Los amigos del presidente

“La Dimayor es un campo de batalla en el que la gestión de Fernando Jaramillo ha sido muy pobre, pero sigue ahí gracias a su cercanía con Iván Duque”.

Diferentes medios han revelado cómo Iván Duque está “raspando la olla” antes de abandonar la Presidencia de la República, dejando contratos amarrados por aquí y amigos con puestos fijos por allá. Es bochornoso, es la última muestra de lo mínima y perjudicial que fue su presidencia, pero lo curioso es que uno de esos amigos beneficiados está pasando de agache, aunque ya el Gobierno “hizo la vuelta” para dejarlo bien parado.

Hablo, por supuesto, de Fernando Jaramillo, presidente de la Dimayor y hombre cercano a Iván Duque, cuya continuidad en su cargo se ha dado casi exclusivamente por esto. Jaramillo, quien era un respetado hombre de negocios con una hoja de vida llena de casos de éxito en mercadeo, desde que llegó a la Dimayor no ha podido hacer mucho en ese rubro: tiene encima a un bloque de presidentes de clubes que lo quieren sacar sí o sí y se ha hecho más célebre por sus polémicas medidas con la comisión disciplinaria y la cancelación de la liga femenina que por una buena gestión.

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Quiero abrir un paréntesis acá: con el cambio de la figura del presidente de la Dimayor, que ya no es la cabeza de la institución sino un empleado de los dueños de los 36 clubes, es imposible hacer algo por el fútbol o por la liga; es, literalmente, imposible hacer nada, pero Jaramillo aceptó eso y disfruta de los beneficios del cargo, así que por más excusas que tenga es inevitable cuestionarlo.

Fernando Jaramillo, presidente de la Dimayor
Fernando Jaramillo, presidente de la Dimayor

Volvamos al punto: la Dimayor es un campo de batalla en el que poner de acuerdo a estos 36 personajes es una utopía y en el que la gestión de Jaramillo ha sido muy pobre, pero sigue ahí gracias a su cercanía con Iván Duque.

Esa cercanía permitió que el Ministerio del Deporte le bajara el volumen al tema del escándalo de corrupción de la Federación con la famosa reventa de boletería. Si lo recuerdan, el entonces ministro del Deporte, Ernesto Lucena, le pidió públicamente la renuncia a Ramón Jesurún y el que terminó yéndose fue él mientras el Gobierno volvía a su inutilidad habitual en cuanto a supervisión y control del deporte en Colombia, como si la Federación Colombiana de Fútbol no se hubiera convertido en una oficina de reventa de boletería.

La SIC, que sí sancionó a Jesurún y compañía por corruptos, se siguió metiendo con el fútbol, pero ya sin tanta eficiencia (incluso están esperando un cambio de estatutos de Federación y Dimayor que les prometieron… y seguirán esperando), y el Ministerio de Trabajo, en donde por cuatro años se hicieron todos los acercamientos para lograr una negociación entre la agremiación de futbolistas (Acolfutpro), y la Federación, decidió la semana pasada desestimar todo lo hecho y archivar la queja interpuesta y firmada por 1.117 futbolistas de los 36 equipos que integran la Dimayor.

No importa que haya una petición internacional de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) para que el Gobierno colombiano adelante el caso, no importa el largo historial de abusos laborales por parte de los dirigentes a los futbolistas (los famosos vetos, conocidos por todos y que se volvieron a poner en público con la selección femenina), no, había que hacerle la vuelta al amigo Fernando y el gobierno de Iván archivó un pleito que habría conducido a la regularización del trabajo del futbolista en Colombia.

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El argumento es una leguleyada hermosa: para el Ministerio, no hay relación laboral entre los futbolistas y la Federación y Dimayor, pues la vinculación es con los clubes… Clubes que constituyen la Dimayor y la Federación, pero no, para el Ministerio de Trabajo, eso no importa y el reclamo laboral debe hacerse en cada club. ¿Se entiende el absurdo?

El caso es que el amigo del presidente volvió a hacer su tarea y salva a la dirigencia de nuevo con la anuencia del gobierno Duque. Habrá que ver qué pasa con esta oscura dirigencia del fútbol colombiano con un nuevo gobierno que llegó al poder prometiendo cambio. Porque si hay algo que necesita urgentemente uno, es la forma en que se maneja nuestro balompié.

Ahora, a propósito, ¿para cuándo el nombre del nuevo ministro o ministra del Deporte?

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2 Comentarios

  1. Jorge Andrés Chaparro

    Buenas tardes, porque si este tema todos lo conocemos no se toca abiertamente en programas de fútbol ( en espn, win, canales regionales etc?)

    Finalmente los futbolistas que pueden hacer a parte de protestas simbólicas al minuto 1 de un partido?, Pueden declararse en huelga, o salir a medios a declarar y destapar ollas podridas?

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