Andrés Salcedo, el periodista multifacético que apagó su voz

Diario Criterio habló con cinco periodistas deportivos del país, quienes recordaron varios de los mejores momentos junto a Andrés Salcedo y resaltaron su legado en la historia de Colombia. 

El locutor, escritor, reportero, presentador, narrador y compositor. El que vivió para narrar y narró para vivir. El que acercó el fútbol internacional al país y cautivó a miles de colombianos con su voz. Andrés Salcedo, el periodista que apagó su corazón el pasado viernes 7 de enero. 

El barranquillero empezó su recorrido profesional como locutor en Santa Cruz de Mompox. Después de estar frente a los micrófonos, continuó su trabajo como director de la emisora Radio Guatapurí donde su voz empezó a ser cada vez más popular. 

Pasó por La Voz de Barranquilla y empezó a grabar voces para comerciales como la que hizo para Carlos Arturo Rueda en Todelar en los años 60. Posteriormente viajó a New York para trabajar en la radio WADO, luego el destino lo llevó a España donde obtuvo el Premio Nacional de Crónica en 1969. 

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Su gran salto a la fama sería en Alemania, donde vivió durante 20 años trabajando con la Deutsche Welle y TransTel, transmitiendo los partidos en español de la Bundesliga. En 1990 regresó a Colombia para ser presentador de programas, concretar sus procesos de escritura con la publicación de ‘El día en que el fútbol murió’ y ser la voz oficial de Telecaribe con sus narraciones de partidos de fútbol y de béisbol.

Su legado quedará tan intacto, no solo en la memoria del periodismo nacional, sino en aquellos profesionales y críticos deportivos que crecieron teniendo a Andrés como referente y que conservarán su recuerdo para siempre. 

Diario Criterio habló con cinco periodistas deportivos, quienes compartieron un recuerdo con Andrés Salcedo y explicaron por qué su voz y legado hace parte de la historia del país. Aquí sus respuestas. 

Nicolás Samper 
Periodista deportivo

Hay muchos recuerdos. Andrés era un tipo de una generosidad inmensa y cariñoso siempre. Una de esas personas que tienes que ver hacia arriba, con respeto profundo -porque de verdad era un grande- pero que te hacía sentir siempre como uno más del barrio.

Lejano del ego y de la arrogancia, era generosidad y cariño en una sola dosis. Un día me llamó de repente, porque iba de paso por Bogotá. Estaba recogiendo algunas cosas que tenía acá y me dijo: “flaco, ven a mi casa pronto, que te tengo un regalo”. Cuando llegué había tres cajas esperándome. Decidió darme una parte de su colección de revistas El Gráfico de los años 40. Después de darme un abrazo me dijo: “esto es para ti, porque nadie lo va a apreciar mejor que tú”

Su legado fue que no solamente de deporte debe nutrirse el periodista deportivo. Que eso es un craso error.

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Alejandro Pino
Director de Publimetro  

Andrés era un tipo absolutamente maravilloso, encantador, con un gran humor, picante como él solo. Tuve la oportunidad de conocerlo hace algunos años y la verdad cuando me lo presentaron tenía una vasca puesta y una mochila y le dije: “Andrés usted para mí es la infancia”, porque él era el narrador de Telematch, un programa sobre deportes curiosos alemanes donde se daban resúmenes de la Liga a comienzos de los 80 cuando se hizo un acuerdo entre Inravisión y la Deutsche Welle para transmitir cosas alemanas y él era la voz oficial. 

Sus narraciones fueron maravillosas porque además era muy diferente a todo lo que se hacía en Colombia. Para mí él es una voz ubicable y cada vez que lo escuchaba volvía a tener cinco o seis años, algo impresionante. Cuando le dije que era mi infancia se atacó de la risa y dijo, “no me trates de viejo”. Un gran personaje que nos va a hacer mucha falta. 

También quiero destacar su novela que yo creo que es de las pocas novelas sobre fútbol colombiano que se han hecho en la historia. ‘El día en que el fútbol murió’ que habla del paso de Heleno de Freitas por el Junior de Barranquilla. Es una novela absolutamente maravillosa que todo el mundo debería leer. 

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Hay que decir que su legado es el respeto por la audiencia, tomarse las transmisiones con seriedad, estaba impresionantemente dateado, conocía la historia del deporte, del lugar, de los personajes. 

Era una muestra de profesionalismo absoluto y si bien no podemos decir que no tenemos profesionales hoy en día, un personaje como Andrés siempre hará falta. Era un intelectual narrando y cuando tenemos a un intelectual narrando lo que puede pasar es que la audiencia gane.

Daniel Pérez
Periodista deportivo

Como la mayoría de periodistas de mi generación que nacimos después de los 80, crecimos oyéndolo y siguiendo ese gran referente de las narraciones deportivas porque con su voz y estilo nos deleitaba. Él marcó ese momento del final de una década con el fútbol alemán y eso no lo podré olvidar. 

Algún día tuve la oportunidad de conocerlo en Barranquilla y me dijo varias cosas chéveres, una de ellas es que el principal valor que debe tener un periodista es la audacia. Me felicitó por mi trabajo y carrera. 

Su legado evidentemente fue marcar un estilo. En esa época el periodismo deportivo y las transmisiones eran radiales y aunque la televisión ya estaba irrumpiendo, él hizo madrugar a todo el mundo, hizo que conociéramos el fútbol alemán y además fue antes del mundial Italia 90, el cual generó algo importante por el empate de Alemania con Colombia. Creo que se va un grande del periodismo deportivo, pero además uno con un estilo propio, un escritor como pocos, un tipo brillante, culto y leído.

Germán Arango 
Periodista deportivo y docente

El recuerdo más vívido, constante y permanente y más fijo en mi memoria es su sonrisa. Su sonrisa era contagiosa, era demasiado transparente, era sincera y sobre todo era contagiosa, uno se sentía muy bien tertuliando con Andrés. Le sacaba jugo a cualquier cosa, le sacaba tema a cualquier simpleza. 

Deja una carrera brillante; nunca en Colombia le vamos a reconocer todo lo que él fue, lo que hizo. Deja un legado de una persona multifacética: escritor, compositor, narrador, comentarista, presentador. Es increíble cómo todo lo hacía muy bien, desde sus porros, vallenatos, libros, partidos de fútbol, hasta un gran entrevistador y voz comercial. Me atrevería a decir que era perfecto, aunque jamás buscó eso, sino buscaba la honestidad y la simpleza tan sabia con la que hacía todo. 

Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes de EL TIEMPO

De niño siempre me quedó marcado lo polifacético que era: verlo narrar fútbol, leer documentales y presentar programas de concurso como Telematch, en los cuales siempre hacia gala de su enorme cultura. Lo motivaba a uno a leer, a buscar más. Luego tuve la fortuna de recibirle las columnas por allá en 1997-98, recién llegado a Deportes. Y sus charlas por teléfono eran como si estuviera viéndolo en TV de niño.

En 2001 él hacía un programa de radio en La Deportiva, similar al Café Caracol, y un día me llamó, ¡Que me quería entrevistar a mí! Fue un honor enorme.

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El gran legado de Andrés es mostrarles el camino, sobre todo, a los periodistas que llegan a deportes: la importancia de la historia, de los contextos, de la palabra precisa, de la capacidad para hablar de todo. Nos mostró que hay que estar preparados para lo que venga. Él mismo supo adaptarse a todo

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