Carta a Don Álvaro

El escritor y director Mauricio Navas Talero le escribe una carta al expresidente colombiano, a quien conoce desde los años ochenta, cuando estaba al frente de la Aerocivil.

Por: Mauricio Navas Talero / Especial para Diario Criterio

La primera vez que usted y yo nos vimos, yo dormía en el piso del aeropuerto El Dorado, exactamente al frente del counter de Branniff International, aquella aerolínea que, estoy seguro, usted recuerda porque en esa época (1980) era director general de la Aerocivil.  La causa de nuestro encuentro es memorable, estoy seguro que para usted también, la aerolínea norteamericana pretendía cerrar las dos bases de auxiliares de vuelo que tenía en Colombia, la de Bogotá y la de Cali.  Yo tenía 19 años y era miembro muy activo del sindicato ACAV, y había logrado convencer a mis compañeros de la base que, dadas las circunstancias adversas que se vislumbraban, es decir, que todo indicaba que la empresa iba a cerrar y dejarnos a cerca de 180 azafatos sin trabajo,  nos apostáramos al frente del mostrador de la aerolínea y durmiéramos allí, mejor dicho que hiciéramos un cambuche al frente del counter.  Una acción audaz, lo reconozco. Allí lo vi a usted por primera vez, las labores de su cargo lo llevaron a conversar con los casi 60 auxiliares, más mujeres que hombres, que allí dormimos y vivimos por cerca de cinco días,  para resolver la situación. 

Recuerdo su actitud amigable con nosotros, que éramos, por cierto, muy jóvenes e inexpertos.  ¿Resultado? Ganamos. Las bases de Colombia no se cerraron.

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Volví a saber de usted cuando se hizo candidato a la presidencia en 2002.  Del diligente funcionario que yo había conocido en mis tiempos sindicales ya no quedaba nada, lo que vi en las imágenes y el discurso público fue un político asertivo y, sin duda para mí en aquel momento, un vengador.   Me resultaba incomprensible que los demás, los que votaron por usted, no lo vieran. Era evidente, usted quería la presidencia de Colombia para concretar su venganza por el asesinato de su padre.  O nadie lo vio, o, lo que más creo, es que este país, inconsciente, iletrado y agobiado se hizo cómplice silente de su venganza. Y usted llegó a la presidencia, y usted llegó al puesto de comando de su revancha.

Este país ingenuo e irreflexivo comenzó a abrir la boca para que usted le alimentara con patrañas y mentiras. ¿Recuerda los rockets que supuestamente le dispararon desde El Cartucho, el día de su posesión en 2002?  Don Álvaro, usted  me puede asegurar que eso no fue un montaje?  No sería un numerito montado  para impregnarse de la imagen de paladín? Le pregunto, Don Álvaro, todo ese cuento era muy reforzado, se lo digo yo que soy escritor de ficción, lo que pasa es que Colombia tiene mucho del bolero aquel que dice: ·”….miénteme por piedad, yo te lo pido”, y usted es muy bueno en ese ejercicio, en el de montar boleros en los que usted es la víctima.

Del diligente funcionario que yo había conocido en mis tiempos sindicales ya no quedaba nada, lo que vi en las imágenes y el discurso público fue un político asertivo y, sin duda para mí en aquel momento, un vengador

¿Se acuerda de aquel incidente en el metro de Medellín en el que, supuestamente, le robaron la billetera?, y que capturaron al infeliz y usted, magnánimo, como nunca más lo fue, ¿exigió que lo dejaran libre y no quiso denunciarlo? Don Álvaro, esa también fue torpe, que mala historia, pero le anoto que se le dijo a los que la querían oír, entonces, todo bien. Otra fue la famosa llamada, supuestamente interceptada, en la que usted dice muy bravucón que le va a romper la cara a alguien, ¿se acuerda?, ¡qué de buenas usted! y qué de malas todos los demás, porque los espías captan una conversación que, si bien tiene mucho de grosera, no tiene nada de importante. ¿De verdad eso no era otro “show”? ¿Qué me dice de estos nombres Don Álvaro?:  Don Berna, Pablo Escobar, José Obdulio Gaviria, el Ñeñe Hernández, Andrés Felipe Arias, Mario Uribe, Mauricio Santoyo, Jorge Noguera, la familia Ochoa y el jefe Fabio Ochoa, ¿se acuerda?, ¿no le da hartera tenerlos tan cerca de su historia?, dicen los viejos que “dime con quién andas, y te diré quien eres”, no me diga que no se la dijeron en el colegio.

