Carlos Rosero, el líder afro que ‘le cantó la tabla’ a Gustavo Petro y tiene en jaque a Francia Márquez

Subvalorado por el Pacto Histórico, Carlos Rosero, cabeza del movimiento Proceso de Comunidades Negra (PCN), es un destacado líder social con influencia no solo en Colombia sino dentro de los congresistas afroamericanos y demócratas de Estados Unidos.

El Pacto Histórico vive hoy un terremoto por cuenta del incumplimiento de los acuerdos a los que había llegado con el movimiento afrocolombiano ‘Soy porque somos’, encabezado por Francia Márquez. La supuesta negativa del Colegio Electoral de la coalición, liderada por Gustavo Petro, de poner a los candidatos de las negritudes en los primeros 15 lugares de la lista al Senado desembocó en la renuncia de dos importantes líderes sociales.

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Francia Márquez y Carlos Rosero
Francia Márquez con Carlos Rosero. Foto: Darwin Torres.

La primera en hacerlo fue Vicenta Moreno Hurtado, el pasado lunes 20 de diciembre. “Renuncio al Pacto Histórico porque no honra la palabra con los pueblos étnicos. No estamos luchando solo por un puesto en la lista de Senado, estamos exigiendo que se respeten los acuerdos pactados y entre ellos, el puesto étnico, el cual se acordó uno cada 5 renglones”, escribió en su Twitter.

Al día siguiente, Carlos Rosero, quien, según los acuerdos, debía quedar en el puesto 11 en la lista pero terminó en el 27, tomó la misma decisión. Además de allegar el incumplimiento, el líder social dijo: “Sin cumplir la palabra, reconocer y valorar el esfuerzo y el aporte de la precandidatura de Francia Márquez a la construcción del Pacto Histórico y sabiendo que lo ocurrido es simplemente el reflejo del poco o ningún compromiso con una agenda de combate real al racismo y la discriminación racial. Así las cosas no hay ninguna posibilidad de que permanezcamos en la lista al Senado del Pacto Histórico”.

Francia Márquez y Vicenta Moreno Hurtado
Francia Márquez don Vicenta Moreno Hurtado. Foto: Darwin Torres.

Pese a la salida de estas dos figuras, con mucha historia y ascendencia en las comunidades afro del Pacífico colombiano, Francia Márquez advirtió –no con mucha claridad– que por ahora permanecerá dentro del Pacto Histórico para ganarle la consulta a Petro y ser la candidata oficial de la coalición.

Claro que líderes de este movimiento le dijeron a Diario Criterio que Francia no ha descartado del todo tomar el mismo camino que sus compañeros. Este será un asunto que se discutirá el 27 y 28 de diciembre con todas las comunidades y bases del movimiento.

La salida de Vicenta Moreno y Carlos Rosero representa una pérdida sensible para la colación de izquierda, y un dilema para ‘Soy porque somos’ y Francia Márquez. Si ella se mantiene en el pacto, puede interpretarse como una traición a sus mentores políticos y a las bases del movimiento y una subordinación a Petro y al Pacto Histórico.

Una historia de luchas sociales

Moreno y Rosero hacen parte del Proceso de Comunidades Negras, movimiento que ha luchado por los derechos de las negritudes y que surgió luego de la Constitución de 1991, gracias al trabajo de él y otros líderes.

Precisamente, la molestia de un sector de los negros se debe que ellos creen que el Pacto Histórico menospreció a este veterano líder, considerado uno de los activistas más importantes de la lucha por los derechos de las negritudes de Colombia y de América Latina. Nacido en Buenaventura, el trabajo social de Carlos Rosero comenzó en la década de 1980 cuando emprendió sus estudios de Antropología en la Universidad Nacional de Colombia.

“‘Caliche’, como le llamamos sus amigos, comenzó muy joven a luchar por los derechos de las negritudes, al tiempo que era líder estudiantil. Hay que recordar que en la época de la década de los ochenta, los negros eran invisibles ante la ley y la sociedad y él se metió en esa lucha precisamente para cambiar esa realidad”, dijo a Diario Criterio su amigo Luis Bermúdez.

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Cabe anotar que Rosero no fue el primero en luchar por las negritudes. Antes, hubo una tradición de varias décadas de trabajo de asociaciones negras rurales y urbanas. La diferencia es que él, junto con otros activistas y organizaciones contemporáneas, fue más allá de la búsqueda por la igualdad y reivindicó el derecho a su propia cultura y al territorio que habitaban.  

