su papel en las AUC? 

J.M.: Los cargos que enfrenta en este momento no tienen nada que ver con el paramilitarismo. Tenemos la esperanza de que Justicia y Paz lo investigue por su participación en el conflicto como un cabecilla del Bloque Central Bolívar. 

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