“La tragedia de los niños perdidos de Armero sigue siendo invisible en Colombia”

A raíz de la conmemoración de los 36 años de la tragedia de Armero, Diario Criterio dialogó con Francisco González, director de Armando Armero, fundación que se ha encargado de promover los reencuentros entre los niños y sus familiares.

El 13 de noviembre de 1985, el volcán Nevado del Ruiz hizo erupción y borró del mapa al pueblo de Armero. En la tragedia se perdieron unas 25.000 vidas de las más de 40.000 que habitaban en el próspero municipio. Luego de la avalancha de piedras y lodo –que descendió de la montaña a unos 40 kilómetros por hora–, solo quedaron ruinas y recuerdos. 

Jennifer de la Rosa Martín nació siete días antes de la tragedia. Después de lo ocurrido, fue llevada a un hogar del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Manizales, para luego ser adoptada por una pareja de extranjeros, que le explicaron, cuando tuvo la edad suficiente, su procedencia, con un álbum de fotos cuya última imagen era la del imponente volcán del Tolima. 

Hallar a sus familiares ha sido una odisea. La información que recibe al indagar sobre ellos no es muy precisa. Su padre, Carlos Alberto Gutiérrez, al parecer falleció en la avalancha, según se describe en sus papeles. Y su madre, Dorian Tapazco, llegó a un albergue de la Cruz Roja como damnificada. No se conoce qué sucedió después, tampoco el paradero de su madre. Hasta el momento ha encontrado a una hermana. 

Por su parte, Ricardo Morad Forero vio a su hija, Layla Faride, en las imágenes del noticiero, cuando era cargada en brazos y entregada a un socorrista. Hoy, Ricardo quiere encontrar a su pequeña, que en ese momento tenía 2 años y medio.

Le puede interesar: La historia detrás de ‘Memoria’, la película hecha en Colombia que peleará por la Palma de Oro en Cannes

Estas historias son compartidas por cientos de niños y familias. Por un lado, están los niños que, como Jennifer, ahora de adultos quieren encontrar a sus padres. Por el otro, están las madres, padres, tíos, hermanos que los buscan y se preguntan si están vivos, si fueron adoptados o si perdieron la vida. Pasados 36 años, estos niños desaparecidos mantienen las heridas de esta catástrofe abiertas.

Reencontrar estas familias es un trabajo que adelanta la Fundación Armando Armero, creada por Francisco González, un armerita que perdió a su padre y a su hermano en la avalancha.

“Con la fundación buscamos armar la memoria histórica del municipio que estaba desapareciendo, pues nadie había hecho una investigación como la que veníamos adelantando. Quise involucrarme con la comunidad a través de dos herramientas: el periodismo y la etnografía y, así, recuperar todas esas historias”, dijo a Diario Criterio. 

González decidió estudiar sobre la arquitectura, la política, la religión, las negritudes y las costumbres de Armero. En el proceso, se encontró con las madres que buscaban a sus hijos. Para él, fue una sorpresa pues ya había hecho el duelo por sus familiares. 

“Me dio por corroborar esas historias. Y sí: efectivamente, lo que decían los familiares era verdad. Luego de la tragedia, a muchos de los niños los habían robado, literalmente. Los habían adoptado por conductos regulares e irregulares. A algunos se los llevaron a otros países. Otros se quedaron en Colombia”, aseguró. 

Hoy, esta fundación tiene registradas unas 500 historias de familiares que buscan a sus hijos. A través de testimonios de terceros e imágenes de los noticieros, se ha logrado comprobar que al menos 136 niños salieron vivos de Armero, según explicó González.

Hasta el momento, la fundación ha logrado cuatro reencuentros por medio de la toma de ADN, proceso que se adelanta en diferentes jornadas en Bogotá y en municipios cercanos al antiguo Armero, como Honda, Mariquita, Fresno, Ibagué y otros. En estos últimos, las jornadas suelen realizarse durante el día de la conmemoración del desastre natural. 

“Para las personas es mucho más fácil acercarse el día de la conmemoración a Armero que trasladarse a Bogotá. De hecho, para nosotros es también complicado intentar transportarlos hasta la ciudad. Por eso creamos una Vaki; necesitamos muchos recursos para rejuntar a las familias. Esto, sin recursos, camina muy despacio, y necesitamos que avance con pasos de gigante”, manifestó González. 

