Los otros presidentes que han chocado con el Banco de la República

No es la primera vez que un presidente cuestiona el alza de las tasas de interés por parte del Banco de la República. También lo hicieron Santos, Duque y Uribe. Aquí recordamos esos episodios.

Este miércoles el presidente Gustavo Petro causó polémica por un trino en el que criticó la estrategia del Banco de la República de subir las tasas de interés para atajar la inflación. Muchos interpretaron el mensaje como riesgoso para la independencia del Emisor y le pidieron mesura a Petro. 

El propio Banco terminó publicando varios trinos en los que defiende la medida: “Los incrementos de las tasas de interés externas, las mayores primas de riesgo y la volatilidad de los mercados financieros internacionales influyen sobre esta decisión”.

Esta pelea se produce a raíz de la publicación de las cifras de inflación por parte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Según esta entidad, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) presentó una variación anual del 11,4 por ciento.

Lo cierto es que, al margen del preocupante panorama económico, siempre ha existido una tensión entre los gobiernos y el Banco de la República. 

Mientras que los gobiernos insisten en emitir moneda a fin de aumentar el gasto para implementar sus políticas (argumentando  legitimidad  democrática), el Banco  insiste  en moderar  el gasto pensando en el largo plazo y en el poder adquisitivo de todos los ciudadanos”, dice al respecto el investigador Sebastián Rubiano. 

Esta semana el turno fue para Petro, que se estrenó con el tema de las tasas de interés, una polémica que ya vivieron los gobiernos de Iván Duque, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe.

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Los expresidentes y el Banco de la República

El expresidente Álvaro Uribe fue uno de los que más roces tuvo con el Emisor. De hecho, antes de llegar a la Presidencia, a mediados de 2002, causó polémica una de sus propuestas incluía cambios en el Banco para disminuir las políticas restrictivas e impulsar la generación de empleo.  

Como lo recuerda Rubiano, el primer gran choque llegó en 2003, precisamente, con las tasas de interés. Ese año el Banco las elevó para frenar la inflación y el entonces presidente cuestionó la medida, aun cuando su ministro de Hacienda, Roberto Junguito, le había dado el visto bueno. 

A finales de ese año la crisis del dólar generó otro desencuentro entre el Ejecutivo y el Emisor. Como el tema afectaba el pago de la deuda externa, Uribe propuso que el Banco prestara parte de las reservas internacionales destinadas a la atención de grandes crisis. Aunque la petición generó varias críticas y debates candentes, el Banco terminó accediendo. 

En medio de esas discusiones Uribe llegó a decir que: “si bien el Gobierno está obligado a respetar la independencia del Banco, debe también insistirle sobre decisiones esenciales para la competitividad, el crecimiento y el empleo”. 

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En 2004, tras las críticas de Uribe al banco por supuesta desatención al sector productivo, Salomón Kalmanovitz y Sergio Clavijo, entonces codirectores del banco, le llamaron la atención al mandatario y hablaron de un posible riesgo para la independencia de esa institución.

A finales de 2004 la devaluación llegaba ya al 16 por ciento. Tras varias reuniones con los grandes exportadores gremiales, Uribe, en medio de la preocupación, amenazó al Banco con decretar el estado de emergencia económica, y así fijar unilateralmente la tasa cambiaria y aliviar la crisis”, recuerda Rubiano sobre otro de los choques. 

En los siguientes años de gobierno, Uribe moderó sus mensajes al Emisor, pero siguió opinando en los temas cambiarios y en la relación entre inflación y tasas de interés. 

Banco de la República
Banco de la República

Juan Manuel Santos también tuvo sus desencuentros con el Banco de la República durante sus dos periodos de gobierno. En 2014, se metió con las tasas de interés. El entonces mandatario pidió que ese año las tasas se mantuvieran en 4,5 por ciento. “Yo sí pensaría que no hay espacio para subir más, podría afectar el crecimiento de la economía”, dijo. 

En 2017, cuando el Banco tenía las tasas en un 6,5 por ciento, Santos pidió una nueva reducción para llegar al 5,5 por ciento, esto con el fin de bajar el costo del dinero para los usuarios del sistema financiero. 

Por último, está el expresidente Iván Duque, quien lanzó sus propias críticas al Banco de la República este año, a pocos meses de abandonar el cargo. En la primera semana de abril, el entonces presidente cuestionó el aumento de 100 puntos básicos, que, a su juicio, afectó el crecimiento de la economía. 

Yo creo que el Banco de la República, como ente independiente, tiene unas herramientas, pero tenemos que ser claros, lo que está generando esta inflación no son causas internas, son causas externas”, dijo Duque. En ese momento, la inflación anual estaba en un 8 por ciento. 

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