En 1990, Carlos Rosero, y otros líderes, como Carlos Ramos, organizaron en Cali un congreso de negritudes para definir los candidatos a la Asamblea Nacional Constituyente. Por diferencias entre ellos no salió un candidato único. Unos apoyaron al indígena de Francisco Rojas Birry y otros lanzaron la candidatura de Rosero, que no alcanzó los votos para ser elegido.

Los negros y la Asamblea Nacional Constituyente

En las discusiones adelantadas en la Asamblea Nacional Constituyente sobre el reconocimiento de los negros como sujetos no había unanimidad. Muchos constituyentes creían que darles rango constitucional a los derechos de las negritudes era establecer una especie de ‘apartheid’ que iba en contra de la igualdad ciudadana que buscaba la nueva Constitución.

A los afrocolombianos no les quedó más remedio que recurrir a la protesta social para que fueran escuchados. En mayo de 1991, comunidades negras se tomaron pacíficamente la catedral de Quibdó y la embajada de Haití en Bogotá. Al tiempo se enviaron telegramas a los constituyentes en los que decían: “¡Los negros existimos!”. Detrás de estas estrategias estuvo Rosero.

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La presión sirvió y varios asambleístas se negaron a firmar la nueva Carta Magna si no incluían el reconocimiento de los derechos de las negritudes. Nació así el artículo transitorio 55, que decía: “Dentro de los dos años siguientes a la entrada en vigencia de la presente Constitución, el Congreso expedirá (…) una ley que les reconozca a las Comunidades Negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la cuenca del Pacífico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva sobre las áreas que habrá de demarcar la misma ley”.

La lucha del PCN para que le reconozcan los derechos a las negritudes
La Ley 70 de 1993 les reconoció la propiedad colectiva a las comunidades negras sobre las tierras que ocupaban, así como las zonas rurales ribereñas de los ríos de la cuenca del Pacífico. Foto: Darwin Torres.

El gobierno de César Gaviria creó la comisión que debía formular el proyecto de ley del que hablaba el artículo 55 y de la que hizo Rosero, junto con Piedad Córdoba, Luis Jaime Perea Ramos y otros investigadores sociales y miembros del Gobierno. Así surgió la Ley 70, aprobada por el Congreso en 1993, que les dio a las comunidades el derecho a la propiedad colectiva y protege sus prácticas económicas y culturares tradicionales.

Nace Proceso de Comunidades Negras

Pocos meses después de promulgada, Carlos Rosero y otros líderes crearon Proceso de Comunidades Negras (PCN) con el fin de asegurar la aplicación de la Ley 70. Tal como sucedió en las reuniones previas a la Asamblea Constituyente, la nueva organización no congregó a todos los afrocolombianos. Pero, aun así, se convirtió en uno de los movimientos más importantes de las negritudes.

Durante casi tres décadas, PCN se ha enfocado en defender los territorios ancestrales, porque, para ellos, “sin territorio no hay vida”, y en esa lucha, Rosero ha sido protagonista. Hoy, cerca de 140 organizaciones negras del Pacífico, norte del Cauca y Caribe pertenecen a PCN.

En estos 30 años, Carlos Rosero y PCN hicieron lobby en Estados Unidos para detener el Tratado de Libre Comercio mientras se oían e incluían sus opiniones, y lograron que el tema de las negritudes hiciera parte de los diálogos de paz entre las Farc y el Estado colombiano. Todo ese activismo ha vuelto a Rosero un influyente líder negro en el ámbito internacional, en parte, porque también ha cumplido un papel muy activo a la hora de denunciar las amenazas y acciones violentas de los grupos armados o de la fuerza pública contra las comunidades afro.

Caliche hizo parte del grupo que conformó Coordinación Política de la Alianza Estratégica de Afro descendientes de América Latina y el Caribe, y es reconocido como un destacado líder en el Congreso estadounidense.

Posiblemente, los que no están familiarizados con las luchas de las negritudes no sepan de Carlos Rosero. Y eso se debe a que no le gusta figurar mucho, pero es una persona a la que escuchan los congresistas negros y demócratas de Estados Unidos”, cuenta un colaborador cercano a Rosero.

Amenazas al movimiento afrocolombiano
Al igual que otros movimientos sociales, las negritudes han sufrido el flagelo de la violencia. Foto: Darwin Torres.