Este proceso de reconocimiento a través de la información genética ha sido adelantado por la fundación de la mano del Instituto de Genética Yunis Turbay. “El instituto de genética nos dio su apoyo, los científicos nos donan el ADN. Con ello, comenzamos a armar un banco de ADN entre adoptados y familiares”, explicó el director de la fundación.

Para darle un empujón al proceso, la fundación decidió enviar un derecho de petición al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). 

Retratos de algunos de los niños. Foto: Fundación Armando Armero.
Puede leer: Caso Facebook: ¿cómo proteger a los niños de los peligros de las redes sociales?

La información para propiciar más reencuentros

El pasado 26 de octubre, la fundación pidió al ICBF información relevante para dar con el paradero de los adoptados que estuvieron a cargo del instituto tras la tragedia. 

En total, hizo ocho solicitudes a la institución. Estas van desde la copia del protocolo utilizado por el ICBF para el rescate, la tenencia, protección y entrega de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que sobrevivieron a la avalancha, hasta el listado de las filiales del instituto (con dirección y datos de contacto) que tuvieron en sus sedes a los NNA rescatados. 

“Hace muchos años tuvimos un acercamiento con el ICBF, pero no habíamos mandado una carta tan puntual pidiendo este tipo de expedientes. Ante el hecho de que ellos no dan razón, no entregan archivos, procedimos con la petición. Uno se cansa. Uno quiere lograr más reencuentros y para esto es crucial el instituto”, manifestó González. 

En el documento, publicado en un comunicado, la fundación le recordó al ICBF que, luego de la avalancha, muchos niños fueron rescatados vivos por la Cruz Roja, la Defensa Civil y otros organismos para luego ser entregados al instituto mientras su padres se recuperaban de las heridas en los centros de salud. 

Así mismo, la fundación manifestó que, en 1985 y los años posteriores, los familiares se movilizaron a las diferentes organizaciones del instituto que tenían en sus listados a los niños rescatados de Armero. Sin embargo, muchos de ellos no fueron entregados a sus padres. 

Recomendado: Padres de niños abusados en Medellín denuncian fallas en proceso contra alias Manolo

La conmemoración de los 36 años

El próximo sábado 13 de noviembre se conmemoran 36 años de la tragedia. En esta ocasión, la fundación tiene programadas dos actividades que se realizarán en el antiguo parque de los Fundadores de Armero, desde las nueve de la mañana hasta la una de la tarde. 

El primero de ellos es un performance de la artista Jennifer de la Rosa, que fue una de las niñas adoptadas. En la presentación, llamada Sobre el cuerpo vivo, bajo la ceniza, De la Rosa se recostará sobre la tierra que la vio nacer, y se cubrirá de lodo y cenizas, acompañada además de los documentos que la acreditan como colombiana y de los informes de otros niños y niñas que como ella fueron alejados de sus familias. 

Esta presentación, de hecho, ya la había realizado con anterioridad en Madrid, España. “Ella la desarrolló en la Puerta del Sol, un lugar emblemático, el pasado junio. Y ahora la va a realizar en Armero, porque ella va a estar en contacto con su tierra. Ella es hija del volcán. Como se llama la película en la que está trabajando”, contó González. 

El otro acto simbólico se denomina Los trapitos al sol. Se trata de una exposición de las imágenes de los más de 500 menores que la ONG tiene registrados como expedientes. “Se llama de esa forma porque estamos exponiendo algo, una problemática. Porque ya es hora de que este gobierno tome alguna decisión. Esto no es una causa política, es una causa humanitaria. Es importante visibilizar esta problemática, es que el Estado debió adelantar estas investigaciones, no nosotros”, finalizó. 

También le puede interesar: Cómo proteger a los niños más allá de la cadena perpetua contra violadores

2 Comentarios

  1. Tenaz 36 años después y no se han podido ubicar a todos los niños.
    Gracias a Dios existen ángeles como esta Fundación y su creador Francisco González

Deja un comentario

Diario Criterio