Escasez de camioneros, combustible y alimentos en Reino Unido por culpa del ‘brexit’

El efecto dominó ha sembrado el pánico en Reino Unido. La falta de camioneros en el territorio británico, a causa de la salida de trabajadores extranjeros por cuenta del brexit, golpeó la cadena de suministros en varios sectores. Entre ellos, uno de los más golpeados es el de los combustibles, en el que algunos distribuidores anunciaron cierres de surtidores. Como consecuencia, numerosos conductores llevan días provocando enormes atascos en las gasolineras.

La escasez de camioneros empezó hace meses, impulsada por la pandemia y el brexit. El problema también afecta al abastecimiento de los supermercados y los establecimientos de comida rápida.

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Si la situación persiste, incluso algunas escuelas están considerando volver a la enseñanza a distancia, abandonada desde el levantamiento de las restricciones contra el covid-19. Y si por el cierre de escuelas o retorno de las clases en línea, los alumnos se tienen que quedar de nuevo en casa, los padres deberían hacerlo también y buena parte de la economía recientemente reactivada volvería a sufrir.

Con la crisis en ciernes, representantes de asociaciones de médicos, profesores y otros trabajadores esenciales pidieron el martes al gobierno británico que actúe para permitirles repostar tras varios días de escasez de carburante provocada por las compras masivas de automovilistas inquietos ante la penuria. “No podemos pasar dos o tres horas haciendo cola cuando tenemos pacientes que atender”, declaró al canal Sky News el vicepresidente de la Asociación Médica Británica, David Wrigley. “Si no tenemos combustible, esto afectará a nuestros pacientes”, subrayó.

El ejército intervendrá “si es necesario”

Ante esta amenaza a la recuperación, la libra cayó más de un 1 por ciento el martes, llegando a su nivel más bajo desde el 18 de enero.

Ante la crisis, Unison, gran organización que representa al sector público, sentenció que el gobierno de Boris Johnson debe “ponerse manos a la obra”. Exige que debe utilizar poderes de emergencia para designar ciertas estaciones de servicio para que sean utilizadas por los trabajadores en sectores claves.

En respuesta a la crisis, el ejecutivo pidió al ejército que se mantenga preparado para intervenir “si fuera necesario para estabilizar el suministro de combustible”. Anteriormente, ya había anunciado una relajación temporal de las normas de inmigración posbrexit para atraer a más camioneros extranjeros.

David Brown es presidente de la National Courier and Despatch Association, que representa a las empresas de reparto independientes. Brown aseguró que aún no ve el alivio que esperaba tras varios días de tensión. “Mis conductores tienen problemas para encontrar combustible”, afirmó, asegurando que su propia empresa de reparto tuvo que rechazar algunos pedidos. Y agregó: “Mi flota es pequeña, es muy difícil predecir si podemos hacer los trayectos”.

Sin embargo, el ministro de Transportes, Grant Shapps, se mostró tranquilizador y aseguró que las “compras por pánico” se estaban “moderando”.”La gente ha respondido al llamamiento para repostar solo cuando realmente necesita combustible y, en cualquier caso, sus depósitos están ahora más llenos”, afirmó.

También Brian Madderson, presidente de la asociación de gasolineras, señaló que “los altísimos niveles de demanda observados durante el fin de semana han disminuido”. En conversación con Sky News, Madderson señaló que sus miembros “ven los primeros signos de vuelta al equilibrio”.

La oposición laborista atribuyó esta crisis del combustible a la “total incompetencia” del gobierno de Johnson y a su “gestión del brexit“. Opinión que comparte Olaf Scholz, ministro de Finanzas de Alemania y posible próximo canciller. Ante un periodista británico, Scholz sentenció que “trabajamos duro para convencer a los británicos de que no dejaran la Unión Europea” pero “ahora que decidieron hacerlo, espero que puedan gestionar los problemas que se derivan”.

Brexit: ¿quién tiene la culpa?