  

Mientras en el exterior Rosero cuenta con ese prestigio, en Colombia ha tenido que sobrellevar las amenazas de muerte y señalamientos de pertenecer a grupos armados ilegales. En 2003, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de Rosero y otros siete miembros del (PCN) y pidió al Estado colombiano adoptar medidas para proteger la vida y la integridad física de ellos.

Aun así, las amenazas han continuado y se han materializado en atentados, como el ocurrido en mayo de 2019. En esa ocasión, en la vereda Lomitas de Santander de Quilichao, hombres armados dispararon y tiraron una granada a un grupo de líderes negros entre los que se encontraban Rosero y Francia Márquez.

Con esta trayectoria, algunos sectores de las negritudes no entienden cómo el Pacto Histórico prefirió incluir en las listas al Senado a cuotas de políticos que ingresaron recientemente a la coalición y dejar en puestos alejados a miembros de movimientos sociales que han trabajado con Petro en varios temas.

Lo que hicieron con nosotros y con las madres de Soacha es un irrespeto. Pareciera que el Pacto Histórico prefiere las maquinarias políticas por encima de los procesos y movimientos sociales. Una contradicción porque el mismo Petro ha dicho que su base es el movimiento social”, dijo a Diario Criterio un líder de las negritudes que prefirió no dar su nombre.

Foto de apertura: Darwin Torres.

16 Comentarios

  1. Pedro Luis Barco Diaz

    Tremendo artículo lleno de verdades desconocidas por el grueso de la población. Carlos Rosero es uno de los líderes más importantes en la historia de Colombia. Petro y el Pacto Histórico quedan con una deuda que tendrán que subsanar si llegan, como todo lo indica, a tomar las riendas del país.

  2. Las negritudes merecen respeto,lo triste es ver personajes que no deberían estar en esta lista como Clara López,Jael Quiroga,Roy Barreras.

  3. Este es evidentemente un momento historico que nuevamente pone sobre la mesa la discriminación histórica y el racismo estructural de que somos víctimas históricas los pueblos étnicos del país. El pacto histórico es con los pueblos étnicos o no es. Reconocer la historia de Carlos Rosero, es reconocer el aporte que la gente negra ha hecho para la construcción de la paz.

    1. Asdrúbal Plaza Calvo.

      No hay que olvidar su contribución en la construcción del Capítulo Étnico de Paz incluido en el Acuerdo de Paz suscrito en La Habana en 2016.

    2. Edgar Montenegro

      Así es. Carlos Rosero es líder histórico de las Comunidades Negras. Incluso antes del PCN hubo una CNCN inspirada en la CNMC de los 70s / 80s donde ya el figuraba de manera destacada. Todo ésto con origen en el antecedente del actual levantamiento social del 2021 que fué hace exactamente 50 años en el movimiento estudiantil del 71. Sin el cual es prácticamente imposible entender la dinámica de la ANUC del 72 y el mismo Paro Cívico Nacional del 77. ¿Quieren de verdad recoger en el Pacto Histórico los acumulados de medio siglo de luchas o solo adornarse con ellas? Hay maneras de corregir aún con la mira puesta en el próximo Gobierno, que no solo Congreso Nacional tendrá y UTLs, sino Ejecutivo central. Cualquier cosa es hablando.

  4. Además, hay que agregar que el PCN y Carlos, forman en Movimiento Social Afrodescendiente de las Américas, dónde le hacemos una apuesta a las transformaciones de la democracia liberal, el Estado capitalista y los derechos humanos. Buscamos un mundo de equilibrio entre la participación, la igualdad y la a no discriminación

  5. Sin una participacion activa de lideres y liderezas de los pueblos negros e indigenas seran pocos los avances en la lucha contra el racismo estructural que caracteriza nuestros paises. Apoyo total a Carlos Rosero y rechazo a la actitud del Pacto Historico respecto a su presencia en un bloque que se concibe progresista.

  6. El RACISMO como el brazo ejecutor del exterminio de los y las descendientes de África en las Américas y el resto del mundo se lo ve claramente visible en las formas de participación política y administración pública.
    Segura que tanto Carlos como Vicenta constructoras de frente Afrodescendientes de toda Abya-Yala serán guiados por las decisiones de las bases que son su principal sostén. Los aportes de grandes Afrocolombianes a la construcción de un país de paz, justo está en el pueblo Negro.

