“Somos optimistas sobre el futuro de la industria editorial”, Plaza & Janés

Una de las empresas más importantes del sector del libro en Colombia, está celebrando 60 años de actividades en el país. Hablamos con ellos. 

Nacida en Barcelona, en 1959, Plaza & Janés llegó a Colombia dos años después y este mes cumple 60 años de actividades.  

Luego de una primera etapa, en la que editaron libros colombianos como Cóndores no entierran todos los días, de Gustavo Álvarez Gardeazábal, se ha dedicado a importar libros que no se consiguen en el país. 

Lo hacen de la mano de 30 sellos (entre argentinos y españoles) y de más de 90 librerías aliadas en todo el país. 

Puede leer: Se abrieron las salas de cine y estos son sus estrenos

Pero la fiesta llega en uno de los momentos más duros para la industria editorial en Colombia: la pandemia del coronavirus, los cierres y las cuarentenas afectaron a editoriales, librerías y lectores. 

Incluso se cancelaron eventos, como la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), que suponen la mayor parte de ventas para el sector. 

Diario Criterio habló con Juan Felipe Cuesta, gerente comercial, sobre la crisis actual y los 60 años de la distribuidora: 

Diario Criterio: Esta celebración de los 60 años llega en un momento difícil para la industria por la crisis generada por la pandemia, ¿qué tan duro los ha golpeado a ustedes?

Juan Felipe Cuesta: La situación es complicada. Según la Cámara Colombiana del Libro, las ventas del sector editorial el año pasado disminuyeron en un 13 por ciento con respecto a 2019. Y esa cifra es muy cercana a la pérdida que tuvimos aquí en cuanto a ventas en ese mismo periodo. Además, como operamos bajo un modelo de importaciones, también nos afectó que estas bajaron un 18,2 por ciento. Por otro lado las librerías, que siguen siendo nuestro principal canal de venta, reportaron una caída del 25,8 por ciento en sus ventas, afectando el crecimiento que habían logrado en 2019. 

Pero a pesar de eso, nosotros somos muy optimistas. Con Gonzalo Sánchez, que es actualmente el gerente general,  tenemos una frase: “quienes ven los obstáculos como un problema fracasan, pero quienes ven los obstáculos como un reto, triunfan”. Las editoriales, distribuidoras y librerías hemos sido muy valientes y hemos enfrentado esto como un reto y como una oportunidad para fortalecer nuestro mercado.

Luis Carlos Sánchez Montoya, fundador, gerente general por más de tres décadas y actual socio mayoritario de la compañía

D.C.: ¿Pudieron mantener a los empleados o les tocó hacer recortes?

J.F.C.: Afortunadamente logramos, con mucho esfuerzo y con el apoyo de los subsidios que nos otorgó el Gobierno, mantener todo el capital humano. Fue un alivio, porque para nosotros ellos son esenciales para nuestro proyecto como empresa. De hecho, decidimos invertir en temas tecnológicos. No solo para permitir el trabajo remoto, sino para actualizar nuestra página web, mejorar nuestra infraestructura y fortalecer nuestro equipo comercial, que es nuestro corazón. 

D.C.: ¿Cómo se han adaptado para enfrentar estos retos y los que vienen con la crisis económica actual?

J.F.C.:
Nosotros lo vemos como un reto: así que estamos apostándole a un nuevo modelo de transformación, sobre todo hacia lo tecnológico y digital, sin dejar de fortalecer las relaciones con nuestras más de 96 librerías aliadas a nivel nacional, que son nuestros socios estratégicos y el principal canal de venta. También estamos estructurando nuestro equipo a nivel interno, para lograr adaptarnos a todos esos cambios que vivimos y que están por venir. 

“Las editoriales, distribuidoras y librerías hemos sido muy valientes y hemos enfrentado esto como un reto y como una oportunidad para fortalecer nuestro mercado”.

D.C.: Cuando habla de lo tecnológico y lo digital, ¿a qué se refiere?

J.F.C. Durante la pandemia, sobre todo cuando estuvimos en las cuarentenas, nos dimos cuenta de que no podíamos quedarnos con los brazos cruzados. Lo primero que hicimos fue comenzar un proceso de reconstrucción y remodelación de nuestra página web. Aunque ya teníamos una tienda virtual, la mejoramos. El propósito era atender tanto los pedidos de las librerías como del comprador final, con un modelo de envíos totalmente gratis. Por otro lado, trabajamos en un módulo para nuestros libreros, que son nuestros principales clientes. Queremos convertirnos en una especie de puente entre ellos y los proveedores, para que encuentren toda nuestra oferta y tengan fácil acceso a la información.  

D.C.: Con todo este panorama, ¿cómo ven el futuro de la industria editorial en Colombia?

J.F.C.: Somos muy optimistas. En los últimos 20 años se ha incrementado en Colombia la cifra de libros leídos per cápita, que pasó de 0,3 anual a 2,7 anual. Es decir que actualmente el colombiano lee en promedio 3 libros al año. Eso significa que los lectores aún gozan yendo a las librerías, conversando con el librero, palpando el papel y sintiendo el olor de un libro nuevo. Por eso seguimos trabajando para fortalecer el sector, la cadena del libro y nuestra oferta editorial. Claro que adaptándonos a los retos digitales.

Le puede interesar: ‘El olvido que seremos’, la película colombiana que ganó en los Goya llega a las salas de cine

D.C.: ¿Cuáles son los grandes legados que Plaza & Janes le ha dejado a Colombia en estos 60 años?

J.F.C.: Hemos entregado lectura, cultura y aprendizaje en todos los rincones del país, con un catálogo diverso que ha evolucionado y se ha ajustado a través de todos estos años, bajo el liderazgo de Luis Carlos Sánchez Montoya, fundador, gerente general por más de tres décadas y quien hoy es el socio mayoritario de la compañía. 

Eso lo hemos hecho apoyando a los libreros independientes con los más de 700 títulos que componen nuestro catálogo, participando en procesos y licitaciones con entidades públicas y privadas para llevar libros a las poblaciones vulnerables, y participando en las 33 ferias del libro de Bogotá, las 15 fiestas del libro de Medellín y, gracias a nuestros aliados, en las ferias de ciudades como Barranquilla, Cali o Manizales. 

1 Comentarios

  1. Afortunadamente el amor por la lectura no se acaba nunca, hay que seguirlo incentivando en las nuevas generaciones y así habrá mercado siempre. No nos podemos rendir, hay que hacer de la industria editorial en Colombia uno de los sectores fuertes de la economía, hay que aprovechar qu ésta pandemia nos limita el estar afuera y que mejor compañía que un libro. Adelante!!!