La crisis de los contenedores amenaza con ‘robarse’ la Navidad

La falta de contenedores para transportar productos desde Asia y el aumento de los fletes han generado aumento en los precios y retrasos en las entregas. ¿Cómo afecta esto a Colombia? Diario Criterio se lo explica.

La crisis de los contenedores amenaza con aguar la Navidad pues muchos de los productos que suelen consumirse en esta época están estancados: simplemente no llegarán para la temporada de fin de año y otros podrían tener los precios por las nubes. Y eso se sentirá en Colombia.

“No hay duda de que la crisis o falta de contenedores afectará notoriamente el comercio del país en general, si tenemos en cuenta que mucha de la mercadería (juguetes, arreglos y luces de Navidad, zapatillas, implementos deportivos, confecciones, artículos eléctricos, etcétera) tienen su origen en China y no han de llegar oportunamente”, dijo a Diario Criterio Víctor Julio González, miembro de la junta directiva de la Sociedad Portuaria de Buenaventura.

“Luego, los pocos que alcancen a estar en vitrinas, por los altos fletes marítimos, tendrán precios exorbitantes, que se verán reflejados en una mayor inflación”, añadió.

Las razones de la crisis de los contenedores

Básicamente, no hay contenedores disponibles para transportar mercancía de Asia a países de Occidente. En algunos casos, esto se debe a las restricciones de la pandemia. Muchas veces, las embarcaciones han llegado a los puertos y no han podido descargar. “Los puertos grandes en China todavía no operan a ‘full’ por restricciones de aforos para controlar la pandemia“, explicó Angélica Benavides Gómez, especialista en economía y creadora de la página Economía para la pípol.

Esto ha afectado la llegada de productos importados e incluso la salida de los exportados, también desde Colombia. En el caso de Buenaventura, hay una “disminución notoria en los volúmenes de contenedores que deben llegar”, añadió González.

“Por esa falta de contenedores con carga de importación –que luego deben ser vaciados–, tampoco se encuentra mucha disponibilidad de contenedores para las exportaciones, que hoy están viéndose afectadas, especialmente las de café y azúcar”, precisó.

Puerto de Buenaventura también se ha afectado por la crisis de los contenedores. Foto: Agencia Nacional de Infraestructura
Puerto de Buenaventura también se ha afectado por la crisis de los contenedores. Foto: Agencia Nacional de Infraestructura

A esto se podría sumar que, con la reactivación económica, muchas personas empezaron a demandar más productos. “Nadie sabía cómo iba a reaccionar una persona que primero está guardada y después la dejan salir. Había muchos economistas que decían que no iba a haber una demanda represada. Y no fue verdad: se equivocaron. Hubo una demanda represada y la gente salió con muchas ganas de consumir, con muchas ganas de demandar”, aseguró a Diario Criterio el economista Felipe Campos, director de investigaciones de Alianza Valores.

Por otro lado, de acuerdo con Campos, para comprender la crisis de los contenedores también debe entenderse que el sector de transporte marítimo “ya venía mal” antes de la pandemia. “Era un sector que venía golpeado por la dinámica global“, dijo el experto.

Eso se puede ver en los índices de precio de transporte, como el Baltic Exhange Dry Index, que es el más general que se usa para eso, y el sector de transporte marítimo llevaba unos niveles estancados a unos precios muy bajos desde 2011, en precios mínimos.

Así las cosas, después del apagón de la economía causado por la pandemia, el transporte marítimo tuvo que enfrentarse a una “reactivación agresiva” con una “demanda represada que decían que no existía”, precisó Campos.

Ahora bien, los rebrotes del coronavirus y las nuevas cepas han llevado a que, mientras unos países se reactivan, otros sigan imponiendo restricciones. Y no se deben dejar de lado otros temas políticos. “Reino Unido tiene un problema más grave y es que se salió de la Unión Europea y sus operadores en puertos y conductores de camiones no son británicos. Entonces, no tienen ese tipo de trabajadores”, indicó Benavides Gómez.

En consecuencia, el costo del transporte marítimo se ha multiplicado. “En septiembre de 2020, el flete para transporte de contenedor desde Shanghái hasta América Latina era de 2.000 dólares y hoy por hoy puede superar los 7.000 dólares, y cerca del 80 por ciento de lo que consumimos se transporta por vía marítima”, explicó a Diario Criterio Óscar Manco, docente de economía de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Ese aumento se refleja en los precios del producto que llega, algo que preocupa al comercio ad portas de la Navidad. “Alguien tiene que pagar por ese aumento de los costos logísticos y es el consumidor, ya que encuentra el producto más caro o simplemente no lo encuentra. Te puedes dar cuenta de ello en la dificultad de encontrar algunos productos de Navidad y otros muy caros”, dijo Manco.

