La carta de los Rodríguez Orejuela, el elefante que ahora asusta a Pastrana

Esta semana se conoció un correo electrónico de los hermanos Rodríguez Orejuela en el que aseguran que también aportaron dineros a la campaña presidencial de Andrés Pastrana de 1994 y que revive los casos de Dragacol y Chambacú.

El pasado 31 de agosto, durante su intervención ante la Comisión de la Verdad, el expresidente Andrés Pastrana entregó una carta de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes del cartel de Cali, en la que aseguraban que Ernesto Samper sí sabía que ellos ayudaron a financiar su campaña presidencial.

Sin embargo, ese ‘aporte’ a la verdad no le está saliendo tan bien a Pastrana. Primero, porque se trataba de una carta que él mismo ya había revelado hace cerca de ocho años. Y segundo, porque ahora los Rodríguez Orejuela han respondido con un correo en el que le dicen al expresidente conservador que ahora “pretende posar de víctima de la corrupción sin incluirse usted mismo en dicha corrupción”. También afirman que la carta que Pastrana presentó ante la Comisión de la Verdad fue producto de un chantaje.

En contexto: El “aporte” de Pastrana a la verdad sobre Samper resultó ser una carta vieja

Pero la parte más fuerte del correo es en la que aseguran que así como lo hicieron con la campaña de Samper en 1994, también ayudaron a financiar la de Pastrana.

“(…) ayudamos en los últimos 50 años del siglo pasado tanto a Liberales como a Conservadores. Su campaña no podría ser una excepción y de eso un testigo de excepción podría ser el doctor Álvaro Pava hijo. La única manera en que usted podría decir que no lo sabe es que también haya sido a sus espaldas”, dicen en el correo.

Carta de los hermanos Rodríguez Orejuela
Carta de los hermanos Rodríguez Orejuela

La carta de los Rodríguez Orejuela, ¿producto de “un chantaje”?

Ernesto Samper, presidente de Colombia entre 1994 y 1998, siempre ha dicho que nunca se enteró de la entrada de dineros del narcotráfico a su campaña. Por ese caso, conocido como proceso 8.000, la justicia condenó a Santiago Medina, extesorero de la campaña, y Fernando Botero Zea, exministro de Defensa de Samper (1994-1995). La famosa frase de Samper “fue a mis espaldas” dio pie a otra muy popular, atribuida al monseñor Pedro Rubiano Sáenz, que dice que “es imposible que no haya visto un elefante en el jardín de la casa”.

Y Andrés Pastrana, presidente de Colombia entre 1998 y 2000, siempre ha dicho que Samper sí sabía de la financiación de los Rodríguez Orejuela.

La primera carta de los jefes del cartel de Cali es del 12 de junio de 2000. El conocido médico Santiago Rojas fue quien se la entregó a Pastrana en ese momento. Rojas ha dicho que para entonces trabajaba haciendo labores sociales en las cárceles y que los Rodríguez Orejuela se la entregaron personalmente, pero que él solo conoció su contenido hasta 2013, cuando Pastrana publicó el libro en el que la reveló.

“Yo visité 40 cárceles del país [durante el gobierno de Pastrana] haciendo procesos de paz. En muchas, muchas de esas visitas siempre le daban cartas a él y mandaban cartas y cartas, y una de tantas que le llegó fue esa. Me la dieron personalmente para que tuviera la certeza de que le llegaba a él”, dijo el médico a Caracol Radio el pasado 1 de septiembre.

Pero el correo electrónico de los jefes del cartel de Cali, enviado este lunes 6 de septiembre, dice que fue Santiago Rojas quien buscó a Gilberto Rodríguez Orejuela en la cárcel para darle un recado por parte de Pastrana. Según los Rodríguez Orejuela, Rojas le dijo que el entonces presidente estaba dispuesto a extraditarlos a Estados Unidos antes de terminar su gobierno porque, supuestamente, ambos jefes del cartel del Cali estaban conspirando con Samper y Horacio Serpa para desacreditar a Pastrana por los casos de Dragacol y Chambacú.

Santiago Rojas, el médico que le entregó a Pastrana la primera carta de los Rodríguez Orejuela.

“Mi reacción fue temperamental, fue agresiva y hasta grosera con el doctor Rojas que solo, estaba haciendo un favor. Dígale al señor presidente que no sea mentiroso, que no busque disculpas para zanjar odios entre él y el doctor Samper, que hace muchos años no hablamos con el doctor Samper, que no estamos interesados en ningún escándalo, ni en tener problemas con nadie, ni menos con el presidente de Colombia” (sic), dice el correo electrónico.

