‘Better Call Saul’: ¿Por qué la precuela de ‘Breaking Bad’ ha tenido tanto éxito?

La historia de cómo Jimmy McGill se convierte en Saul Goodman está a punto de llegar a su final, en medio de buenos comentarios y con personas que dicen que es incluso mejor que su antecesora. Sus creadores lograron volver un rotundo éxito un proyecto que no parecía tan buena idea.

Cuando se supo, a mediados de 2013, que el creador y uno de los guionistas de Breaking Bad estaban trabajando en Better Call Saul, un spin off basado en el personaje de Saul Goodman (el descarado y corrupto abogado que termina aliado con Walter White en su imperio de metanfetaminas), la mayoría del público pensó que era una muy mala idea o, por lo menos, un intento desesperado de seguirle sacando plata a lo que había sido una serie muy exitosa.

No era para menos: Breaking Bad había terminado ese mismo año en medio de una aclamación mundial casi unánime y muy pocos creían que otra historia, mucho menos una protagonizada por Saul, pudiera llegarle a los talones. O, por lo menos, pensaban que no tendría la profundidad que había alcanzado al final la serie original y que terminaría convertida en una comedia mediocre. Parecía simplemente una forma de mantener viva la gallina de los huevos de oro.

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Los propios Vince Guilligan (creador) y Peter Gould (guionista) no estaban tan convencidos y ni siquiera tenían claro qué era lo que iban a contar. En un principio llegaron a plantear una especie de sitcom (comedia de situación), con capítulos de media hora, en los que Saul tenía que resolver casos traídos de los cabellos con distintos tipos de criminales o personas en problemas, interpretados por actores cómicos. Iba a ser una serie que ocurriría en paralelo a lo que ya se había visto en Breaking Bad y que se apalancaría en el perfil cómico del personaje. Pero al final descartaron la idea.

En algún momento llegaron a pensar que era imposible construir una trama alrededor de Saul Goodman. “Es un tipo demasiado despreocupado, muy cómodo en su propia piel”, le dijo Gilligan a la BBC.

Pero la solución estaba en la propia Breaking Bad, donde se revela que Saul es, en realidad, un tipo llamado Jimmy McGill. Así que había que mirar hacia atrás para encontrar una historia. Y fue Peter Gould quien encontró las preguntas que le darían forma a la nueva serie: ¿Por qué alguien decide cambiarse el nombre para convertirse en un abogado corrupto? ¿Qué tipo de problema le soluciona a Jimmy McGill convertirse en Saul Goodman?

Vea acá el trailer de la primera temporada de Better Call Saul:

Hoy, cuando Better Call Saul está oficialmente a dos capítulos de terminar, tras seis temporadas, la que era una “mala idea” terminó convertida en otro éxito rotundo: una serie aclamada por los críticos y aplaudida por el público, ubicada en el puesto 22 de las 100 mejores series del siglo XXI para la BBC y, según varios de sus espectadores, un show aún mejor que Breaking Bad. Aunque esa última afirmación da para un debate que solo se zanjará (si es que se zanja) con el tiempo, lo cierto es que la serie protagonizada por Bob Odenkirk encontró su propio camino de éxito y ya pasó a la historia, por sí misma, como una de las mejores de la historia.

Una transformación inevitable

Al igual que sucedió con Breaking Bad, Better Call Saul construyó su éxito poco a poco y tomándose su tiempo. Si la serie original tardo unas tres o cuatro temporadas en convertirse en un fenómeno, con esta pasó algo similar. Su ritmo, de hecho, es incluso más pausado y en su trama principal —la transformación del bien intencionado Jimmy McGill en el tramposo y corrupto Saul Goodman— se va adentrando, sin muchos afanes ni grandes giros narrativos, dejando solo que la historia se desarrolle de la manera más natural posible.

Eso lo acompaña de una muy buena fotografía, un gran trabajo de cámara y escenas que se construyen de forma meticulosa, como los guiones. Como dice Taylor Antrim, crítico de televisión, en una reseña de la quinta temporada para Vogue: “no se parece a nada que haya ahora mismo en la televisión, y su meticuloso aspecto desgastado inspira nostalgia por una era un poco menos sobrecalentada, cuando los programas no tenían que empujarse, competir y gritar ‘¡mírame!’ para llamar la atención“.

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Parte de la clave está en el personaje principal. En Breaking Bad, Saul es un abogado corrupto, descarado, cínico y chistoso, alguien que ya asumió que lo suyo es ser tramposo, trabajar con criminales y buscar atajos en la ley. En Better Call Saul, en cambio, Jimmy es un tipo bien intencionado, un hermano menor que, a pesar de no tener muchos recursos, cuida a su hermano mayor y alguien que, a pesar de haber sido estafador en su juventud y de tener la tendencia natural a tomar atajos y a conseguir lo que quiere a punta de palabrería y engaños, quiere convertirse en un abogado respetable (como su hermano, a quien admira) y seguir el camino recto.

