Retiro anticipado de pensiones: una opción para la crisis que no avanza en Colombia

El año pasado, en el Congreso de la República, fueron radicados tres proyectos de ley que buscaban permitir que los colombianos retiraran de forma anticipada una pequeña parte de sus aportes a pensiones en los fondos privados. Se trataba de una opción para que los ciudadanos, afectados económicamente por la pandemia, pudieran tener liquidez y a la vez dinamizar la economía nacional.

Una idea similar ya ha sido puesto en práctica en Perú y en Chile. Solo en el país inca, los 7.500.000 millones de afiliados a los fondos privados han retirado unos 5.500 millones de dólares de sus aportes y en Chile, 36.000 millones de dólares.

Las tres iniciativas propuesta en Colombia se unificaron en una sola, que desde agosto de 2020 está lista para empezar a ser discutida. En este momento, en el país hay 17,2 millones de afiliados a fondos privados de pensiones, según datos de Asofondos, aunque no todos podrían acceder al retiro anticipado.

Si el proyecto es aprobado, solo quienes estén inactivos y no tengan ingresos podrán retirar hasta cuatro salarios mínimos mensuales. Sin embargo, el proyecto ni siquiera ha llegado al primer debate y está en peligro de hundirse.

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“Hace unas dos semanas lo tuvimos en el primer punto del orden del día. Lo intentaron archivar, logramos que no se archivara, pero presentaron una proposición de aplazamiento para la discusión del articulado y no hemos logrado que nuevamente lo agenden”, explicó a Diario Criterio el representante a la Cámara Harry González, uno de los promotores del proyecto de ley.

“Al 15 de junio tiene que haberse aprobado al menos en un debate. De lo contrario, el proyecto se hunde por falta de trámite”, añadió González.

El proyecto de ley no ha avanzado, en parte, porque el Gobierno nacional no tiene interés en promoverlo: “El Ministerio de Hacienda y Crédito Público se abstuvo de emitir concepto favorable, al considerarla inconstitucional e inconveniente, y solicitó el archivo”, dijo a Dario Criterio el representante Jaime Felipe Lozada Polanco, otro de sus promotores.

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Retiro anticipado de pensiones, ¿golpe a los ingresos del futuro?

Además, de acuerdo con Lozada Polanco, en la Comisión Séptima de la Cámara se radicó una ponencia negativa que, al igual que la postura del Gobierno, considera que el proyecto es inconstitucional: “El argumento de los ponentes es que la iniciativa estaría vulnerando la normatividad vigente al modificar las condiciones para adquirir el derecho a una pensión, creando excepciones frente al régimen actual”, indicó el representante.

La Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía (Asofondos) también se ha opuesto al retiro anticipado de los aportes, con el argumento de que permitirlo afectaría los ingresos de una persona cuando sea mayor: “Este proyecto significa que el joven que tiene la capacidad física y mental para sobreponerse a una coyuntura compleja como la actual va a tomar la plata de él mismo cuando sea adulto mayor, a quien le será mucho más difícil generar otros ingresos en esa etapa”, aseguró Asofondos a las consultas que Diario Criterio le hizo sobre el tema.

En un sentido similar se manifestó, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo: “Meterse con el tema pensional, que es un tema de un ahorro de largo plazo, para una coyuntura transitoria es muy complicado”.

Al respecto, el representante González respondió que así el dinero se mantenga en los fondos privados, los colombianos la tienen muy difícil para pensionarse:

“Los mismos datos de Asofondos demuestran que un porcentaje muy pequeño de la población colombiana se va a pensionar. Entonces, al final más del 80 por ciento de las personas afiliadas al fondo de pensiones no se van a pensionar y en algún momento tendrán que pedir un retiro voluntario cuando cumplan la edad y no tengan los requisitos de pensión”.

