Los cacaos y empresas que le están metiendo plata a la recolección de firmas

A la fecha, 40 candidatos buscan llegar a la Presidencia a través de firmas, para lo cual tendrán que certificar 580.620 y entregarlas antes del 17 de diciembre. En este proceso, usualmente costoso, varios de los aspirantes ya cuentan con el respaldo económico de empresarios, industriales, cacaos y hasta el de sus propias billeteras. 

Aunque la mayoría de candidatos por firmas son totalmente desconocidos, en la lista también aparecen algunos de los más taquilleros y que, seguramente, protagonizarán la contienda electoral. Sin embargo, antes de ingresar al tarjetón en 2022 tendrán que demostrar el apoyo de un grupo significativo de ciudadanos.

Este proceso no será fácil, pues factores, como el miedo a contagiarse de covid-19, han vuelto a los ciudadanos reticentes a dar su firma. Por esta razón, los candidatos tendrán que invertir tiempo y dinero para cumplir la meta y seguir en la competencia con el rótulo de independientes.

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Varias empresas de publicidad y logística han encontrado en este proceso un mercado rentable y pueden llegar a cobrar cientos de millones por la logística y trámite administrativo de la recolección. Cabe resaltar que, a diferencia de las campañas, la recolección de firmas no tiene un tope de financiación, lo que la hace aún más atractiva. 

Organizaciones como la Misión de Observación Electoral (MOE) aseguran que este vacío normativo abre la puerta a la entrada de dineros que no se permiten en las campañas, como el de funcionarios públicos, extranjeros o contratistas. Asimismo, advierten que es necesario vigilar la posible participación de partidos con personería jurídica en la recolección de firmas de algún candidato.

Gaviria, los Andes y otros más

El exrector de la Universidad de los Andes parece ser uno de los que lleva la delantera en el proceso. El pasado 16 de octubre anunció que había conseguido 500.000 firmas para su candidatura. Sin embargo, tanto él como los demás tienen la meta de entregar más de 1,2 millones, con el fin de de que en el proceso de validación de firmas no resulten con menos que las reglamentarias.

Gaviria asegura que él y su comité (Colombia Tiene Futuro) han hecho este proceso “raspando la olla”. Las cuentas oficiales dicen que hasta el momento el exministro de Salud ha recibido para su campaña $319.600.000 y que, curiosamente, se ha gastado más de 476 millones, por lo que aún debe reportar de dónde salió el dinero faltante.

La mayoría de la plata que ha recibido es de donaciones de ciudadanos naturales, 18 en total, los cuales aparecen registrados como abogados. El que más ha aportado es Martín Carrizosa Calle, amigo personal de Gaviria, quien hasta el momento contribuyó con $75 millones en cuatro tandas y un millón más a nombre de su hijo.

Carrizosa, abogado de los Andes y actual miembro del Consejo Superior de esa universidad, es cercano al expresidente César Gaviria, pues estuvo en su gobierno como asesor presidencial, consejero económico y de asuntos internacionales. Además de aportar económicamente, Carrizosa forma parte del comité y estaría encargado del tema financiero.

Los que le siguen son Jaime Adolfo Murra y Pablo Echeverri Jaramillo, cada uno con 45 millones de pesos. Murra es el presidente del Grupo Diana, un conglomerado de empresas que se desempeña en el sector de los alimentos, bebidas, transporte, agricultura y la construcción Está detrás de proyectos como el del centro comercial Santafé, en Bogotá. Echeverri, por su parte, es un empresario paisa que junto a su familia maneja Constructora Capital, una de las empresas más grandes del país en su sector.

Otro de los aportantes es el banquero Eduardo Pacheco, quien hace parte de la junta directiva de Scotiabank Colpatria y también está en el Consejo Superior de los Andes, como presidente. Pacheco dio $25 millones para la campaña, una cifra modesta si se considera que hace parte de la segunda familia más rica del país, según Forbes.

En la lista también aparecen Antonio Puerto Tovar y Alfonso Salas Araujo, quienes en 2018 aportaron a la campaña presidencial de Iván Duque. Puerto fue embajador de Australia en el gobierno Gaviria y Salas integrante de la junta directiva del Puerto de Cartagena.

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Peñalosa, el consentido de los constructores

Junto a su comité (Colombia Posible), el exalcalde Bogotá ha recaudado, a la fecha, 564 millones de pesos, de los cuales se ha gastado un poco más de 81 millones. Todo el dinero proviene de donaciones de particulares, que en su mayoría lo han hecho a través de empresas y sociedades. 

