Qué busca conseguir Estados Unidos con el caso Alex Saab

Tras su extradición desde Cabo Verde, la justicia estadounidense, en Miami, notificó a Alex Saab, considerado el mayor testaferro de Maduro, su imputación por blanqueo de dinero. El empresario colombiano estaría implicado en el desvío de millones de dólares destinados a comida y ayudas para los venezolanos. Con las serias acusaciones sobre la mesa, el gobierno estadounidense espera que Saab colabore con la justicia. La información que puede ofrecer trasciende incluso las fronteras de América Latina.

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En concreto, la justicia estadounidense acusa al empresario de 49 años de dirigir una amplia red para desviar fondos de un sistema de subsidios alimentarios en Venezuela. También está involucrado Álvaro Pulido, socio de Saab pero que se encuentra en paradero desconocido

Según Washington, ambos transfirieron unos 350 millones de dólares desde el país sudamericano a cuentas que controlaban en Estados Unidos y otros países. Si se confirma su culpabilidad, afrontarían penas de hasta 20 años de cárcel. El juez John J. O’Sullivan, de la corte federal del distrito sureste de Florida, detalló que a Saab se le “imputa un cargo de conspiración para cometer blanqueo de capitales y siete cargos de blanqueo de instrumentos monetarios”.

Saab estaba preso en Cabo Verde desde su arresto en junio de 2020, durante una escala. Las autoridades del archipiélago africano lo detuvieron entonces a petición de Estados Unidos, que lo había acusado de lavado de dinero casi un año antes. 

Alex Saab: Washington contra Caracas

El traslado del colombiano a Miami tuvo una respuesta inmediata por parte de Caracas. El gobierno de Maduro lo calificó de “secuestro”. Además, suspendió las negociaciones que mantenía con la oposición en Ciudad de México.

La decisión fue criticada por Washington, al poner el caso Alex Saab “por encima del sustento de los millones de venezolanos que han dejado claras sus aspiraciones de democracia”. 

Lo cierto es que las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos se concentran, ahora, en Saab. Además de los delitos de los que se le acusa, la justicia norteamericana espera llegar a los nexos del empresario con negocios con aliados de Caracas como Rusia e Irán. Los asuntos están relacionados con sectores como el oro, el petróleo y el armamentístico.

Mientras tanto, el gobierno estadounidense instó a Venezuela a liberar a seis exejecutivos de Citgo, filial de la petrolera estatal PDVSA, que regresaron a la cárcel poco después de la extradición de Saab.  Habían estado seis meses en arresto domiciliario por un caso de corrupción.  

La próxima audiencia del caso contra Saab tendrá lugar el 1 de noviembre. 

EE.UU. y América Latina

Mientras tanto, el secretario de Estado norteamericano, Anthony Blinken, realiza una gira por América Latina. Tras encontrarse en Ecuador con el presidente Guillermo Lasso, Blinken se reunió ahora con Iván Duque.

Duque es el principal apoyo de Estados Unidos en su cruzada contra el gobierno de Nicolás Maduro. Ambos gobiernos mantienen una relación cordial, aunque hasta ahora distante. Esto pese a los llamados de miembros del Partido Demócrata del presidente Joe Biden para que la Casa Blanca se pronuncie con más fuerza contra la brutalidad policial durante una inédita ola de protestas. 

En este contexto, el tema Saab se pone sobre la mesa, en conversaciones que también incluyen, en lo relacionado con Venezuela,  asuntos como democracia y narcotráfico.

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