 Don Álvaro, esta carta no se trata de acusarlo o insultarlo, todo lo contrario, se trata de ofrecerle un punto de vista que, aunque singular, también es edificante.  Pero le pido que antes de llegar a la conclusión, sigamos leyendo algunos “considerandos”. 6.402 personas que podrían haber estado “recogiendo café” y, en cambio, fueron asesinados durante su paso por la presidencia, no dudo de que usted sabe que se peca por acción, pensamiento u omisión. Su respuesta a las madres de Soacha es suficiente razón para acusarlo.  Usted corrompió al país Don Álvaro, ¡no lo niegue!, usted con su línea de que “todo vale”, con su empuje de arriero al que nada arredra, usted con su mentalidad de culebrero que es capaz de negociar la religión y la ley, usted dañó a un país que ya venía fallando.

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Antes de usted la corrupción existía, pero era un delito, después de usted la corrupción y la mentira se volvieron armas políticas, y no hablemos de la pérdida del respeto por la vida, ¿se acuerda que usted le enseñó a dos generaciones que había muertos buenos y muertos malos? Mejor dicho, se le paró al lado a Einstein y propuso una nueva ley de la relatividad.

Ese daño en las tres generaciones que ha durado su influencia es letal, no sé cómo lo vamos a remediar, sobre todo con multitudes de jóvenes que veneran le memoria del primo de José Obdulio Gaviria, y sueñan con la quimera del poder y del dinero que tan bien le contaron a usted en el Campestre de Medellín.  Don Álvaro, con apuro y urgencia le propongo que se regale, a usted mismo, y a sus hijos, una salida reivindicatoria de su mala conducta.  Le propongo Don Álvaro que haga ante el país al que usted tanto le debe,  un acto público de contrición,  no le pido que se entregue a la justicia, si eso pasa será porque tenía que pasar, lo que le pido es que deponga su lengua incendiaria y use la poca influencia que le queda para deponer los argumentos belicosos y pendencieros que usted ha espetado y que han llevado a Colombia a esta cascada de sangre que usted se inventó y que nadie en su partido tiene la compasión o la inteligencia o la cordura de objetar y detener.

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Me atrevo a decírselo crudamente, la última oportunidad de salir, no digamos por la puerta grande de la historia, porque por ahí, usted ya no pasó, dejémoslo en una puerta digna.  Dé usted un paso al lado en un momento en el que podría suceder que la historia lo compense por un gesto grande.  Lo suyo, su causa, está perdida Don Álvaro,  las Farc van a pasar a la historia con sangre y con algo de dignidad,  ellos eran los llamados a cometer los delitos, no usted, no permita que en la memoria del futuro, ellos también le ganen la batalla.

48 Comentarios

  1. Es buena esa carta, estoy totalmente de acuerdo con su contenido, pero a ese viejo decrépito no deberíamos darle tanta importancia porque cada vez que lo criticamos se crece. Si lo ignoramos, si no hablamos de él, si nos olvidamos de él, él solito se va para los infiernos y se muere de soledad y de tristeza.

  2. Excelente escrito, pero por mucho que la “mona se vista de seda, mona se queda”. Este sujeto seguirá siendo lo que ha sido siempre, me asombra que tuviera un gesto humano en sus comienzos, quizás es la aplicación de que toda regla tiene su aspecto excepción, esa acción lo fue. Lo demás lo vieron y lo vemos diariamente, 6.402 es una cifra que comprueba que seguirá siendo mona.

  3. Exelente! Cómo es de bueno recopilar y decirle las verdades a este sociópata. Pues él, nos ha hecho mucho daño 1.) al romantizar y volver como algo natural el “todo vale” como si el fin justificara los medios, así no fueran los convencionales. Y 2.) el hecho de clasificar los buenos y malos muertos.

  4. Sólo diré que el Señor aquí, es quien escribe la carta. El Señor es usted… Señor Mauricio Navas Talero (valga la redundancia.)
    Mi profunda Admiración y todo mi respeto para con usted.

  5. Migue Angel Avendaño Castillo

    Una verdad que se ha escrito a pulso desde puntos distintos de vida, la justa y la del malandro. Ya sabemos quién es quién cierto #Matarife ? !!!

  6. Roberto Ramírez Bravo

    Excelente llamado a la poca cordura que le debe quedar a un genocida, cínico y atenido que ha parido este país.
    Esperemos que le quede un poco de verguenza para que detenga la lengua viperina que a “don” Alvaro Uribe le acompaña. No merece el apelativo de don, porque no tiene ninguno. Lo acompañan la mentira, el engaño, la manipulación, la falsedad, el delito ……..