“Es un tipo cuyas habilidades están en conflicto con su moralidad”, lo define Gould. Y ese conflicto, que aparece desde el inicio de la serie, es el que se va ahondando con el correr de los episodios y a medida que termina metido en el mundo de narcotraficantes y criminales de Nuevo México. De una forma muy similar a como ocurría con Walter White en Breaking Bad, el espectador termina tomando partido por el protagonista, aunque este termine haciendo cosas reprochables. La diferencia es que si White, en el fondo, era un tipo egoísta y capaz de hacer cualquier cosa por conseguir sus objetivos; Jimmy, en contraste, es un hombre noble, alguien que preferiría no ser Goodman.

Better Call Saul serie
Si el drama de Jimmy/Saul es más interno y pausado, la historia de cómo Mike termina metido en medio de la pelea de los carteles le da a la serie el otro elemento que hizo famosa a Breaking Bad: escenas de acción, explosiones, tiroteos y otro tipo de tensión narrativa más externa.

La otra gran diferencia es que nadie sabía qué iba a pasar al final con Walter White (y su álter ego Heisenberg). En este caso, en cambio, todos conocen en quién termina convertido Jimmy, lo que le da a la serie un sino trágico; por más que el espectador hace fuerza para que el protagonista tome otro camino, su destino es inevitable. Y eso lo refuerza la misma serie con escenas en blanco y negro al inicio de cada temporada que muestran en qué terminó el personaje después del final de Breaking Bad.

Además, el hecho de saber en qué termina todo no le juega en contra (como podría esperarse), sino a favor: los espectadores quieren saber cómo sucedieron las cosas. Así como también agradecen el contexto y la historia de los otros personajes secundarios que aparecen en ambas series: la familia Salamanca, Gus Fring y, sobre todo, Mike Ehrmantraut.

Si el drama de Jimmy/Saul es más interno y pausado, la historia de cómo Mike termina metido en medio de la pelea de los carteles (Lalo Salamanca contra Gus Fring), arrastrando de paso al protagonista, le da a la serie el otro elemento que hizo famosa a Breaking Bad: escenas de acción, explosiones, tiroteos y otro tipo de tensión narrativa, más externa.

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Kim Wexler, la gran coprotagonista

Otra gran parte del éxito de Breaking Bad está en las actuaciones. Bob Odernkirk, quien interpreta a Jimmy/Saul, es un tipo que venía de la comedia, pero que encontró en este personaje una fuente perfecta para explotar su gran talento para el drama. Tanto, que a partir de esta serie le han dado más papeles en el cine con tinte dramático. Ni que decir de Giancarlo Esposito con Gus, su gran personaje antagonista, o de Jonathan Banks con Mike.

Pero el gran motor de Better Call Saul para los críticos y para gran parte del público está en el personaje de Kim Wexler, interpretada por Rhea Seehorn. Se trata de una talentosa e inteligente abogada, quien siempre respeta las reglas y trabaja de forma honrada, hasta que termina involucrada sentimentalmente con Jimmy y, sin quererlo (al principio), termina arrastrada en algunos de sus negocios turbios. Un personaje secundario que, como el de Jessie Pinkman en Breaking Bad, termina convertida con el pasar de las temporadas en la coprotagonista.

Kim Wexler en Better Call Saul
El gran motor de Better Call Saul, para los críticos y para gran parte del público, está en el personaje de Kim Wexler, interpretada por Rhea Seehorn.

Es otra transformación compleja de un personaje. No es que, como parece a simple vista, acercarse a Saul Goodman la corrompa. Sino que la energía entre ambos fluye de tal manera, que ella termina convirtiéndose en su gran aliada y ayudándolo en sus estafas y sus tratos con criminales, siempre pensando que al final va a lograr sacarlo del hueco en el que se esta metiendo. De hecho, según le dijeron los creadores a la BBC, hay algo en ella que se siente vivo cuando participa en las estafas. Eso hace que su relación con Jimmy sea parte del éxito de la serie. “Se aman, pero son una mala influencia el uno para el otro”, dijo Peter Gould.

Su personaje también juega otro papel: en una serie en la que el espectador sabe el destino de casi todos los que aparecen en pantalla, Kim es una gran incógnita. Está claro que no aparece en Breaking Bad, así que la pregunta por su futuro -que ya se ha ido develando en esta última temporada- mantiene a muchos pegados a la serie, preguntándose que habrá pasado con ella.

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Los guionistas de Better Call Saul, que siempre fueron tan meticulosos que se veían Breaking Bad completa entre temporadas para no ir a cometer inconsistencias, ya lo tienen claro. Encontraron el final mientras filmaban la quinta temporada y lo único que quieren es que para el espectador se sienta tan natural como hasta ahora lo ha sido la serie.

“Yo espero que el final sea sorprendente, pero que luego, una vez que el espectador lo piense un poco, lo sienta inevitable”, le dijo Gould a la BBC. Quedan solo dos episodios para que los fanáticos den su veredicto.

5 Comentarios

  1. Son series creadas y bién planeadas para atraer al publico y mantenerlo en suspenso con interesantes tramas y buenos personajes.
    Esta crónica de ambas series nos invita a verlas y seguirlas.
    Claro que si

  2. Maycol Rodríguez

    Esperando los dos episodios…

    Antes podía ver temporadas enteras de una sola vez… ahora espero cada martes el.nuevo episodio. Muy buena sin duda

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