Asesinato de policías: ¿qué pasó con el fin del Clan del Golfo?

En octubre del año pasado, cuando el Ejército capturó a Otoniel, el presidente Iván Duque dijo que así se marcaba el final del Clan del Golfo. Los recientes atentados contra policías demuestran que ese fin no estaba tan cerca.

El sábado pasado, hombres del Clan del Golfo emboscaron y asesinaron a dos miembros de la Policía Nacional en Yarumal, Antioquia: el subintendente Sergio Yepes Páez y la patrullera Luisa Fernanda Zuleta.

Las autoridades confirmaron que este ataque hace parte del ‘plan pistola’ que ejecutan desde hace varias semanas integrantes de esa organización criminal y que tiene como blanco, precisamente, a integrantes de la Policía, como lo hizo Pablo Escobar a principios de la década de los noventa, cuando llegó a pagar hasta un millón de pesos de la época por cada uniformado muerto.

En esta ocasión, se están pagando entre 5 y 20 millones de pesos por cada policía o soldado asesinado, sobre todo enUrabá, según el ministro de Defensa, Diego Molano.

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A las muertes de Yepes Páez y Zuleta se suman las de James Antonio Morales Úrico y Diego Felipe Ruiz Rincón. Morales Úrico, de 33 años y oriundo de Leticia (Amazonas), estaba custodiando a un funcionario de la subestación del corregimiento de Petrolea, en Tibú (Norte de Santander), este martes en la mañana, cuando un francotirador le disparó. La bala traspasó el chaleco protector.

Ruiz Rincón, de 25 años y nacido en Bogotá, fue asesinado en Sampués, Sucre, mientras estaba en una panadería, este lunes en la tarde.

Así, ya van siete policías asesinados en menos de un mes. El pasado 20 de julio, en la madrugada, hombres armados mataron a Edinson Manuel Córdoba, un condecorado patrullero de 35 años que hacía tareas de vigilancia de vehículos a esa hora.

Además, el pasado 11 de julio, en el municipio de Apartadó, Antioquia, hombres armados le dispararon al patrullero Jesús David Mora Santos cuando estaba en casa. Su hija de 4 años vio todo. Y el 27 de junio, en Cartagena, dos sicarios asesinaron al uniformado William Jesús Palacio Izquierdo cuando ya había terminado su trabajo y estaba cerca de su casa.

“El fin del Clan del Golfo”

Este martes en la mañana, la Policía Nacional publicó un comunicado para informar que siete integrantes del Clan del Golfo, presuntamente vinculados con muertes de uniformados, habían sido “neutralizados” en dos operaciones adelantadas el 23 de julio en Apartadó y el 24 en Cartagena.

En el primer operativo, las autoridades dieron de baja a los responsables del asesinato del patrullero Mora Santos. Se trata de cinco integrantes de la subestructura Carlos Vásquez que seguían órdenes de Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, sucesor de Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, como máximo jefe del Clan del Golfo.

En el segundo fueron capturados Nicolás Antonio Urango Reyes, alias Niñoco y cabecilla urbano de subestructura en Cartagena, y Édgar Cardales Miranda, alias Jordán. Ñiñoco, desmovilizado de las Autodefensas Unidas de Colombia, y Jordán son los señalados responsables de la muerte del patrullero Palacio Izquierdo.

Estos operativos hacen parte de la Operación Cóndor, que se inició a principios de este año y, según el general Fernando Murillo, director de la Dijin de la Policía, marca “el comienzo del fin del Clan del Golfo”.

Pero ese anuncio del “comienzo del fin” no es nuevo. El 23 de octubre de 2021, cuando el Ejército capturó a alias Otoniel, el presidente Iván Duque afirmó: “Con su captura se marca el final del Clan del Golfo”.

El ministro Molano hizo una afirmación similar, un mes después, en entrevista con El País de Cali: “La captura de Otoniel es el fin del Clan del Golfo, y en los últimos 20 días, 90 de sus miembros han sido capturados y seguiremos dando más golpes (…) El Clan del Golfo dependía de una mente criminal como la de Otoniel y él tenía control de todo, inclusive las personas que estaban en esa organización decían que él era como su papá“.

Sin embargo, los hechos han comprobado que el grupo armado no dependía de una sola mente criminal, sino de varias, como Wilmer Antonio Giraldo Quiroz, alias Siopas, y Chiquito Malo, con un poder similar al de Otoniel.

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Molano, además, empezó a hablar de “reductos” cuando se refería a noticias del Clan del Golfo. Y el día en que Otoniel fue extraditado, el pasado 5 de mayo, la Presidencia publicó un video con el que pretendía demostrar que Duque había cumplido su promesa de desmantelar esa organización armada.

Pero, de nuevo, la realidad demostró lo contrario. El Clan del Golfo inició un paro armado que afectó unos 90 municipios de 12 departamentos.

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