La contribución más generosa es de Cusezar S.A, que entregó 200 millones a la campaña. Se trata de una de las grandes constructoras del país, fundada por el exalcalde de Bogotá Roberto Salazar Gómez y actualmente manejada por su hijo, Federico Salazar Mejía, quien también ha estado en las juntas directivas de Davivienda, ETB, entre otras.

Entre los aportantes de Peñalosa también hay otra familia de constructores y exalcaldes, se trata de los Mazuera, que hacen presencia con Lorenzo Kling Mazuera, quien donó 15 millones. Kling es nieto del exalcalde Fernando Mazuera y ha sido mencionado en el escándalo de los Panama Papers, como dueño de una empresa offshore. Asimismo, ha sido uno de los donantes recurrentes de las campañas políticas de Enrique Peñalosa.

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En la lista del exalcalde también están algunos cacaos como Manuel Mejía Correa, presidente de empresas como Alkosto, K-tronix y AKT, que dio 25 millones. Mejía Correa ha sostenido importantes alianzas políticas con presidentes, gobernadores y alcaldes. Fue miembro de la junta directiva de EPM por nombramiento de Aníbal Gaviria; sin embargo, renunció al cargo tras las peleas con el alcalde de Medellín, Daniel Quintero.

Otras empresas del sector inmobiliario y de la construcción que aportaron a la campaña son Urbansa S.A e Inversiones Elimarc. También aparecen donaciones de la Fundación Bancolombia, Mercantil Colpatria, Fanalca y Pepa SAS, una empresa de publicidad y mercadeo que entregó 50 millones. 

Uribistas, los que creen en Fico

Federico Gutiérrez es otro de los precandidatos que pica en punta con la recolección de firmas. Según el exalcalde de Medellín, su comité ya cuenta con más de 700.000 apoyos, la mayoría los obtuvo en Antioquia. Su cuentas de la campaña son, hasta el momento, pequeñas, pues ha recibido $92 millones y se ha gastado $84 millones.

Gutiérrez ha recibido $340 millones en donaciones económicas y $27 millones en ayudas en especie valoradas por su precio comercial.

En el primer grupo los aportes más grandes son Aditivos y Químicos S.A.S y Compañía de Empaques S.A, ambas firmas con $20 millones. A la primera empresa aparecen asociados nombres como el de Alejandro Mesa Gómez, presidente de Premex, empresa afiliada a Proantioquia. Mesa Gómez también aportó a la campaña presidencial de Iván Duque.

En la segunda empresa también aparecen varios nombres de empresarios antioqueños afines al uribismo. Uno de ellos es Pedro Estrada, presidente de la Compañía y quien también es cercano a la Fundación Salvemos Colombia, organización que promueve temas como la defensa de la propiedad privada y el “respeto a las buenas costumbres”.

Otro de los relacionados con Compañía de Empaques S.A es el abogado Álvaro Isaza Upegui, quien promueve causas como la revocatoria contra el alcalde Quintero y un juicio contra el senador Gustavo Bolívar.

Junto a Gutiérrez también está Autogas, empresa dedicada a la comercialización de combustibles líquidos. El representante de esta empresa es Andrés Uribe Correa, quien ayudó a financiar las campañas al Congreso del Centro Democrático en 2014. A esta compañía también aparece ligado Rafael Echavarría Escobar, empresario de la construcción y cercano a la familia del expresidente Álvaro Uribe.

En los últimos reportes también aparece un aporte de $75 millones de la Fundación Argos, una organización que hace parte del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA).

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Rodolfo Hernández, el campeón

El exalcalde de Bucaramanga está inscrito con el comité Liga de Gobernantes Anticorrupción y es, al cierre de este artículo, el candidato con más dinero para la recolección de firmas. En total, Hernández tiene $1.257.988.666 millones, los cuales provienen totalmente de su patrimonio.

En la información reportada, Socorro Oliveros de Hernández ha entregado los recursos. Oliveros es la esposa del exalcalde y gerente de la campaña. Ella ha hecho 25 depósitos de dinero, el más alto por un valor de $150 millones. Esto demuestra que la financiación de la recolección será apalancada por el patrimonio de la familia.

Rodolfo Hernández es considerado uno de los más poderosos de Santander y su dinero proviene del negocio de la construcción. Ingeniero civil de profesión, Hernández es dueño de la constructora HG, una de las que tiene mayor trayectoria en la región. Asimismo, incursionó en el negocio de los créditos y ofrece préstamos de libre inversión a través de garantías hipotecarias.