Un ejemplo de lo que dice el docente se puede ver en la escasez de parafina de origen chino para las velas, lo que sin duda afectará la celebración de la Noche de las Velitas del próximo 7 de diciembre en Colombia. “Para cumplir la demanda que se tiene para el Día de Velitas, nosotros debemos empezar a producir aproximadamente desde medio año antes esas velitas. Este año no hemos podido iniciar ni siquiera con la producción”, le dijo a Noticias Caracol Alexander García, productor de velas.

Ahora bien, en el caso de Colombia, la crisis de los contenedores no ha sido el único factor que influye en la inflación.

¿Por qué todo está caro en Colombia?

De acuerdo con Manco, el impacto de la crisis de los contenedores en la inflación de Colombia, por ahora, no ha sido muy grande. “Ese efecto es rezagado. Es decir que para los próximos dos meses podemos ver un aumento en algunos precios que se traduzca en elementos inflacionarios por choque externo”, explicó el académico.

Así mismo, como sucede con la parafina, muchos productos que se fabrican en Colombia requieren materias primas importadas, y eso se ve en los aumentos de precios.

Sin embargo, hay otros factores que han influido en la inflación, como la temporada de lluvias, lo que ha encarecido los alimentos. Esa fue, de hecho, una de las consideraciones que tuvo en cuenta el Banco de la República para subir las tasas de interés al 2,5 por ciento. “El incremento de la inflación se explica en gran parte por el comportamiento de los precios de los alimentos y de los regulados”, dijo el emisor, que además aumentó su previsión para la inflación de 2021 a 4,9 por ciento.

Y esa situación se podría agravar cuando el fenómeno de La Niña llegue con toda su fuerza a Colombia, pues se estima que las lluvias se extiendan hasta marzo de 2022.

Además, aún se sienten efectos de la mercancía que quedó represada durante el paro. “Los coletazos aún se sienten –y mucho– desde lo económico para los importadores por los sobrecostos en fletes marítimos y terrestres. Muchos tuvieron que dejar abandonadas sus mercancías porque costaban más los servicios portuarios que las cargas”, dijo González, miembro de la junta directiva de la Sociedad Portuaria de Buenaventura, a Diario Criterio.

¿Puede haber solución?

Para paliar la crisis de los contenedores, Fenalco, el principal gremio de los comerciantes, le propuso el pasado miércoles 10 de noviembre al Gobierno rebajar los aranceles temporalmente. “La propuesta que hacen los comerciantes es que por el término de un año se reduzca a 0 por ciento el impuesto para materias primas y al 5 por ciento para productos terminados”, dice el gremio.

No obstante, para Manco, se debe pensar en soluciones más amplias. “Esto es una especie de tormenta perfecta que obliga al mundo a reconsiderar su fuerte dependencia de Asia y el control económico que ejerce”.

Por su parte, Benavides Gómez dice que es difícil tomar medidas desde Colombia pues “no hay cómo controlarlo” y “no es un evento nacional”.

Lo único que se puede hacer es controlar la inflación, que la inflación se controla vía tasas de interés. Entonces, por eso vemos que el Banco de la República está subiendo sus tasas de interés.

Como explicó González, el efecto de esta crisis también se está sintiendo en las exportaciones de café y azúcar que salen de Buenaventura, por lo que ya se están buscando alternativas para sacar la mercancía. “Eso trae consigo que haya una disminución en los volúmenes de carga por el puerto de Buenaventura en sus cinco terminales hoy existentes y que ese efecto también hace importante que otras terminales del país, como es el caso de Cartagena, que tiene una mayor frecuencia de embarcaciones, esté ya atendiendo algunos servicios que desde hace ya muchos años atrás eran casi que exclusivos de Buenaventura”.

La crisis de los contenedores no tiene una solución inmediata. Buscar una alternativa a la dependencia de las importaciones que vienen de Asia y China requeriría un plan a largo plazo. Por ahora, hay que prepararse para que algunos regalos lleguen tarde, ajustar el bolsillo para la alza de precios o adquirir productos locales.

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