Argelia: la crisis humanitaria que ha sido invisible para todo un país

Durante este año, en Argelia (Cauca) se han presentado 11 enfrentamientos entre grupos armados ilegales y se han desplazado a cinco mil personas sin que hasta el momento las autoridades retomen el control. ¿Qué pasa?

Las imágenes hablan por sí solas. A través de la ventana de una casa con paredes de madera, un campesino graba con su celular la incursión armada ocurrida este domingo 03 de octubre en uno de los caseríos del corregimiento el Sinaí.

En el video se observa, con pasmosa crudeza, a niños, mujeres y hombres, en la cotidianidad de una comunidad campesina que desde hace un mes convive entre los combates de grupos armados ilegales que se pelean a sangre y fuego el control territorial.

Más absurdo resulta saber que esa no es la primera incursión armada y que, por el contrario, este año los campesinos de Argelia han padecido once desplazamientos que afectaron a 1.747 familias, en su mayoría alojadas en los coliseos cubiertos de los corregimientos El Mango, El Sinaí, Puerto Rico y el propio casco urbano de la localidad.

“No queremos más esta guerra”. Con esa frase termina Jhonatan Patiño Cerón, alcalde del municipio, el crudo balance de la crisis humanitaria que padece su comunidad, tras los combates registrados durante todo el mes de septiembre en la zona rural.

Corredor criminal

Argelia es un pequeño municipio ubicado al suroccidente del departamento del Cauca, que se convirtió en el epicentro de una de las guerras territoriales más sangrientas tras la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc.

La razón de esa puja violenta radica en que Argelia, junto a El Tambo, forma un corredor natural estratégico por donde se mueve toda la ilegalidad para llegar al océano Pacífico. Se trata del cañón del río Micay, una agreste autopista hídrica que usan los grupos armados ilegales para traficar armas, coca, mover secuestrados y desplazar a reclutados.

Sumado a ello, Argelia es uno de los municipios del Cauca que concentran la mayor cantidad de cultivos de coca, con un total de 4.787 hectáreas, según el más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), que midió la cantidad de hoja de coca sembrada en 2020.

Le sugerimos: Tras violentos castigos en un cepo, ¿quién mató al menor indígena Wílmar Nequirucama?

Desde hace décadas, Argelia ha sido considerado la joya de la corona por los antiguos frentes 60 y 8 de las Farc y el desmovilizado Bloque Pacífico de las AUC; luego por el frente José María Becerra del ELN, las disidencias de las Farc y las bandas criminales que se disputan el control a sangre y fuego.

Hoy la misma comunidad identifica como combatientes a miembros de la estructura Diomer Cortez, perteneciente a la disidencia Segunda Marquetalia de las Farc y la estructura Carlos Patiño del Comando Coordinado de Occidente del ELN.

El pasado violento de Argelia ha sido noticia nacional en varias oportunidades. La guerra ha sido a cuenta gotas mediante el ajusticiamiento de líderes sociales que se oponen a los cultivos de coca, o a través de masacres.

El país supo de la existencia de Argelia por los continuos ataques y tomas guerrilleras de las que eran víctimas por parte de las Farc.

En 2015 ese municipio fue protagonista de un hecho insólito, cuando los habitantes del corregimiento El Mango expulsaron a la Policía que había llegado desde 2007 por orden del entonces presidente Álvaro Uribe. Los pobladores argumentaron que la presencia de la fuerza pública en el caserío aumentó los ataques de las Farc.

Masacres y ajusticiamientos

Según denunció la Cooperativa Ecomun Multiactiva Agroforestal Santa Clara, que aglutina a desmovilizados de las Farc, este sábado 02 de octubre hombres armados de la estructura Carlos Patiño ingresaron a la vereda Mirolindo y atentaron contra el líder social Ildo Gutiérrez Gómez, “propinándole cuatro tiros en el abdomen y uno en el barzo”, aclara el comunicado de Ecomun.

Denuncias de amenazas

Fue precisamente en Argelia donde sucedió una de las masacres más sangrientas y que puso a tambalear el acuerdo de paz recientemente firmado con las Farc. Ocurrió en julio de 2018 y el saldo fatal fue de siete muertos.

Como sucede con casi todas las acciones violentas perpetradas en la zona rural de Colombia, esa masacre estaba anunciada a través de las alertas tempranas que emite la Defensoría del Pueblo.

La importancia cocalera de Argelia es tan evidente, que es el único municipio del país cuyas regalías por la venta de combustibles supera las rentas propias por impuesto predial e industria y comercio.

De hecho, ese municipio tiene más de 16 estaciones de gasolina, pese a que carece de parque automotor y vías pavimentadas. Para las autoridades, el combustible que se comercializa en ese municipio es para ser usado en los laboratorios de coca, que producen tres toneladas de coca al mes, según se calcula.

Ahora la historia se repite, pero con un ingrediente adicional: en esta ocasión parece no importarles a las autoridades la crisis humanitaria que padecen desde hace nueve meses los habitantes de Argelia. Su tragedia parece ser invisible.

Puede leer: El expolicía reclutado por alias Mueble Fino que amenaza a su esposa desde el búnker de la Fiscalía

0 Comentarios

Deja un comentario