Estas son las nuevas reglas para las armas traumáticas en Colombia

El Ministerio de Defensa ya expidió el decreto que establece que las armas traumáticas tendrán el mismo tratamiento de las de fuego. La medida incluye un periodo de gracia para entregar o registrar las armas traumáticas que ya están circulando.

Se trata del decreto 1417 del 4 de noviembre de 2021, que indica que, según sus características, las armas traumáticas se considerarán armas de uso privativo de la fuerza pública, armas de uso restringido o armas de defensa personal. En ese sentido, salvo que se pida un permiso especial, su porte queda prohibido.

Sin embargo, las restricciones no funcionarán de inmediato. El decreto establece un plazo de seis meses para que los ciudadanos entreguen al Departamento de Control de Armas del Comando General de las Fuerzas Militares las armas traumáticas de uso privativo y de uso restringido que tengan en su poder, “so pena de su incautación y judicialización” y sin recibir nada a cambio.

En contexto: ¿Qué se puede esperar de la regulación de las armas traumáticas?

Para el caso de las armas que sean consideradas de defensa personal, hay dos opciones: entregarlas también en un plazo de seis meses o tramitar su legalización.

Decreto de armas traumáticas
Decreto de armas traumáticas

Por su parte, Indumil y el Departamento de Control de Armas tendrán ocho meses para definir cómo será el marcaje y el registro de las traumáticas de defensa personal.

El decreto también establece un plazo de ocho meses, que se puede prorrogar otros ocho, para que las autoridades recojan las armas traumáticas de uso civil de defensa personal que tienen en su poder los ciudadanos, las empresas de vigilancia y los importadores.

Por otro lado, los comerciantes que tengan en sus inventarios registradas armas traumáticas hasta el 4 de noviembre de 2021, podrán seguir vendiéndolas durante 16 meses, excepto si son de uso privativo o restringido.

Reglamentar las armas traumáticas, ¿una solución a la delincuencia?

El Ministerio de Defensa justifica esta medida con el argumento de que las incautaciones de traumáticas han aumentado desde 2018, lo que ha generado “una afectación importante a la convivencia y seguridad ciudadana”.

  • 2018: 3.201
  • 2019: 3.804
  • 2020: 5.478
  • Enero-julio de 2021: 6.569

Según los mismos datos oficiales que presentó el ministerio, de las 6.569 armas que se incautaron entre enero y julio de 2021, 125 se usaron en hurtos de distintas modalidades, 42 en porte de estupefacientes, 42 en casos de lesiones personales, ocho en violencia intrafamiliar y seis en homicidio. Sin embargo, si esas cifras se comparan con las totales de delitos, es difícil determinar si las armas traumáticas han tenido una real incidencia.

Entre enero y julio de 2021 se han registrado 233.955 hurtos en distintas modalidades y 9.183 homicidios, según datos del Sistema de Información Estadístico, Delincuencial Contravencional y Operativo de la Policía Nacional (Siedco). Y se incautaron 13.509 armas de fuego, de acuerdo con el Siedco.

“Puede que las armas traumáticas tengan una incidencia, como lo puede tener el parrillero hombre, tal vez, pero esto no es necesariamente lo que hace que la tendencia aumente drásticamente”, dijo a Diario Criterio Nicolás Cardona, politólogo analista de datos, consultado el pasado 13 de septiembre. Cardona, en ese momento, también aseguró que podría generarse un mercado negro.

No obstante, para expertos como César Restrepo, director de Seguridad Urbana de ProBogotá y consultor en asuntos de seguridad, ese no puede ser un argumento para oponerse a la regulación. “¿Hay algo en la vida que no tenga mercado negro? Si esa es la razón, no podemos hacer nada. Porque, incluso, con productos legales hay mercado negro. Para ponerle un ejemplo, el alcohol, el cigarrillo, los juegos de azar“, explicó Restrepo.

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