“Me manosearon hasta el alma”: Alison Salazar Miranda, antes de morir

La adolescente se suicidó al día siguiente de ser detenida por el Esmad. Antes de quitarse la vida, la joven dejó un mensaje en su cuenta de Facebook.

La historia de Alison Salazar Miranda es dolorosa e indignante por donde se le mire. Si bien en redes sociales circula un coctel explosivo que mezcla verdades con mentiras, lo único cierto es que la joven de apenas 17 años de edad, hija de un intendente de la Policía, está muerta.

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El reporte oficial habla de suicidio, mientras que en las calles de Popayán y redes sociales se grita a todo pulmón que la asesinaron, tal como lo replicó el senador y líder indígena Feliciano Valencia, en su cuenta de Twitter.

¿Cómo pueden existir dos versiones tan contradictorias?

La detención de Alison se produjo el pasado 12 de mayo a las 8:57 de la noche, en medio de protestas y desmanes que se presentaron en el barrio La Esmeralda de Popayán. Justo en ese sitio se hallaba Kevin Acosta, periodista que transmitió en vivo las manifestaciones a través de una plataforma de comunicación llamada Red Alterna.

Cuando Kevin llegó al sitio exacto donde estaba Alison, ya los uniformados del Esmad y algunos patrulleros de la policía la habían detenido: “Alcancé a ver que ella estaba sentada en el andén. Luego llega un policía y le dice que se pare. En ese instante llega otro agente que le propina a la joven un golpe en el abdomen, que no se alcanza a ver muy bien en el video. A partir de ahí comienza el forcejeo y ella les decía que era menor de edad, que la soltaran, que no hizo nada”, recordó el reportero consultado por Diario Criterio.

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En las imágenes que grabó en vivo y en directo el joven Acosta se observa que los uniformados la llevaban por la fuerza, sujetada de pies y brazos, sin esposar, hacia la sede de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía, ubicada a pocas cuadras en el sector de Chirimía. “A ese lugar estaban llevando a todos los detenidos”, explicó el periodista.

También se escucha cómo la joven Alison les reclamaba porque le estaban bajando el pantalón en el forcejeo y por su celular. De acuerdo con la bitácora de las autoridades, la menor de edad fue entregada a su abuela a las 10:51 de esa misma noche.

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Sin embargo, al día siguiente en Popayán circuló rápidamente la noticia del suicidio de la adolescente y, en medio de la marea de información y desinformación, a través de redes sociales señalaron al Esmad como responsable de su muerte.

Al respecto, el propio general Ricardo Alarcón, comandante de la Regional Cuatro de la Policía en todo el suroccidente colombiano, publicó un video en las redes sociales de la institución para desmentir versiones falsas sobre el hecho: “Ante la noticia que viene siendo publicada en diferentes medios, especialmente por redes sociales, en la que se afirma la posible violación y muerte de una adolescente en unas instalaciones policiales, la Policía Nacional se permite afirmar de manera categórica que es una noticia, aparte de falsa, vil y ruin”.

En efecto, Alison nunca estuvo detenida en las instalaciones de la Policía, sino en las de la URI. Su muerte se produjo al día siguiente, en su casa ubicada en el barrio El Uvo.

Lo que sí será materia de investigación es la denuncia que hizo la propia víctima, a través de su perfil de Facebook, sobre una posible agresión sexual por parte de los cuatro uniformados del Esmad que la detuvieron y por la fuerza la llevaron hasta la URI, tal como se ve en los videos.

“¿Les tocó coger me (sic) entre 4 no Hijueputas? Yo soy a la que cogieron, en ningún momento me ven tirando piedras, no iba con ellos, me dirigía hacia la casa de un amigo que me dejaría quedar en su casa, cuando menos pensé estaban encima, ni siquiera corrí porque era peor, lo único que hice fue esconderme detrás de un muro, y solo porque estaba grabando me cogieron, en medio de eso me bajaron el pantalón y me manosearon hasta el alma, en el video queda claro que yo les digo que me suelten porque me estaban “desnuando” (sic) quitando el pantalón”.

“Pero casi les da un mal cuando me revisaron los documentos y se dieron cuenta que soy hija de un policía, apoyo totalmente el paro y las manifestaciones, pero ayer NO ESTABA CON LOS DE LAS MARCHAS”, escribió en el muro de su perfil de Facebook.

De hecho, Casa Mujer, un colectivo feminista que trabaja hace más de tres décadas por los derechos humanos de las mujeres, se puso al frente de este caso y exigió a las autoridades investigar, con enfoque de género, la presunta agresión sexual y sancionar a los responsables.

Reformar la Policía

Alison podría convertirse en el combustible que avive la llama de indignación que crece como espuma contra la fuerza pública y sus presuntos abusos desde el 28 de abril, día en que se iniciaron las protestas. Para más señas, hoy el país amaneció con una propuesta de reformar a la policía, liderada por el expresidente César Gaviria.

Si bien hasta la publicación de esta nota no había una prueba contundente que relacione la muerte de Alison con el Esmad, lo cierto es que el mensaje que publicó en su perfil de Facebook deja entrever que para la adolescente el episodio de su detención, y la forma como procedieron los uniformados, fue humillante y abusiva.

Por eso, hay quienes hilan muy delgado y se aventuran a sentenciar que el mensaje que publicó en realidad es una carta suicida y, por tanto, no dudan que las presuntas agresiones de las que fue víctima por parte del Esmad la llevaron a terminar con su vida.

No obstante, Lizeth Montero, abogada que representa a la familia de la víctima en el proceso, se concentra en algo más revelador que se aleja de esa hipótesis: “El mensaje es una clara denuncia sobre una agresión sexual y decir que es una nota suicida es una especulación”, enfatizó la abogada, tres aclarar que no darán detalles sobre la manera como la joven aparentemente se quitó la vida, por respeto a ella y su familia.

En la actualidad, las autoridades se concentran en el dictamen de Medicina Legal que establecerá con certeza la causa de muerte de Alison y si tenía heridas previas en su cuerpo o señales de abuso sexual.

Mientras tanto, en las calles y especialmente en Popayán, la denuncia despertó tanta indignación y repudio que en redes sociales es tendencia. Solo esperemos que, en medio de tanta marea de desinformación, no se sacrifique la verdad de lo que en realidad pasó con la joven Alison Salazar Miranda.

Por su parte, el general Alarcón anunció que ordenó apartar de sus funciones a los cuatro agentes del Esmad involucrados en la detención de la adolescente para que se pongan a disposición de la Fiscalía, y se abrieron las respectivas investigaciones disciplinarias.

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