  7. Excelente. Creo que conmigo, somos un montón (por la cantidad), los que estamos en total acuerdo con lo expresado por usted. Mejor dicho, nadie pudo haberlo dicho mejor y más claro. Ojalá sea escuchado por el susodicho.

  8. Exelente carta, si le quedara algo de dignidad al susodicho, procediera a dar un paso al costado, en esta coyuntura política y social crítica del país, de la que él es sin duda uno de losautores con un alto nivel de responsabilidad.

  9. Demasiado tolerante con el mayor asesino de la historia de América. No habra ni perdón ni olvido. Ese genocida no sólo asesino a miles de colombianos sino que prostituyo lo que quedaba de Estado y dejó una leccion reprochable a las nuevas generaciones. Todo de compra: la justicia la patria, el honor, la verdad. Cómo borrarle a un muchacho que un genersl se convierte en prostituta por unas monedas?

  10. Francisco Javier Cárdenas Arias

    Dificil que un sinvergüenza tenga la intrepidez, arresto,valor o coraje para asumir vergúenza y mucho menos reconocimiento.
    Un mentiroso profesional no reconocerá nunca sus delitos aunque le sean probados contundentemente. Eludirá siempre toda comprobación que le desenmascare. A un mentiroso así se le podrá no sin razón y con su permiso: paraco, asesino, coberde….
    Y Ustedes concluyan.

  11. Carta asertiva, directa, contundente, clara, exacta, convincente, tajante, precisa, justa, verdadera, literal, puntual, sobria, determinante, formal, positiva, sincera, y todos los sinónimos de ahí para allá, solo quedará hacer chulito para que le llegué a don Álvaro, como sumercé muy amablemente nombra al innombrable.
    Lo ingenuo es pensar que sienta algo de vergüenza por tanta palabra oportuna.
    Pd: los Navas son los Navas.

    Larga vida para ellos….

  12. “Don”, es una forma sutil e inteligente de referirse a un capo, a un hombre salido de las entrañas del cartel del Medellín
    Mauricio Navas, por supuesto, no es ingenuo de creer que un delincuente como Álvaro Uribe vaya a tener la mínima decencia de atender el llamado del escritor. Pero si logrará poner en evidencia el cinismo y la maledicencia de este malhechor que tanto daño le ha causado al país

  13. Que carta tan bien presentada para un personaje que le a hecho tanto daño a Colombia, señor escritor solo le pido que camine con mucho cuidado por que con personas como el delincuente de uribe uno no sabe que le pueda pasar, o sino que le paso a Jaime Garzón.

  14. Lástima que un ser tan despreciable, tan miserable, con tantos muertos a cuestas, no será recordado sino por sus maldades, antivalores y mentiras por las nuevas generaciones. Es el ser que más daño le ha hecho al país y a sus trabajadores.

  15. Buenas preguntas quedarán sin Respuesta .???????
    Don Obdulio sabe mucho de la izquierda.
    El conoce como funcionó en Medellín.
    En San José de Ralito cuando Refundaron a Colombia dónde se Repartieron las EPS, LOS DEPARTAMENTOS, LAS CURULES DEL SENADO Y CAMARA LOS MANDOS ,??????????? ETC, ETC, ETC, ETC, PERO COMO NO RECORDAR LA EPOCA DE LOS CHULAVITAS LA MISMA REPRESION QUE APLICARON A SANGRE Y FUEGO DECIAN LOS DUEÑOS DEL PODER DE ENTONCES QUE ELIMINAR AL CONTRARIO ERA UNA BENDICION . ???????

  16. Excelente memoria Don Mauricio, no sin antes remitirlo al significado de la palabra Don, pues la utiliza repetidamente con “Don Alvaro Uribe”. La palabra Don se usa como una expresión de respeto, cortesía, distinción social o cuando la persona es muy inteligente, que en el escrito no viene al caso. Por el contrario, es una palabra que evoca la distinción a los filántropos y a todas aquellas personas que con mística por su trabajo, han dejado un legado de vida por la vida. Mis abuelos me enseñaron que Don se le debía decir a los señores mayores, ejemplos de vida, que para el caso de su memorable escrito, degrada este apelativo tan particular: “Don” .

  17. Espero que esta experiencia que ha sufrido el país con este personaje no se vuelva a repetir y tengamos como recuerdo todo lo sucedido para que la historia no se repita.

