No solo la vacunación es suficiente para salir de la pandemia

El regreso a los cierres y a las medidas restrictivas en países con tasas de vacunación más altas que Colombia demuestra que aunque las vacunas funcionan, mientras muchos decidan no ponérselas, será difícil salir de la pandemia.  

Por estos días Europa está aprendiendo una dura lección: las vacunas funcionan, pero mientras muchas personas decidan no ponérselas, será difícil superar la emergencia sanitaria por el covid-19

Ante el nuevo aumento de los contagios, países que hace varios meses celebraron con bombos y platillos el “regreso a la normalidad”, han tenido que echarse para atrás en las últimas semanas y han vuelto a poner medidas restrictivas como cierres parciales y toques de queda. 

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Y aunque el mayor aumento se da en países y ciudades con muchas personas sin vacuna, las autoridades de países con tasas de vacunación mayores al 70 por ciento, como Reino Unido, Países Bajos o Dinamarca también están tomando medidas restrictivas y echando para atrás algunas aperturas. 

Austria, por ejemplo, que ha vacunado al 65,3 por ciento de su población, entrará en un bloqueo nacional total a partir del lunes, pocos días después de imponer un bloqueo solo a las personas no vacunadas. Irlanda, con 75 por ciento, tuvo que introducir un toque de queda en la industria hotelera. Países Bajos, con 72,5 por ciento, tuvo que poner nuevos cierres al comercio, lo que generó protestas en Ámsterdam. 

E incluso Portugal, con una envidiable tasa de 86,6% de vacunados (la más alta de la Unión Europea) va a volver a poner algunas restricciones esta semana en bares, restaurantes y clubes nocturnos.  

En esos países con altas tasas de vacunación las nuevas olas de contagios no son tan graves como las de hace un año (las cifras de muertos y camas ocupadas en UCI lo demuestran), una prueba irrefutable de que las vacunas funcionan y sí reducen el riesgo de que dé covid-19 de manera grave. 

El problema es que la experiencia está demostrando que no siempre tener tasas de vacunación relativamente altas evita volver a medidas restrictivas. 

Y esto no tiene nada de raro: incluso pequeños grupos de no vacunados pueden impulsar la transmisión y amenazar con colapsar las UCI. En Irlanda, por ejemplo, el número de no vacunados es de alrededor de un millón de personas. Las suficientes como para preocupar a las autoridades sanitarias.

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“Las vacunas ayudan”, le dijo a CNN hace poco Ralf Reintjes, profesor de epidemiología y vigilancia de la salud pública en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Hamburgo en Alemania. “Son una piedra en el proceso de detener el virus. Pero no son lo suficientemente fuertes por sí solas”.

Algo similar le dijo a la misma cadena Charles Bangham, profesor de inmunología y codirector del Instituto de Infección del Imperial College de Londres: “Sabemos que la variante Delta es mucho más infecciosa. Y además ha habido cambios en la sociedad y el comportamiento. En muchos países, algunas de las medidas de precaución ya no se están siguiendo con el mismo rigor”.

¿Qué pasará en Colombia?

La situación en Europa hace pensar en qué ocurrirá en Colombia cuando llegue un nuevo pico de contagios. Sobre todo porque en el país, a diferencia de muchas naciones europeas, la tasa de vacunación sigue relativamente baja, en solo 46 por ciento (falta por vacunar a unos 20 millones, según la meta del Gobierno).

Puede que las personas con su esquema completo de vacunación tengan menos riesgo de enfermarse de forma grave, pero si los casos (y la ocupación en UCI) comienzan a subir, probablemente el Gobierno tendrá que volver a tomar algunas medidas restrictivas como cierres parciales, toques de queda o reducción de los aforos. 

Hasta ahora, la apuesta del Gobierno es evitar llegar a esas decisiones drásticas. Ese, de hecho, fue el motivo del decreto que les exige a los colombianos certificado de vacunación completo para entrar a ciertos lugares y actividades. Es una forma de evitar que los no vacunados se aglomeren y se contagien. 

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La otra estrategia es poner la tercera dosis, de refuerzo, en la población vulnerable (hasta ahora se ha anunciado para mayores de 50, y cuatro meses después de la segunda). Y, claro, continuar con el esfuerzo de completar los esquemas de vacunación de los colombianos que aún no lo tienen. 

Lo único claro es que las vacunas siguen siendo necesarias para enfrentar la pandemia, y que mientras se encuentran otras soluciones que complementen la vacunación, lo mejor es tratar de vacunar al mayor número de personas posible.

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