Mejía, consultado por Diario Criterio, aseguró además que el retiro anticipado de pensiones no serviría para ayudar a los que realmente se han visto afectados económicamente por la pandemia: “Las personas que están cotizando al régimen obligatorio de pensiones, ya sea el público o el privado, son trabajadores formales que típicamente son de clase media o clase alta. No hacen parte de los hogares pobres o vulnerables, que son los que más se han visto afectados por la pandemia. En términos de la necesidad de liquidez, esa medida no focaliza en el grupo que realmente tuvo la mayor afectación. El año pasado, al 20 por ciento de más bajos ingresos se le cayeron en 45 por ciento sus ingresos”.

Cabe resaltar, sin embargo, que entre 2019 y 2020 la clase media disminuyó en Colombia, al pasar de ser el 30,1 por ciento de la población al 25,4 por ciento: “La pandemia también generó una afectación sobre la ocupación de personas con ingresos de clase media (…), con lo cual aproximadamente 2,2 millones de personas salieron de esta clasificación de ingresos de clase media”, explicó Juan Daniel Oviedo, director de la entidad, el pasado 6 de mayo.

Precisamente, el mismo día en que se conocieron esas cifras del Dane, los promotores del proyecto de ley insistieron en su rápido trámite:

El Gobierno tampoco ha impulsado el retiro anticipado de aportes de pensiones debido, además, a que el año pasado se autorizó que los colombianos pudieran retirar sus cesantías en caso de disminución de ingresos o licencias remuneradas, una medida que contó con el apoyo de Asofondos.

Actualmente, hay cerca de 9,7 millones de personas afiliadas a fondos de cesantías, con ahorros por 20,6 billones de pesos. En el caso de los aportes a pensiones, el dinero supera los 320 billones de pesos, según datos de Asofondos (disponibles en su página web).

Los efectos macroeconómicos

Asofondos también sostiene que permitir el retiro anticipado de una parte de las pensiones alteraría la economía nacional: “Este proyecto afectaría la disposición de recursos para infraestructura, bienes inmobiliarios, empresas de diferentes tamaños y, por supuesto, el mismo Estado. No hay que olvidar que el ahorro privado es ahorro, por una parte, y motor de la economía, por otra”.

Sin embargo, los promotores dicen que en la iniciativa se plantea la posibilidad de que el dinero retirado se reintegre al fondo una vez la situación económica de la persona se estabilice de nuevo: “El término planteado para el reintegro estaba establecido en dos años. Bajo esos parámetros, no se afectaba el ahorro individual de los colombianos que tomaran la decisión de desahorrar los aportes a pensión”, dijo Lozada Polanco.

Los casos de Chile y Perú

Desde el año pasado, el Congreso de Perú ya ha aprobado tres retiros parciales de aportes a fondos privados, como medida de ayuda para los ciudadanos afectados económicamente por la pandemia. En el primer caso, se permitió que sacaran hasta el 25 por ciento del ahorro. En los otros dos, hasta 17.600 soles para cada uno, es decir, más de 17 millones de pesos colombianos. Ese dinero se desembolsa en tres pagos a partir del día 30 de la solicitud.

En Perú, sus 7,5 millones de afiliados a fondos privados han retirado unos 5.500 millones de dólares de sus aportes.

El Congreso Chile también ha aprobado tres retiros parciales de fondos privados, cada uno de hasta el 10 por ciento de lo ahorrado, con un monto mínimo de 1’031.590 y uno máximo de 4’421.100 pesos chilenos. Si el ciudadano tiene menos del mínimo, puede retirar todo. Esas cifras equivalen a unos 5,3 millones y 22,9 millones de pesos colombianos, respectivamente.

Aunque el presidente Sebastián Piñera se opuso al tercer retiro, el Tribunal Constitucional no le dio la razón y Piñera se vio obligado a promulgar la ley.

Hasta el momento, los 11 millones de chilenos afiliados a fondos privados de pensiones han retirado unos 36.000 millones de dólares.

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