  18. Javier Enrique galvis llerena

    muy bueno el recordatorio,pero a sabiendas como es está dictadura con los militares a su favor no creo que esté demoledor personaje eche marcha atrás a todo su doctrinal mando de todo un gobierno hecho a lo Fania,quítate tú pa ponerme yo,son los mismos que saltan de un palo a otro y a otro y así mantener todo un gobierno ,dictatorial y genocida de nunca acabar.

  19. Así advertirá el genocida matarife uribalas a sus pupilos sobre el escrito. Ayyy … mis hijitos (tomás y jerónimo) no lean esa carta que es falsa, miren pa’ otro lao, la zona franca en que se convertirá el ubérrimo en unos añitos más, por ejemplo.

  20. Este sindicalista se cree escritor, pero su forma de redactar es de un completo iletrado.
    En lo que se refiere al señor Uribe, el sindicalista prejuzga
    al adaptar sus historias sacadas de periódicos y acomodarlas a sus conveniencias.
    Si algún desocupado se pusiera a desbaratar frase por frase se daría cuenta que el “escribidor ‘ se contradice en todo.
    Nada lo sustenta con documentos. Cada ladrón juzga por su condición.
    Se sabe que en Colombia, por lo general, los sindicalistas, son analfabetas funcionales y parásitos, que extorsionan a las empresas con paros y bloqueos.

  21. Buenas don Mauricio Navas Talero. admiro mucho a su hermano congresista, al doctor German Navas Talero. y ahora a Ud por su elegancia escritora y por ser generoso en su carta al mas grande genocida que ha producido la tierra. No se si decirle hombre o animal, sin ofender la nobleza de muchos animales. Lo felicito por refrescarnos la memoria; aunque omitió importantes datos sobre el matarife, como el de estar involucrado en las muertes de amigos muy cercanos a el, para borrar hullas de sus vínculos y procedimientos criminales como fue fue la muerte de Pedro Juan en el “accidente” del helicóptero y la entrevista al “señor de las moscas” del escritor y periodista colombiano don FERNANDO GARAVITO. A quien por sus denuncias en columnas de importantes diarios le toco exiliarse en USA, donde falleció.

  22. Que gusto, con absoluta modestia, encontrar quien, con eco en su pluma, describa la “venganza” cómo punta angular de la macabra personalidad del innombrable. Es una caracteristica-dejemolo asi- que jamás puede identificar a un aspirante a una primera magistratura…. Si quería vengar la muerte de su padre, y en ese sentimiento arrastro a todo un país. Está claro que sí lo mato la Farc….pero algún negocio turbio tenía el “finao” …fue un ajusticiamiento y el procer del mal necesitaba un móvil para presentarse como El vengador de la patria y una excusa para lavarle la cara a su padre. Dr. Navas Talero… gracias por tomar la voceria de un ser inmenso número de.colombialos que siempre, después de mucha lectura, siempre creímos eso de tan nefasto y maquiavélico personaje.

  23. Siempre a contado con la colaboración de llis godos ultraderechista que se prestan parar la maldad y esa asido su venganza contra el pueblo que no Para de sangrar

  24. Edwin Abraham Valoyes Rentería

    Mauricio.
    Buenas noches.
    Buen artículo, pero le tengo más.
    Si Uribe supiera de música, hablaría de música, si supiera de literatura, pues daría conversatorios, si supiera de arte daría clase de arte contemporáneo, su tuviera gracia pues contaría chistes, su supiera de educación, pues daría conferencias sobre los modelos pedagógicos o corrientes pedagógicas.
    Pero como no sabe otra cosa que mandar, entonces no concibe su existencia sin eso. A Uribe nada le sirve,todo está malo,persona que piense diferente a él es su enemigo,todo lo que se haga para el beneficio colectivo lo destruye o busca destruirlo o toda costa y si no es así pensemos lo que ha querido hacer con el proceso de paz. Que el tiene un odio visceral a todo lo que sea paz, beneficio colectivo y muchas otras cosas, que tiene una enfermedad crónica llamada MEGALOMANIA o la adicción al poder y su miedo a dejarlo entonces que intentar está vigente a cualquier costo y
    haciendo lo necesario, ya,se pueden imaginar a qué me refiero y lo más grave es que todavía hay colombianos y colombianas que se masturban mentalmente con Uribe, si no pregúntenle a María del Rosario Cabal. Pero ya estamos cansados de Uribe.

  25. Don Álvaro no tiene y no va a tener ninguna intención de arrepentimiento o contrición. Él ya marcó su destino para siempre. Por el contrario, tratará, por todos los medios, de dejar la batuta a quienes seguirán tratando de ocultar o disimular la verdad, que le resulta tan inconveniente, aunque se sabe que ya todos la sabemos.

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