Carlos ‘el Gordo’ Benjumea, adiós a una leyenda de la televisión colombiana

El famoso actor falleció este jueves, a los 80 años, luego de una amplia carrera y de hacer parte de algunas de las producciones más recordadas en el país. 

Un hombre polifacético, que no solo estuvo actuando en la televisión. También fue actor de cine y de teatro, productor, gestor cultural y dueño de café conciertos como La Casa del Gordo y La Gata Caliente. Sin duda, deja una huella profunda en la cultura colombiana. 

Desde hace varios años, ‘el Gordo’ vivía en Girardot, Cundinamarca, en donde tenía una especie de retiro, alejado de los medios. Se sabía que sufría de diabetes y que le hacían diálisis de forma permanente. En el año 2020 incluso le hicieron una cirugía de la columna.

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De Girardot solo se movió para interpretar sus últimos papeles en la televisión colombiana: el doctor Hernando Cabal en La ley del corazón, de RCN, y un psicólogo que hizo algunas apariciones en Un bandido honrado, de Caracol. Ambos en 2019.

Contando esas últimas producciones, tuvo una carrera de más de 50 años. Mucho para alguien que comenzó como estudiante de teatro, en la Escuela Nacional de Arte Dramático. De allí saltó a los escenarios en zarzuelas y producciones nacionales. Luego pasó a la televisión.

Primero tuvo papeles en novelas como El 0597 está ocupado (la primera telenovela en la historia de Colombia), Hogar dulce hogar o Yo y tu, la inolvidable serie de Alicia del Carpio. Desde entonces comenzó a ser reconocido como uno de los comediantes más queridos por los colombianos, junto a Fernando González Pacheco, su gran amigo.

Muchos colombianos iban a ver películas nacionales solo porque ‘el Gordo’ aparecía ahí. su cinta más famosa fue El taxista millonario (1979), pero también apareció en El inmigrante latino (1980)

Él y Bernardo Romero Pereiro crearon Coestrellas en 1981, una programadora que participaba en las licitaciones de la televisión colombiana cuando aún no habían canales privados, sino solo dos públicos.

Allí, como productor y a veces actor, apoyó algunos programas que pasaron a la historia, como Don Camilo (protagonizada por él), Sabariedades, Dejémonos de vainas, Señora Isabel y Camelias al desayuno.

Al mismo tiempo se convirtió en un exitoso actor de cine, generalmente dirigido por Gustavo Nieto Roa. De hecho, muchos colombianos iban a ver películas nacionales solo porque ‘el Gordo’ aparecía ahí. La más famosa fue El taxista millonario (1979), que llevó en esa época a millón y medio de espectadores. Pero también apareció en El inmigrante latino (1980) y Esposos en vacaciones (1977).

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Nunca abandonó el teatro. De hecho, mientras hacía papeles inolvidables en la televisión y en el cine, montó sus propios proyectos de café conciertos, una especie de bares con espectáculos teatrales. El primero fue La Gata Caliente, que nació en los años setenta con Fanny Mickey. Luego montó El Circo, que quedaba en las Torres del Parque.

El más recordado, sin embargo, es La Casa del Gordo. En ese lugar, que duró abierto 25 años, trabajaba con su esposa, sus hijos y sus cuñadas. De hecho, allí dos de sus hijos (Marcela y Ernesto) se enamoraron de la actuación. Pero el proyecto naufragó en la época del narcotráfico y la guerra contra Pablo Escobar. Debido a las constantes bombas, la gente no salía ni asistía a espectáculos.

Con la llegada de los canales privados en 1998, las programadoras como Coestrellas entraron en una crisis financiera. Finalmente, la tuvieron que cerrar en 2003. Fue cuando Benjumea comenzó a aparecer en las novelas de Caracol y RCN como La madre, Isabel me la veló, Juegos Prohibidos, Hasta que la plata nos separe, Escobar, el patrón del mal y Allá te espero.

Nunca abandonó el teatro. De hecho, mientras hacía papeles inolvidables en la televisión y en el cine, montó sus propios proyectos de café conciertos, una especie de bares con espectáculos teatrales.

Luego vino el retiro a Girardot, los papeles en La ley del corazón y Un bandido honrado, y finalmente su muerte. Lo bueno es que alcanzaron a hacerle en vida muchos homenajes merecidos. Uno de los últimos, en 2017, fue el premio Victor Nieto a toda una vida que le entregaron en los India Catalina.

El único proyecto que se le quedó en el tintero fue Solo para mayores, una película sobre unos pensionados que están en la mala y deciden atracar un banco, con tan mala suerte que cuando llegan, ya hay otros ladrones adentro. Se le ocurrió hace casi una década, cuando vio mal a su amigo Pacheco.

Intentó montarla varias veces, incluso luego de la muerte de Pacheco (2014), y alcanzó a participar en convocatorias del Ministerio de Cultura. Pero el proyecto nunca pudo ver la luz.

A pesar de eso, deja un gran legado. No solo en la memoria de los colombianos que lo vieron en la televisión, sino en sus dos hijos: Marcela y Ernesto, quienes han seguido actuando y hoy son tan reconocidos como el papá.

Gracias a ellos y a lo que hizo, ‘el Gordo’ permanecerá para siempre en la memoria de millones de personas.

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