Despidos en Telemedellín, otro capítulo de la pelea de Quintero con la prensa

El despido de Hernán Muñoz, director del Sistema Informativo de Telemedellín, probaría que la nueva gerencia del canal quiere darle un rumbo enfocado a mostrar el lado positivo de la gestión de Daniel Quintero.

Entre el despido de Johana Jaramillo Palacio, exgerente de Telemedellín, y Hernán Muñoz Álvarez, director del Sistema Informativo del mismo canal, pasaron 18 días. Los argumentos del canal local para justificar las salidas muestran que lo que ahora busca es cuidar y limpiar la imagen a Daniel Quintero, alcalde que se ha enfocado en cazar peleas a través de redes sociales y de responderle a todo al que ose criticarlo.

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A Jaramillo la despidieron el jueves 16 de septiembre y a Muñoz Álvarez el lunes 4 de octubre. Este último, a través de un hilo en Twitter, detalló cómo lo sacaron. Según él, Johana Jaramillo siempre le “permitió ejercer un periodismo serio y transparente para la gente, basado en el equilibrio y los principios de esta profesión”.

Sin embargo, todo cambió con la llegada de Deninson Mendoza, el nuevo gerente. “En el comité de empalme, el nuevo gerente me confrontó y me dijo que desde ese momento el noticiero ‘ya no sería para la gente sino para defender al alcalde'”, aseguró Muñoz Álvarez.

“[Mendoza] se atrevió a decir que él decidiría sobre los informes especiales, tarea propia de mis funciones como director. Al final, se incomodó porque le sugerí que debíamos seguir hablando en el lenguaje de la ciudad y no en el del alcalde“, agregó el saliente director.

Además, según Muñoz Álvarez, el nuevo gerente mostró su desacuerdo con publicar denuncias sobre hurtos o con haberle dado espacio a una silletera inconforme con el manejo de la Feria de las Flores. “Recibí presiones verbales disfrazadas de peticiones o sugerencias que, entre otras cosas, tenían la intención manipular información a favor de la alcaldía”, añadió.

Tras la denuncia del periodista, el alcalde ha guardado silencio. A pesar de que suele opinar y manifestarse a través de Twitter, no se ha referido a este caso. La persona que ha tomado la vocería desde la alcaldía es el actual gerente Deninson Mendoza, quien ha tratado de aclarar el asunto en varios medios de comunicación nacionales y publicó en su cuenta de Twitter un video sobre el tema.

“Respetamos y defendemos la libertad de prensa, pues, más que un canal, somos una herramienta para la información y expresión de distintos actores sociales en Medellín, en todo el Valle de Aburrá y, por supuesto, toda su ciudadanía. Estamos generando algunos cambios en el ejercicio de nuestra responsabilidades y como un hecho natural dentro de cualquier proceso de gerencia”, dijo Mendoza, sin referirse a las denuncias de Muñoz Álvarez.

Lo ocurrido con el canal local es solo una parte de una serie de situaciones que se presentan en la contratación de la Alcaldía de Medellín y se encaminan a mantener en alto la imagen del alcalde y a evitar que en los pasillos de La Alpujarra se comparta información que pueda afectarlo.

La Flip se pronunció

La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) puso la lupa en el caso de Muñoz Álvarez y rechazó su despido. Hizo, además, un recuento de algunas de las actuaciones que el acalde de Medellín ha tenido en contra de los medios de comunicación, específicamente aprovechando el canal local. 

Los medios públicos no deben estar al servicio de la administración de turno sino de la ciudadanía. Sin embargo, la presión contra la prensa por parte de Quintero ha sido una constante. En junio del 2020 intentó obstruir publicaciones sobre acusaciones en su contra por violencia sexual. En agosto de ese mismo año, se reveló un monitoreo de las redes sociales de diferentes periodistas desde la Alcaldía, por intermedio de Telemedellín”, precisó la Flip.

Lo que ocurre en Telemedellín solo es la punta del iceberg de un manejo que, desde Comunicaciones de la Alcaldía, vienen haciendo para mantener limpia la imagen de Quintero, además del aprovechamiento para mover recursos.  

Al respecto, El Colombiano reveló que la Alcaldía de Medellín ha pagado publicidad en al menos 26 sitios web de dudosa procedencia. “Medios con una existencia de apenas un año, con contenido replicado de otros espacios informativos, con un alcance de audiencias cuestionable por lo bajo; registrados en Bogotá, Tolima o Estados Unidos, reciben de la Alcaldía de Medellín millones de pesos mensuales por pauta publicitaria”, detalló el diario antioqueño.

De acuerdo con El Colombiano, el gasto para esos portales ha sido de 167 millones de pesos mensuales (unos 2.004 millones de pesos al año), una cifra superior a la “que se destinó el año pasado a los medios comunitarios e independientes de la ciudad”, con los que se suscribieron contratos por apenas 121’243.509 pesos.

La denuncia del tradicional diario antioqueño generó una fuerte reacción por parte de funcionarios de la Alcaldía de Medellín. Mendoza, por ejemplo, publicó una gráfica en la que aseguraba que la pauta para El Colombiano disminuyó notablemente con la llegada de Quintero. Por su parte, Esteban Restrepo, secretario de Gobierno, afirmó que esa es la razón por la que “El Colombiano está en oposición al alcalde”.

Quintero también se unió a la polémica contra El Colombiano:

Algunos ciudadanos le respondieron que era de esperarse que la pauta para El Colombiano fuera mayor, pues es un medio con más alcance, lo que no sucede con los portales a los que se les ha dado publicidad.

Lo que arrastra el canal

La gerencia del canal —que funciona con dineros públicos y empezó a emitir, con licencia de prueba, en 1997— tomó un direccionamiento que pretende agradar y que se diga solo lo positivo de la administración, que se muestre la cara amable de la alcaldía. Bajo esta batuta es que se pretende instalar la parrilla informativa y de programación.

Muñoz Álvarez llegó a Telemedellín bajo la gerencia de Jaramillo, quien también fue retirada del cargo de una manera poco decorosa y con argumentos similares a los que recibió el jefe del sistema informativo.

Antes de Jaramillo, la gerencia del canal estaba a cargo de Mabel López Segura, cuya administración generó polémica luego de que se anunciara que se hospedaría parte del equipo en un hotel cinco estrellas de la ciudad, durante la cuarentena obligatoria por covid, para grabar algunos programas y emitirlos desde allí. Eso, sin duda, iba a representar un gasto altísimo del erario.

Por eso, la Flip pide a la Procuraduría General de la Nación que asuma la investigación de este caso y otros similares. “No es la primera vez que funcionarios públicos interfieren en el correcto funcionamiento del sistema de medios públicos. También solicitamos a la entidad evaluar las presiones indebidas ejercidas por funcionarios públicos sobre la independencia de los periodistas en este caso como en el de RTVC y Telecafé“. 

Por ahora, el rumbo del canal local de Medellín está bajo la batuta de Mendoza, que también ha usado sus redes para defender a Quintero.

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