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Varias voces apuntan a que el exalcalde también fortaleció su patrimonio negociando tierras de expansión en Barranquilla y Villavicencio. En 2015 llegó a la Alcaldía de Bucaramanga luego de invertir por los menos 336 millones de su bolsillo en la campaña.

La campaña ha utilizado casi la totalidad de los recursos invertidos y, según el propio Hernández, han recogido más de 1,3 millones de firmas. Este político santandereano ha logrado treparse en las encuestas, pues algunas lo ponen como una tercera opción después de Gustavo Petro y Sergio Fajardo.

La fundación de Echeverry

A la campaña de Juan Carlos Echeverry, economista y exministro de Hacienda, han entrado $423.562.327 millones, todo producto de donaciones de la misma fuente. Se trata de la Fundación Transformación Colombia, que se define como una entidad sin ánimo de lucro y un centro de pensamiento creado para “plantear soluciones transformadoras para el desarrollo de Colombia”.

Esta organización ha aportado $320 millones en contribuciones económicas y cerca de $103 millones en ayudas en especie. A la fecha, su comité, Vamos Pa’lante con Echeverry, ha gastado cerca de $370 millones en actividades administrativas, pauta, entre otros.

La Fundación Transformación Colombia aparece liderada por el propio Echeverry, quien también la fundó con políticos, economistas y empresarios. En la lista aparecen Carlos Caballero Argaez, exministro de Minas; Luis Edmundo Suárez, exdirector de la Unidad de Información y Análisis Financiero; Camilo Zea, exgerente del Metro de Bogotá; entre otros.

La Fundación asegura que realiza su trabajo gracias a “el apoyo filantrópico de personas y organizaciones”; sin embargo, como estos apoyos son anónimos no es claro quiénes están aportando a la campaña de Echeverry a través de dicha organización.

Aunque Echeverry sonó como candidato del Partido Conservador, este movimiento estaría inclinado por el senador David Barguil. Entre tanto, el exministro trata de sentar las bases de una alianza de centroderecha a la que llamó en los últimos días “Coalición de la Experiencia”.

Los bajo perfil en la recolección de firmas

En la lista de precandidatos por firmas aparecen otros nombres conocidos como el del senador Roy Barreras, quien tiene un reporte de $204 millones en aportes a su campaña, con el movimiento La Fuerza de la Paz. Aunque la plata aparece como donaciones de terceros, las contribuciones están a nombre del mismo Barreras.

El excomisionado de paz Miguel Ceballos, que ha querido presentar una candidatura independiente y de centroderecha, no ha reportado ningún ingreso o gasto a su campaña. Lo mismo pasa con el exgobernador de Antioquia Luis Pérez y con Francia Márquez, quien está en el Pacto Histórico de Gustavo Petro y recoge firmas con el movimiento Soy Porque Somos.

El caso de Márquez es particular, pues ella ha señalado que el origen de financiación estará en los aportes que reciba a través de la plataforma Vaki. La lideresa ambiental planteó una meta de $2.000 millones, de los cuales solo ha recaudado un poco más de $40 millones. En este caso, la pregunta es cómo se podrá seguir la trazabilidad de estos dineros y comprobar si cumplen con el escueto reglamento de la recolección de firmas.

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Los demás candidatos son prácticamente desconocidos y no han registrado ninguna información sobre su financiación. En este grupo se destacan algunos exmilitares como el coronel (r) Publio Hernán Mejía, imputado en la JEP por falsos positivos. Asimismo, también aparecen varios movimientos cristianos.

Algunos de la lista por firmas podrían terminar uniendo fuerzas antes de la primera vuelta, como es el caso de Juan Carlos Echeverry, que propuso una alianza con Federico Gutiérrez, Enrique Peñalosa y Alejandro Gaviria, a la que solo este último no entraría.

8 Comentarios

  1. Interesante artículo, se nota la investigación. Quería ayudar a recoger firmas para Juan Carlos Echeverry, pero veo que piensa asociarse con Don Fico y Peñalosa y francamente me decepcionó.

  2. María Teresa Garcés

    Es muy preocupante el vacío legal sobre la financiación para la recolección de firmas, pues se trata de altas sumas y es conveniente saber de dónde provienen. Los candidatos deberían dar esa información si quieren actuar con transparencia

  3. Ricardo Palacios Chavarro

    Se supone que los candidatos buscan firmas de ciudadanos para ser independientes, pero de esto no tienen nada pues sus candidaturas nacen y crecen amarradas a compromisos con grupos económicos y políticos.

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