Mientras tanto, el ministro de Transportes británico, Grant Shapps, acusó a un sindicato que representa a los transportistas de “haber desencadenado” la escasez de combustible en el Reino Unido. Dice que la crisis se desató tras la decisión del gobierno de brindar 5.000 visados a conductores extranjeros para paliar la complicada situación.

“Una de las organizaciones representantes de los transportistas (camioneros) ha brindado un informe irresponsable (respecto a posible escasez), lo que ayudó a desencadenar la crisis”, afirmó el ministro este domingo ante las cámaras de Sky News, denunciando una “situación premeditada” a través de un gesto “inútil y contraproducente”.

En estos últimos días, muchas gasolineras han cerrado y se forman filas interminables frente a otras debido a la falta de unos 100.000 camioneros a raíz del brexit y la pandemia de coronavirus.

Boris Johnson
La decisión de otorgar visados choca con la línea defendida por Boris Johnson, cuyo gobierno no ha dejado de insistir en que el Reino Unido no debería depender de la mano de obra extranjera. Foto: Ray Tang / AFP

Desde hace meses, muchos sectores advertían de esta situación. Pero el ministro de Transportes insiste en atribuir la responsabilidad a una organización representante de camioneros. El ministro no nombró al sindicato en concreto. Pero una fuente gubernamental confió al Mail on Sunday que la Asociación de Transporte por Carretera es “totalmente responsable de este pánico y caos actual”.

Shapps además acusó a las asociaciones del sector de “querer a toda costa” contratar “más choferes europeos, lo que hace disminuir los salarios de los británicos”. La víspera, el Gobierno se vio obligado a otorgar hasta 10.500 visas de trabajo temporal, de las cuales la mitad están reservadas para camioneros. Un giro inesperado en política de inmigración profesional tras el brexit.

Mientras tanto, el Gobierno del primer ministro Boris Johnson continúa insistiendo en que el Reino Unido ya no depende de la mano de obra extranjera.

Permisos de trabajo

Los permisos que entregará el Reino Unido a trabajadores extranjeros serán de tres meses, de octubre a diciembre. Deberían paliar la enorme falta de transportistas y de personal en sectores claves de la economía británica, como la cría de aves de corral.

La decisión de otorgar visados choca con la línea defendida por Boris Johnson, cuyo gobierno no ha dejado de insistir en que el Reino Unido no debería depender de la mano de obra extranjera.

Durante meses, el Ejecutivo intentó evitar tener que recurrir a los trabajadores de fuera. Ahora, además de los visados de trabajo, se tomarán otras medidas excepcionales para garantizar el abastecimiento antes de las fiestas de Navidad. Así, en las próximas semanas, se movilizará a los examinadores del Ministerio de Defensa para aprobar miles de permisos de vehículos de transporte de mercancías.

El Ministerio de Educación y sus agencias asociadas desbloquearán millones de libras esterlinas para formar a 4.000 camioneros, poniendo en marcha campos de formación. Shapps también pidió a los empleadores que colaboren “mejorando las condiciones de trabajo y los sueldos para retener a nuevos conductores”.

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También se enviarán un millón de cartas para pedirles a las personas en posesión del permiso de conducción de camiones y que no lo estén usando que vuelvan al trabajo.

Boris Johnson tiene que lidiar con una presión creciente. La crisis del covid-19 y las consecuencias relacionadas con el brexit han acentuado la escasez, en tanto los precios de la energía se han disparado.

Fábricas, restaurantes y supermercados se han visto afectados por la falta de camioneros desde hace semanas o incluso meses. Por ejemplo, a la cadena de comida rápida McDonald’s se le agotaron los batidos y las bebidas el mes pasado. Su competidor KFC se vio obligado a retirar algunos artículos de su menú, y la cadena Nando’s tuvo que cerrar provisionalmente decenas de restaurantes porque no tenían suficientes pollos para atender la demanda.

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