Señalamientos y noticias falsas en redes: protagonistas del debate preelectoral

¿Memo Fantasma tuvo negocios con Angélica Lozano? ¿Petro llamó paramilitar a Mockus? Noticias falsas, señalamientos y frases fuera de contexto son los ingredientes de la desinformación que ya circulan en época preelectoral.

Las supuestas cortinas de humo de Claudia López

El pasado 26 de junio las autoridades capturaron a Guillermo León Acevedo Giraldo, el narcotraficante conocido como Memo Fantasma, señalado de lavar dinero de los paramilitares.

La noticia coincidió con la del joven ingeniero que murió por un cable atravesado cerca del portal de las Américas, en Bogotá.

Y, obviamente, coincidió con el endurecimiento del discurso de la alcaldesa Claudia López, quien señaló a miembros de la Colombia Humana de dotar con elementos a los jóvenes de la primera línea y acusó al senador Gustavo Petro de avivar las protestas.

En contexto: Claudia López y Petro: la historia secreta de su ruptura política 
Puras coincidencias de sucesos en un país como Colombia, que está en medio de un paro nacional, con una crisis de coronavirus. Un país que aún sigue golpeado por el narcotráfico y los grupos armados que se disputan territorios.

Sin embargo, para muchos, lo que decía López hacía parte de una trama mayor —pese a que la noticia de la captura de Memo Fantasma fue ampliamente difundida: un supuesto interés de esconder los (inexistentes) nexos de Angélica Lozano, la esposa de la alcaldesa, con el narcotraficante.

Una teoría de conspiración que le da municiones a la guerra de señalamientos sin fundamento que seguramente se harán mucho más comunes en época electoral. El gran problema es que con esta estrategia también amentará la desinformación.

El enredo de Petro con el voto en blanco y Mockus

El pasado 26 de junio, el periodista Mauricio Jaramillo hizo una ‘arqueología’ de tuits para recordar lo que decían sobre el voto en blanco aquellos políticos que ahora lo critican. Jaramillo se encontró con un tuit de Petro del 20 de junio de 2010, que decía que no se podía considerar antidemocrático al voto en blanco.

El senador le pidió a Jaramillo poner en contexto lo que dijo en 2010 y trató de hacer una aclaración que no le salió bien: “Defendí el voto en blanco en contra de los candidatos únicos del paramilitarismo en 2010”.

Rápidamente, se hizo tendencia que supuestamente Petro había llamado paramilitar a Antanas Mockus, que en 2010 era candidato presidencial junto a Juan Manuel Santos.

Jaramillo no tomó la respuesta del senador en ese sentido y, de hecho, se refirió a esta en el sentido que originalmente quería darle: el debate sobre el voto en blanco.

En efecto, hubo un error de Petro. En realidad quería referirse a los “candidatos únicos del paramilitarismo” para las gobernaciones de Cesar y Magdalena en las elecciones de 2003, y no a las elecciones de 2010. Sin embargo, inicialmente no fue él quien tuvo que hacer la aclaración, sino Jaramillo.

Finalmente, sin reconocer completamente su error en la redacción, Petro explicó que no se estaba refiriendo a Mockus.

No se puede negar que la respuesta que Petro le dio a Jaramillo, tomada literalmente, lleva a concluir que llamó a Mockus candidato del paramilitarismo. Sin embargo, hay dos elementos de peso que desmienten esa conclusión. El primero es el tuit de 2010 que originó la discusión. Ahí Petro se refería a la lucha contra el paramilitarismo en Valledupar y Santa Marta.

Y el segundo tiene que ver con las razones del voto en blanco de 2010. Como se puede recordar, Juan Manuel Santos era el candidato del uribismo y pasó a segunda vuelta junto a Antanas Mockus.

Petro, por su parte, representaba a un sector del Polo Democrático que veía con buenos ojos aliarse con el Partido Verde (de Mockus). De hecho, antes de la primera vuelta ya había planteado la posibilidad de la alianza e incluso aseguró que él fue uno de los fundadores del Verde.

El Polo Democrático propuso un acuerdo programático, pero el Partido Verde lo rechazó. El Polo, finalmente, invitó a votar en blanco o abstenerse en la segunda vuelta de 2010.

Este es tan solo uno de los tantos ejemplos de cómo información sacada de contexto se convierte en desinformación.

Angélica Lozano y Memo Fantasma

Como bien explicó Jeremy McDermott a Diario Criterio, la estrategia de Memo Fantasma para pasar inadvertido consistió en camuflarse como empresario. Es decir, durante muchos años suscribió muchos negocios legales sin que otras partes pudieran advertirlo.

De hecho, solo hasta julio de 2015 una investigación de Ana María Cristancho advirtió de la existencia de Memo Fantasma, un paramilitar y narcotraficante que desapareció de los registros desde 2003. Y solo hasta marzo de 2020, gracias a Insight Crime, se conoció la identidad de este personaje.

Angélica Lozano, ahora senadora, fue alcaldesa local de Chapinero, en Bogotá, entre agosto de 2005 y abril de 2008. Cuando Lozano ocupaba ese cargo, hubo un proceso por la construcción del edificio Torre 85 en predios de Memo Fantasma. Por esa razón, en redes empezó a circular una acusación contra Lozano: que había hecho negocios con el narcotraficante.

Además, la señalaron de haber beneficiado a Memo Fantasma con la licencia de construcción de la obra.

Pero eso es falso. Como bien lo explicó La Silla Vacía, en 2007 la entonces alcaldesa local Angélica Lozano inició un proceso para determinar si la obra estaba cometiendo infracciones que pudieran llevar a la suspensión de la licencia.

Y Silvano Parra, asesor de obras la alcaldía local, encontró “divergencias de las obras con los diseños aprobados” y habló de “posibles infracciones urbanísticas”, según cita La Silla.

El proceso siguió después de que Lozano salió de su cargo. En 2009, con Blanca Inés Durán en la alcaldía local, se encontró que la obra ahora “sí cumplía con los planos” y luego se cerró el proceso. La propia Durán aclaró el tema:

En todo caso, no había forma en que Durán o Lozano supieran que Guillermo León Acevedo Giraldo, el dueño de los predios, era en realidad un narcotraficante. La identidad de Memo Fantasma solo se conoció hasta el año pasado.

Angélica Lozano, por su parte, publicó un video para explicar cuáles son las funciones de los alcaldes locales. Y para mostrar lo absurdo de que la vinculen con Memo Fantasma, mostró el caso de un edificio de Claro, propiedad de Carlos Slim. ¿Tiene vínculos Lozano con Slim? Claro que no.

A pesar de todo esto, los señalamientos contra Lozano por este caso no han cesado.

Lo que pasó con Gustavo Petro y con Angélica Lozano muestra lo perjudicial de basar la información solo en tuits sin contexto adecuado. Y lo más grave, que opinadores tomen los Twitter como única fuente para construir artículos sin mayor información y sin contratarlos con otras fuentes.

Además, evidencia el clima en que se está dando el debate en redes sobre las elecciones de 2022: hechos contados a la mitad y contradictores prestos a aprovechar cualquier papayazo para incendiar la polémica.

0 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio