Álvaro Leyva, desde siempre en la primera línea

En nuestro muy salsero Distrito Especial, Deportivo, Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios de Santiago de Cali, estamos volviendo, poco a poco, a la tensa normalidad que se instaló, desde cuando la dirigencia local decidió crear en Aguablanca, un gueto que ahora llega al millón de habitantes, y desde que los narcos impusieron procesos de violencia que se volvieron pan de cada día.

Hoy, después de dos meses, no hay un solo bloqueo en la ciudad. El diálogo social del gobierno municipal y no la criminalización de la protesta del gobierno nacional, fue el instrumento para desmantelar, de manera progresiva, los 33 puntos en los cuales los manifestantes habían levantado las barricadas del estallido.

Eso fue posible, gracias al decreto distrital 304 de 2021 del alcalde Ospina, que adoptó medidas para la construcción de acuerdos con los jóvenes de la primera línea, decreto que, dicho sea de paso, fue dejado en firme por el Tribunal Administrativo del Valle, gracias a la tutela interpuesta por el abogado Armando Palau Aldana (mis respetos); además a los buenos oficios de la curia; a los de la comunidad internacional; a los instrumentos de participación democrática de la ciudad; y a la receptibilidad de los jóvenes de la primera línea conformados en Unión de Resistencias Cali.

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Pero también, a que a la ciudad vino, de cuenta propia, en tres oportunidades en los últimos ocho días, el doctor Álvaro Leyva Durán.

Habló por lo menos cinco horas con el alcalde Cali, le dijo sin tapujos, en su condición de redactor de la Constitución Nacional y constitucionalista, que su decreto distrital era el camino correcto y que el decreto nacional que criminalizaba la protesta, era un error monumental que debería derogar el propio presidente.

Lo suyo fue una tremenda química con la muchachada. Conversó por lo menos 10 horas con los jóvenes de la primera línea. Los encontró adoloridos, indignados, pero absolutamente lúcidos y comprometidos con su lucha. Habían entrado al estallido social siendo niños y niñas y salían, dos meses después, graduados de hombres y mujeres.

Álvaro Leyva, dese siempre en la primera línea
Álvaro Leyva, dese siempre en la primera línea

Charlaron sobre las responsabilidades históricas que habían asumido y sobre sus enormes posibilidades políticas. Sobre la inmensa simpatía de la que gozaban en la comunidad internacional, y sobre la necesidad de pasar de las barricadas a la acción política. Les reconfortó el espíritu y abrió los caminos del diálogo.

Leyva tiene su magia: mente hiperlúcida, tranco rápido, dormir ligero y autonomía para tomar decisiones.

Su cerebro, cada día más agudo, se puede deber a que tiene claro su propósito de vida y a ese objetivo ha enfilado su intelecto:  a completar esa paz incompleta que aún tenemos; su vitalidad y caminado rápido, lo podrían explicar sus piernas largas y a que practicó largos años trote a campo traviesa; y lo de su sueño ligero, con toda seguridad se debe a que le ha tocado pasar miles de noches en lugares selváticos de la Colombia profunda, a donde no van los políticos por físico culillo o porque no los reciben. 

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Pero lo más sobresaliente de su personalidad es su independencia. Álvaro Leyva no llega mandado por nadie. Agarra su maletín y se va a hacer lo que sabe hacer: solucionar problemas de conflictos sociales.

Pero volvamos a lo que sigue después de que se levantó el bloqueo, porque el diálogo, aunque rindió sus frutos, constituye solo un medio para abordar los temas de mayor calado, aquellos que se deben tratar en negociaciones con los gobiernos local y departamental. Todo esto con el objetivo de llegar a acuerdos sobre temas puntuales que tienen que ver con el reconocimiento de los jóvenes y sus aspiraciones. 

Porque lo verdaderamente estratégico es la construcción de un gran acuerdo político nacional, convocado de abajo hacia arriba, por los jóvenes de la primera línea, los campesinos, los indígenas, los negros y otras comunidades excluidas. 

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Desde ese escenario, los jóvenes pueden hacer lo que realmente buscan: ser propositivos, influir en las decisiones de su propio destino, y protagonizar los cambios que permitan un mejor país.

Leyva ayudó a facilitar el desescalamiento del estallido social en Cali. Además, le quedó tiempo para reunirse con los indígenas de ocho departamentos en Silvia (Cauca), con los del paro cívico de Buenaventura y con los asistentes al X Congreso de ONIC en La Delfina, zona rural de Buenaventura.

Y todo indica que aún le queda mucho por hacer, porque en otras ciudades se ha recrudecido el estallido social.

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3 Comentarios

  1. Excelente opinion de mi gran amigo Pedro Luis, es el resumen exacto de lo logrado en Cqli, despues de la ñrotrsta q luego se convirtio em unnestallido sociql y como nuestro querido e inteligete alcalde logro a traves del dialogo y con el Decrero 0304 de 2021 calmar los animos de los muchachos de ma peimera linea, cuyo propisito era unica y exclusivamente, ser escuchados. Alvaro Leyva, grqn gestor del dialogo logro en tan coeto tiempo terminar de resolver los bloqueos q estaban siendo utilizados por aquellos infiiltrados dentro de las primerqs lineas para violentar las protestas y todo lo relando con el paro q inicio del 28 de abril de 2021 y q luego termino en estallido social. Vale la pena resqltar el trabajo del alclade y su lucha por conseguir a traves del dialogo calmar los animos y el desbloqueo de la ciudqd.

  2. Pedro Luis..
    El elegante y distinguido escritor de excelente prosapia..
    Sus amigos le admiramos sus escritos también traídos a esta realidad que vivimos… Gracias Pedro y que viva el Pollo a la Carreta….

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