  7. Silvia Venner smith

    Es de saber que nunca tomarán enserio a los negros de este país, los que han estado en el poder siempre nos han discriminado, que les hace pensar que petro les cumplirá, si de entrada existe una discriminación tan notorio, las personas de este país no tiene memoria. Tenemos que seguir avanzando con nuestra propia estructura política y exigiendo la reinvindicacion de nuestros derechos. One love

  8. Ines Morales Lastra

    Es importante recordarte la sociedad mayor o al poder politico y económico, q los estados d cada uno d los países donde nos toco vivir, tienen una deuda histórica con los Pueblos de ascendencia africana y q nuestros acuerdos deben ser respetados.
    El PCN al igual q muchos procesos organizstivos en esta América, hacen parte d la lucha d resistencia q heredamos d nuestros ancestros y mayores

  9. Carlos Rosero y el oportunismo en el Pacto Histórico

    Se observa, con preocupación, que ciertas prácticas nefastas de la politiquería tradicional del viejo país se pretendan trasladar con todas las simbologías de sus vicios al Pacto Histórico. Carlos Alfonso Rosero es un reconocido líder del proceso de Comunidades Negras, quien renunció al renglón 27 que le asignaron en la lista al senado del Pacto Histórico, porque no quedó entre los primeros diez lugares.

    Rosero hace parte de esos líderes afros denominados históricos, especie de afroburgueses con aureolas de reyezuelos de aldea africana de la nueva burocracia étnica colombiana. Un selecto club de burócratas que han navegado por partidos tradicionales y los movimientos de “izquierda” tradicional y han fracasado en sus pretensiones políticas.

    Luego, se han trasladado con toda esa simbología de los malabarismos politiqueros tradicionales a los procesos de Comunidades Negras, donde también han fracasado estrepitosamente al no tener realmente respaldo político en los guarismos electorales.

    Por lo tanto, las representatividades de la gran mayoría de esta clase de personajes, en términos políticos y electorales son muy deficientes. Sin embargo, hábilmente se amparan en los procesos de organización de los Consejos Comunitarios y de las llamadas organizaciones de base para fugir como líderes con respaldos políticos. Pero a la hora de la hora son respaldos políticos y electorales frágiles, tanto a nivel regional, como nacional.

    Rosero, las elecciones del 2002, se lanzó a la Cámara de Representantes por las Comunidades Negras y obtuvo una votación a nivel nacional de 3.292 votos. Entonces, ahora pretendió trasladarse con todos los malabarismos y oportunismo que han caracterizado un gran porcentaje de los líderes de Comunidades Negras al Pacto Histórico. Supuestamente amparado en el respaldo de 140 organizaciones de base de Comunidades Negras, algunas en papeles.

    Su revés fue que no logró engatusar al Comité Electoral del Pacto Histórico, que no le copió y no lo pusieron en un renglón que le asegurara una curul en el Senado de la República como fríamente había calculado sin tener fuerza política propia, ni para ser elegido concejal de Buenaventura, renuncio y ha ayudado a armar un alboroto político mediático.

    En otras palabras, entró al club de la estrategia de la cizaña con el fin de dividir y anarquizar el voto afro dentro del Pacto Histórico. Una jugada política en beneficio de otras fuerzas política que compiten con el Pacto Histórico en la carrera por la Casa de Nariño.

    Ya es hora de desenmascarar a esta clase de enemigos agazapados del Pacto Histórico, que solo buscan canonjías individuales en nombre de los negros, pero que esconden los puñales bajo el liderazgo de Francia Márquez, una líderesa que ha ido ganando paso a paso reconocimiento nacional, pero que las movidas de esta clase de politiqueros con las pataletas políticas étnicas mediáticas solo buscan debilitar la imagen del Pacto Histórico y favorecer a las alianzas polìticas que representan el continuismo en el poder.

    El Pacto Histórico, si quiere ganar las elecciones, no basta solo con repartir milimétricamente cuotas en las listas de acuerdo a ciertas condiciones étnicas, feministas, sindicales y de otras naturalezas, para la figuración de inclusiones y el romanticismo electoral, sino otros aspectos claves que aporten guarismos electores realistas y determinantes para ganar las elecciones. En resumen, llegó la hora de superar los romanticismos electorales y aportarle a lo fundamental: la derrota del continuismo del viejo país.

    Carlos E. Mosquera, periodista y escritor

    @j15mosquera

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