Condena a la Nobel Aung San Suu Kyi, un nuevo golpe a la democracia en Birmania

Desde el golpe de Estado en Birmania el pasado primero de febrero, más de 1.300 personas han muerto y más de 10.000 han sido detenidas por la represión contra los disidentes. Pese a la sangrienta represión contra los opositores a la junta militar que se hizo con el poder en febrero, se siguen produciendo regularmente pequeñas manifestaciones en el país. Sin embargo, los golpistas continúan reprimiendo cualquier posibilidad de regreso de la democracia.

Puede leer: No solo en Colombia: las protestas se tomaron el mundo durante la pandemia

Ahora, la líder derrocada de Birmania Aung San Suu Kyi fue condenada a dos años de prisión por la junta militar. Se la acusa de incitación al desorden público y por infringir la normativa contra la pandemia. La sentencia, además de la indignación popular en el país asiático, desató críticas internacionales.

El expresidente Win Myint también fue condenado inicialmente a cuatro años por los mismos cargos. El jefe de la Junta, Min Aung Hlaing, “perdonó” las condenas de ambos a “dos años de prisión“, según una declaración leída en la televisión estatal.

La Nobel de la Paz, de 76 años, se encuentra detenida desde que los militares depusieron su gobierno, y poner fin a un breve periodo de democracia en Birmania.

Detención y juicio sin garantías

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, denunció “un juicio amañado“. La sentencia también fue condenada por la organización Amnistía Internacional, que denunció un intento de la junta de “asfixiar las libertades” con el encarcelamiento de Suu Kyi.

Los cargos por incitación están relacionados con las declaraciones de su partido, la Liga Nacional por la Democracia (LND), al condenar el golpe de Estado poco después de que los militares tomaran el poder.

Aung San Suu Kyi fue condenada a dos años en prisión, acusada de incitar a la violencia de violar los protocolos de la pandemia. Pero podría enfrentar muchos más si la junta militar la encuentra culpable de otros cargos. Foto: AFP
Aung San Suu Kyi fue condenada a dos años en prisión, acusada de incitar a la violencia de violar los protocolos de la pandemia. Pero podría enfrentar muchos más si la junta militar la encuentra culpable de otros cargos. Foto: AFP

Las acusaciones relacionadas con la pandemia conciernen a las elecciones del año pasado, en las cuales arrasó el partido de Suu Kyi, pero los detalles no están claros, ya que el gobierno impone una orden de silencio en los procesos judiciales.

Los periodistas no tienen acceso al tribunal especial en la capital birmana y los abogados de Suu Kyi tienen prohibido hablar con la prensa.

Además, en las últimas semanas, otros miembros de la LND fueron condenados a duras penas de cárcel. Un exministro fue sentenciado este mes a 75 años de prisión y un allegado de Suu Kyi deberá pasar 20 años en la cárcel.

Crisis en Birmania

Amnistía también señaló que “las severas sentencias infligidas a Aung San Suu Kyi por estas falsas acusaciones son el último ejemplo hasta ahora de la determinación del ejército para eliminar y asfixiar las libertades en Birmania“, afirmó Amnistía en un comunicado.

La premio Nobel de la Paz se expone a décadas de prisión si resulta condenada por todos los cargos. La próxima sentencia está prevista el 14 de diciembre, por la presunta violación de una ley sobre catástrofes naturales.

Mientras tanto, los militares que han gobernado durante décadas en Birmania defienden el golpe de Estado afirmándose en denuncias de fraude en las elecciones del año pasado. La presión internacional para que la junta militar restaure la democracia no parece afectar a los generales y la violenta represión contra las protestas sigue azotando al país.

Puede leer: Redes sociales y protestas: cómo internet cambió los movimientos sociales para siempre

Bajo arresto y condenada al silencio, la “madre Suu” tiene actualmente poca influencia en Birmania, donde muchas personas renunciaron a uno de sus principios fundamentales, la política de la no violencia, y actualmente hay acciones de guerrilla contra la junta.

Como señala Sophie Boisseau, experta del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, “el gobierno de Suu Kyi tuvo fracasos y generó frustraciones, pero ella permitió dar un soplo de aire que hoy le da al pueblo la fuerza de resistir“.

0 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio