De Gustavo Petro a Hugo Chávez, de Chávez a Petro (2)

“Hugo Chávez, siguiendo la dialéctica de esa izquierda de los tiempos idos, acostumbraba a culpar de todo al capitalismo. Gustavo Petro sigue esa senda“.

Los analistas de la teoría política distinguen dos clases de izquierda muy diferentes entre sí. La de Lula, democrática, que continuó con el sistema de libre empresa sin mayores cambios pero con políticas que disminuyeron la pobreza en Brasil. Al mismo tiempo, durante sus dos mandatos aumentó el número de millonarios en ese país. ¿La cuadratura del círculo? Maravilloso, con resultados positivos para todas las clases sociales allí.

La otra izquierda, la fosilizada y recalcitrante, la de los Castro en Cuba, antidemocrática, totalitaria, estatizante, generadora de pobreza.

Me permito, con la debida modestia, incorporar un tercer tipo de izquierda: la chavista, la de Hugo Chávez. Un híbrido de las dos anteriores. Esta izquierda no se atreve, “por ahora” y de frente, en contra de la democracia, pero sí la manipula para perpetuarse en el poder. No hay una real división de poderes y solo se mantiene una mascarada como tal. Se estatiza, se expropia, no como una política de interés general, sino como aquello que se considera un símbolo de buena propaganda para quien lo decreta. Se admira a Cuba, se propicia la lucha de clases, se nostalgia a Marx, pero con levedad de expresión y mucho menos con la compañía de Lenin.

Lea de Luis Guillermo Giraldo: De Petro a Chávez (1)

A continuación se examinarán algunas de las similitudes de nuestro Gustavo Petro con esa izquierda chavista.

“In vino veritas”, decían los antiguos. “In scriptum veritas”, lo digo aquí en mi latín macarrónico. En consecuencia, se consigna a continuación algo que está escrito en el libro Una vida, muchas vidas, cuyo autor es Gustavo Petro.

Lo admira, a Hugo Chávez. Escribe en la página 169: “Chávez encabezó la transformación pacífica de la realidad política de su país y, a la vez, inauguró una década en la que varios movimientos progresistas llegaron al poder”. Lo maravilla, lo descresta este coronel, a quien considera (página 195) “un líder latinoamericano hasta su muerte”. Su buena amistad consta en la página 194: recién liberado, lo invitó a Colombia y le celebró aquí el cumpleaños.

Gustavo Petro en su charla con Julio César Londoño
Gustavo Petro

Allí mismo (en su libro) confirma su admiración: “El líder venezolano me dejó muy buena impresión”. Las atenciones se devuelven entre los amigos concordantes en ideas y propósitos: Petro fue invitado y se hizo presente, esto me consta, en la primera posesión de Chávez. Y la sintonía ideológica, en la página 193: “Tenía una plataforma profundamente bolivariana. Eso nos unía a él”. En la página 196, además, Gustavo gusta mucho del proceso venezolano, “y justo ese origen innovador, su pluralismo, su pacifismo y su camino propio eran su principal riqueza”.

Chávez, siguiendo la dialéctica de esa izquierda de los tiempos idos, acostumbraba a culpar de todo al capitalismo. Petro sigue esa senda. El covid-19, lo asegura (página 330), “es una enfermedad que el capital ha puesto en contacto con la humanidad”. Uno pregunta: Cuba y Nicaragua ¿sufrieron el contagio? Y en esa línea llega hasta lo ridículo (página 330): escribo, dice, desde Florencia, en Italia, y advierto que una vecina de mi apartamento, está amargada, y ello obedece a que “está sola porque el capital le hace eso al ser humano”.

Hugo Chávez
Hugo Chávez.
Puede leer: Petro, maromas y fandangos por su propuesta petrolera

A la Constitución, para acabarla, Chávez la llamó la “moribunda”. A la nuestra, para lo mismo, Gustavo Petro la llama “neoliberal” (página 180). Y reminiscencias justificativas de la guerrilla: a los secuestros los llama “retenciones.” Y lo de Gómez Hurtado, fue “parte de la guerra contra la oligarquía”. Y lo justifica (página 141). Se asemejan los dos en su deseo de permanecer en el poder. Chávez dijo necesitar 21 años; Petro 12. Este último ratifica su fe en la lucha de clases, “la fuerza motora de la historia”, aunque la matiza con la fuerza del amor (página 338).

Ojo, una propuesta muy peligrosa es aquella que esboza en la página 335. Como programa económico propone descrecer, o sea, disminuir la cantidad de bienes y servicios en una economía. ¡Ajá! Eso fue lo que consiguió Chávez. En esto Petro se une a él. Nos consta a todos al ver la diáspora de los 5 millones de venezolanos que huyen de la miseria.

Hugo Chávez fue un filósofo de medio pelo. En un discurso nos hizo unos prolegómenos, nos avisó que se trataría de algo muy especial de algún pensador y al destaparlo dijo: Es Descartes, quien aseguró, “pienso luego existo”. Petro no es más original y también filosofa (página 339): “La vida es al final la luz, toda la energía recibida, transformada, que viaja al universo… en la luz va todo, la luz es eterna, quizás infinita”.

Estas deletéreas siluetas meditativas son más precisas que el álbum programático de Pedro, que no se advierte, este su programa, ni en este libro ni en sus exposiciones públicas.

Alberto Barrera Tyszca, novelista venezolano, en su libro Patria o muerte, le hace exclamar a un personaje: “Esto no es una revolución. Esto solo es un simulacro”. Para Venezuela, ya comprobado. ¿Y para Colombia?

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10 Comentarios

  1. Lucia Giraldo Hurtado

    Sería de gran valor difundir este análisis para que muchos equivocados en sus conceptos ,por no estar informados, la apreciación sea errónea y apuesten mal .

  2. Madeleine De Cubas

    Así es. Un excelente análisis. Todos sabemos que Petro miente, y que es un comunista miserable. Pero tenemos el peligro de muchísimos que lo respaldan, a quienes no les gusta trabajar y esperan que sea el Estado el que les proporcione “todo”. Por eso odian y atacan el sistema de libre empresa que tenemos y prefieren lanzarse al vacío y destruir nuestro hermoso país. Que Dios nos libre de caer en las garras de ese guerrillero mentiroso y perder nuestras libertades y quién sabe si hasta la vida.

  3. Memo el autor de (entre otros)“el gran robo a Caldas”, que consistía en el desvío de dineros oficiales destinados a la erradicación de la pobreza hacia fundaciones de políticos liberales que usaron los recursos para pagar votos. Otro crítico impoluto.

  4. Elizabeth MORALES

    EL ESPECTRO DEL COMUNISMO VUELVE A ASUSTAR AL MUNDO? que miedo, ja, ja ja
    conectese à el mitin de campana politica de la Union Popular, UP, Paris enero 16 de 2021

  5. Ese guerrillo nunca le e creído lo e analizado desde que tenía 12 años y siempre fue un chupa pollas de la guerrilla. Lo detesto es un mentiroso que usa una careta para manipular la juventud débil y adoctrinada. Se llaman democráticos lo cual es pura paja. Menos mal tengo memoria y nunca me deje manipular de esos profesorcitos que le lavan la cabeza a los niños con adoctrinamiento socialista.

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