Según los Rodríguez Orejuela, Rojas entonces les expuso la solución que supuestamente les planteaba Andrés Pastrana para no extraditarlos: elaborar una carta en la que hablaran de la financiación a la campaña de Samper y en que la también involucraran a Serpa. Ellos, inicialmente, respondieron que no podían salpicar a Serpa, pues nunca le habían dado dinero, pero, ante la insistencia de Rojas, al final aceptaron con la promesa de que la carta no se haría pública y de que no los extraditaría, no sin antes advertir que creían que eso era un chantaje.

Antes de entregarle la carta al doctor Rojas lo concretamos: Doctor Rojas, usted nos tiene que garantizar que el presidente Pastrana va a cumplir la palabra que le está dando a usted. Se lo prometo, nos contestó. En pocas palabras, esa es la historia de la carta que usted entregó a la Comisión de la Verdad sin esta explicación”, dice el correo.

Ahora, después de que se conoció este nuevo mensaje, Santiago Rojas le aseguró a La FM que él solo fue un mensajero, que nunca chantajeó a nadie y que se limitó a llevar la carta.

La campaña de Pastrana

Ya al final del correo, los Rodríguez Orejuela aseguran que tuvieron acercamientos con Álvaro Pava Camelo, quien fue gerente de la campaña presidencial de Pastrana en 1994. “Fuimos amigos por muchos años de los ilustres conservadores Álvaro Pava padre, Humberto Pava hijo y Álvaro Pava hijo. Resulta que a finales del siglo pasado (1990-2000) tuvimos varios acercamientos con el doctor Álvaro Pava hijo a través de Alberto Giraldo, a raíz de las campañas presidenciales de 1994 y 1998 en las cuales usted [Pastrana] participó y de la cual él (Álvaro Pava) era un alto directivo de su campaña”.

Sin embargo, Pava Camelo, actual embajador de Colombia en Argentina, desmiente esas afirmaciones y, además, advierte que en el mensaje se escribió de forma errada el nombre de su padre, que en realidad se llamaba Jaime Pava Navarro. También dice que es falso que se hayan acercado a través de Alberto Giraldo, reconocido periodista y quien fue relacionista público del Cartel del Cali (de hecho, Giraldo pagó condena por enriquecimiento ilícito).

Cómo dice uno que fue amigo de una persona a la que no le sabe el nombre. Yo fui amigo de Alberto Giraldo, como lo fuimos todos, como lo fueron seguramente algunos periodistas (…) Alberto Giraldo siempre me habló a mí de temas electorales, de temas políticos, de temas de organización de la campaña, de información como la que normalmente buscan los periodistas (…), pero absolutamente [no se habló de la financiación de la campaña] y le repito: no podía y no debía hacerlo porque no era mi función en la campaña”, dijo Pava Camelo a RCN Radio.

Pastrana responde a la carta de los Rodríguez Orejuela

Este miércoles en la mañana, el expresidente Pastrana publicó un comunicado para responder al correo de Gilberto Rodríguez Orejuela y decir que este “no desmiente en ninguno de sus apartes” la carta del año 2000.

De manera clara, la comunicación ratifica que Ernesto Samper fue interlocutor de los Rodríguez Orejuela”, dice Pastrana.

Además, el expresidente conservador dice que su campaña de 1994 se manejó con transparencia por parte de Luis Alberto Moreno, Hernán Beltz y Claudia de Francisco, “quienes jamás han estado investigados por vínculos con el narcotráfico”, y afirma que a pesar de que la Fiscalía General de entonces era manejada por alguien cercano a Samper, la investigación que se adelantó contra su campaña se cerró después de dos años en los que se comprobó que no entraron dineros calientes.

Pastrana también asegura que no pudo extraditar a los Rodríguez Orejuela por una ley del gobierno de Samper que impedía hacerlo por delitos anteriores a la Constitución de 1991.

Otro asunto que Pastrana trata en su respuesta es el escándalo de Dragacol y Chambacú, del que dice que se originó en el gobierno de Samper.

Dragacol y Chambacú

Dragacol y Chambacú, dos palabras que a la mayoría de colombianos jóvenes no les dice nada, fueron revividas por los hermanos Rodríguez Orejuela para mortificar a Andrés Pastrana. Las dos se refieren a grandes escándalos de corrupción ocurridos durante su gobierno (1998-2002). La Sociedad de Dragados y Construcciones de Colombia y del Caribe S. A. (Dragacol) fue contratada, entre 1995 y 1996, para dragar y limpiar el acceso del río Magdalena al muelle de Barranquilla, por 6.794 millones de pesos. El Ministerio de Transporte, en manos de políticos conservadores, fue ampliando el valor del contrato.

