Congreso vuelve a hundir proyecto de ley para regular la eutanasia

La decepción del representante Juan Fernando Reyes Kuri, ponente y defensor de la iniciativa, no podía ser mayor. Tras finalizar la sesión en la que la Cámara hundió el proyecto de ley que reglamentaba la eutanasia, grabó un video en el que dijo:

No puede ser que el Congreso le diga de nuevo no a la eutanasia, no al derecho a morir dignamente, a que cada quien, en ejercicio de su libertad, decida qué hacer con su vida cuando está sufriendo, que le diga no a que cada colombiano pueda decidir con autonomía el destino de su propia existencia. No puede ser. Aquí no obligamos a nadie a que se practique la eutanasia. Simplemente les permitimos a las personas que puedan acceder a ella sin tantos trámites y el Congreso le vuelve a decir no”.

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La iniciativa fue negada por una votación de 65 votos por el Sí y 77 por el No. El proyecto de ley, tramitado por tercera vez en esta legislatura, necesitaba 85 votos a favor. Pero a pesar de tener el apoyo de importantes representantes a la Cámara, como Gabriel Santos del Centro de Democrático, no pasó.

La decisión sorprendió a los defensores de la eutanasia porque, cuando el proyecto se hundió en segundo debate el pasado mes de abril, solo le faltaban tres votos para convertirse en ley de la República. Es decir, en ese momento se obtuvieron 82 votos por el Sí. Al comparar esta votación con la del pasado martes, hubo un gran retroceso, porque se perdieron 17 votos.

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Los activistas, políticos y familiares que defienden el derecho de la eutanasia no entienden cómo el Congreso se opone a legislar sobre un tema que, por encima de las concepciones religiosas y morales, ya está amparado por la Constitución. Desde 1997, la Corte Constitucional ha emitido diez sentencias en relación con la muerte digna: una en cuidados paliativos, una sobre derecho a una vida digna, una sobre eutanasia en niños, una sobre objeción de conciencia, una sobre rechazo terapéutico y cinco sobre eutanasia en adultos.

Reyes Kuri, Santos y Lorduy defienden el derecho a la eutanasia
Los representantes Reyes Kuri, Santos y Lorduy, minutos antes del plenario que hundió el proyecto de ley que reglamentaba la eutanasia. Crédito: Twitter Gabriel Santos @GabrielSantosCD

Un Congreso reticente a reglamentar la eutanasia

La sentencia C-233 de 2021 es la última emitida por la Corte al respecto. Con una votación de seis a favor y tres en contra, los magistrados ampliaron el derecho a morir dignamente no solo a las personas que se encuentren en estado terminal, sino a aquellas que tengan una enfermedad grave e incurable que les provoque intenso sufrimiento. Y, por enésima vez, hizo un llamado al Congreso para legislar sobre el tema. Sin embargo, en esta ocasión el Congreso hizo caso omiso al fallo de la Corte. Desde 1997, en el Congreso se han hundido (o ni siquiera discutido) cerca de 15 proyectos al respecto.  

Por otra parte, el Ministerio de Salud ha sacado varias resoluciones para reglamentar lo que dice la Corte. Se podría decir que, hasta 2021, el ministerio era un aliado o, por lo menos, había cumplido con su tarea de implementar los fallos. Sin embargo, a raíz de la sentencia C-233, la cartera, en cabeza del Fernando Ruiz Gómez, aseguró que no regularía la eutanasia en pacientes no terminales por ambigüedades e incongruencias.

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Según el documento enviado por el ministerio a la Corte, al alto tribunal no establece de manera objetiva un procedimiento o método de evaluación para implementar la eutanasia en enfermos no terminales. La sentencia “deja abierta –dice el documento– la posibilidad de interpretación para que cualquier situación que genere sufrimiento pueda ser considerada por el sujeto pasivo como una condición válida para solicitar eutanasia como forma de ejercer el derecho a morir dignamente, por ejemplo, lesiones musculares, ceguera, parálisis faciales, lesiones en piel, secuelas de lesiones por quemaduras o traumas en general”.

Aunque la denominada bancada Provida celebre el hundimiento del proyecto dándole gracias y glorias a Dios, como lo hizo el representante a la Cámara cristiano Carlos Eduardo Acosta, lo cierto es que la ausencia de una ley sobre el tema ha hecho que decenas de enfermos terminales tengan que pasar los últimos días de su vida con intensos sufrimientos y gastando sus últimas energías en pleitos legales.

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