Venom: la poderosa arma del Esmad para disolver protestas

Se trata un dispositivo de la industria militar que sirve para lanzar ráfagas de munición no letal, pero que ha sido condenado por Human Rights Watch.

Desde el pasado 28 de abril, cuando arrancó el paro nacional que ya completa 23 días de protestas y disturbios en varias ciudades del país, circulan en redes sociales videos que muestran al Esmad de la Policía dispersar a los manifestantes usando una poderosa arma.

Se trata de un artefacto de la industria militar conocido como Sistema Lanzador de Munición No Letal Venom y que es producido y comercializado por la empresa Vimad Global Services SL.

En su página web esa compañía se identifica como “una empresa española con gran vocación de servicio a sus Fuerzas Armadas, así como a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por lo que la actividad principal se desarrolla en el ámbito de la seguridad pública, estando especializada en el suministro de todo tipo de Equipamiento y Material para Seguridad y Defensa”.

En el catálogo de productos está el famoso sistema Venom, que tiene varias presentaciones y entre las especificaciones técnicas aparece el modelo V-10, que aparentemente usa la policía colombiana.

“VENOM y V-10 son sistemas de lanzadores para munición no letal de gran capacidad. Posibilidad de despliegue en remoto o montados sobre un amplio rango de vehículos y embarcaciones. Estos sistemas son ideales para el lanzamiento de señales de aviso o alarma en controles o en determinados intentos de aproximación de embarcaciones”, dice el manual técnico.

Y agregan un dato interesante sobre su precisión: “disponen de capacidad para hacer mucho más efectivo el uso de la fuerza por su preciso envío de municiones en las zonas de disturbios. Ambos sistemas pueden integrarse en una gran variedad de sistemas de control de disparo. Cada cartucho tiene asignada una dirección IP permitiendo el disparo individual o la secuencia deseada de disparos controlados desde un panel de control que se comunica con el equipo de forma remota o a través de cableado”.

Entre los detalles técnicos del sistema, aparece que está formado por diez tubos o cilindros recargables, cada uno con capacidad para alojar tres cartuchos; es decir, en solo diez disparos puede desplegar 30 proyectiles de toda índole, ya sean de humo, fragmentarias, aturdimiento o destellos.

Venom, ¿arma no letal?

Pese a que entre las características de dicho sistema se aclara que es para uso no letal, el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, no dudó en condenar el uso de ese artefacto contra los manifestantes que, según dice, “no hemos visto nunca en América Latina, ni siquiera en los Estados Unidos”.

Vivanco, además, advirtió sobre el peligro de la forma en que se está usando el Venom en Colombia: “Esto parece un procedimiento altamente peligroso y de alto riesgo y que creo que es el tipo de práctica que es justamente causa de las denuncias sobre el tema de brutalidad policial”, dijo el pasado 7 de mayo en entrevista con DW.

“De ninguna manera desde esas tanquetas puede haber disparos contra ningún funcionario o contra ningún ciudadano”, añadió.

No obstante, en un video que divulgó la Policía, aclaran que ese dispositivo, por su ubicación en la parte alta de las tanquetas “por ningún motivo desde su alcance, va a generar una posible lesión como piensa la gente, porque él (Venom) está desde esa distancia, a diferencia que estuviera en tierra”, dice el uniformado que explica la funcionalidad del sistema Venom.

Sin embargo, en los videos que aparecen en redes sociales, y que ya están en manos de organizaciones defensoras de derechos humanos, se observa claramente a los miembros del Esmad usar el sistema desde el suelo, lo que aumenta su letalidad, tal como lo explicó la propia policía.

Ahora bien, otro asunto que ha causado controversia es que el arma le costó al país más de 400 millones de pesos, según respondió el Ministerio de Defensa a un derecho de petición en la Comisión Sexta del Senado en 2019. Además, cada munición está avaluada en 71,17 dólares, que con el cambio actual supera los 284.000 pesos.

1 Comentarios