Alfonso Campo Soto, encargado de la cartera, le dio vía libre para firmar el acuerdo en 1995. Después, el entonces ministro de Transporte Juan Gómez Martínez autorizó incrementar en un 30 por ciento el anticipo del contrato.

El papel de Mauricio Cárdenas

El gobernador conservador del Valle, Germán Villegas, firmó otro contrato por 7.500 millones de pesos para que Dragacol hiciera lo mismo en el Puerto de Buenaventura; después, cuando Dragacol (liderada por Reginaldo Bray) intentó demandar a la nación, el líder conservador Rodrigo Marín Bernal inició una conciliación. Finalmente, Mauricio Cárdena Santamaría, ministro de Transporte entre 1999 y 2000,  autorizó una conciliación por 26.000 millones de pesos.

En su momento, el entonces senador Javier Cáceres hizo una denuncia que alertó lo que estaba ocurriendo, con hechos absurdos como que el ministerio había pagado los trabajos de la draga Josefina, cuando supuestamente estaba parada por encontrarse embargada. Sin embargo, ni estaba parada ni trabajando para el Ministerio de Transporte: estaba haciendo otro contrato en Cartagena de Indias.

Por el caso fueron investigados más de 30 funcionarios y varios de ellos condenados, menos quien puso la firma en la conciliación: Mauricio Cárdenas, quien autorizó pagar 26.000 millones de pesos, de los cuales fueron girados 17.600, hasta que el Consejo de Estado advirtió que no se debieron pagar más de 4.000 millones. Cárdenas, ahora precandidato conservador a la Presidencia, deberá de nuevo hacerle frente a un asunto que estaba prácticamente olvidado.

El caso de Chambacú

Chambacú es el otro gran escándalo que sacudió al gobierno de Pastrana y que estaba hundido bajo otros, como el del Odebrecht. Los protagonistas fueron Luis Alberto Moreno y Fernando Araújo, a quienes se les señaló de usar información privilegiada para negociarle al Instituto Nacional de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana (Inurbe) un lote entre la ciudad amurallada y el castillo de San Felipe en Cartagena. Chambacú era una zona que, históricamente, había sido habitada por personas de escasos recursos y excluidos de Cartagena, especialmente afrocolombianos, quienes años atrás habían sido trasladados a otros sectores, en un proceso también polémico.

En 1993 el entonces ministro de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, nombró a Héctor García Romero director del Inurbe, quien le propuso al alcalde de Cartagena y primo hermano de este, Gabriel García Romero, que se cambiara la destinación de uso de suelo a los terrenos de Chambacú. Al parecer, Héctor García tenía interés en ese predio.

Tanto la alcaldía como el Concejo Distrital aceptaron dividir a Chambacú en dos zonas, una para hacer un parque y otra para urbanizar. Este predio comercial fue vendido, en 1995, durante el gobierno de Ernesto Samper, al consorcio Chambacú de Indias S.A., del que eran socios Fernando Araújo Perdomo y Rafael Pérez Lequerica, entre otros, al parecer por un valor inferior. 

Tras varias denuncias por lo ocurrido en esta operación, en marzo de 1999, el entonces fiscal General de la Nación, Alfonso Gómez y el procurador General, Jaime Bernal Cuéllar, anunciaron investigaciones por Chambacú, que involucraron al entonces ministro de Desarrollo, Fernando Araújo, quien no aguantó las presiones y tuvo que renunciar. Dos meses después, el 8 de septiembre, la Fiscalía llamó a declarar a Fernando Araújo y Luis Alberto Moreno. Araújo fue secuestrado por las Farc en diciembre de 2000, y en 2003, aún estando cautivo, fue exonerado por la Fiscalía al no ver que el lote hubiera sido adquirido por un menor valor. Lo mismo ocurrió con otros exfuncionarios involucrados.

Andrés Pastrana, en la Comisión de la Verdad, mostrando la carta de los hermanos Rodríguez Orejuela. Foto: Comisión de la Verdad
Andrés Pastrana, en la Comisión de la Verdad, mostrando la carta de los hermanos Rodríguez Orejuela. Foto: Comisión de la Verdad

Que la intervención de Andrés Pastrana haya sido la excusa para revivir dos casos de corrupción de hace más de 25 años desvía el objetivo que busca la Comisión de la Verdad al citar a expresidentes: que aporten a la verdad sobre el conflicto armado. Además, se generan nuevas preguntas que alejan esa verdad. Por ejemplo, si la carta ya se conocía desde hace ocho años, ¿por qué los Rodríguez Orejuela esperaron hasta ahora para responder?

7 Comentarios

  1. Todos deshonestos y tramposos, siempre el LADRON es el que sale. Cuando será que un mandatario dejará a Colombia , al menos sin deuda externa ??? NUNCA.

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