Duque borra a la economía naranja de su discurso y ahora habla de crecimiento verde

El presidente Iván Duque instaló oficialmente las sesiones del Congreso, en un discurso en el que habló de muchas cosas: pandemia, reforma tributaria, vacunación, protestas, reactivación económica, elecciones de 2022 y hasta el túnel de La Línea. Y aunque sí se refirió a la innovación, la “economía naranja” nunca apareció en el discurso.

Ni siquiera la “naranja” sola hizo parte de la intervención. Sin duda, es algo que llama la atención: Duque es coautor de un libro sobre el tema y la economía naranja incluso tiene un viceministerio. El presidente, además, siempre la defendió como un eje de su Gobierno. Entonces, ¿qué pasó?

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¿Se pudrió la naranja o nunca maduró y se volvió verde?

“Nos la vamos a jugar por las industrias creativas, por la economía naranja. Nos la vamos a jugar para que este país tenga la posibilidad de ver en los emprendedores tecnológicos unos nuevos protagonistas del progreso”, dijo Duque el 7 de agosto de 2018, su primer día como presidente de Colombia.

Y cuando instaló las sesiones del Congreso hace un año, el 20 de julio de 2020, le dedicó una parte de su discurso a la economía naranja: “La transformación digital que estamos implementando es la puerta de entrada de muchos colombianos a nuevos conocimientos, caminos y oportunidades. Esa creatividad ha hecho que la economía naranja se esté consolidando como una nueva forma de ingresos”.

Se esperaba, entonces, que en el discurso de 2021, así como sacó pecho por varios logros, como la vacunación, también lo hiciera por ese tema. Aunque sí habló de innovación.

“Hemos puesto a Colombia en camino a ser el epicentro de la innovación regional. Estamos decididos a ser los líderes de la cuarta revolución industrial en Suramérica, y este siglo XXI, que vuelve a despuntar, nos verá resurgir con más emprendimiento y más creatividad, conscientes del poder de la tecnología de la información, basada en la comunicación asertiva para resolver problemas sociales”.

El crecimiento verde

Además, parece que el presidente está pasando del naranja al verde para su último año de gobierno, con un término que también pretende sonar novedoso: crecimiento verde. “Para esta legislatura que empieza, estamos presentando un nuevo modelo de crecimiento verde, porque vemos en la protección del medio ambiente un deber ético y una oportunidad para combatir la pobreza y las economías ilícitas, tal como lo estamos haciendo con los contratos de conservación ambiental, en lugares donde la deforestación criminal es cómplice de la miseria de miles de familias”, dijo Duque.

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Eso sí, llama la atención en ese “crecimiento verde” la mención a “un deber ético” para proteger el medio ambiente. Hace un año el Ministerio de Medio Ambiente radicó con mensaje de urgencia el proyecto de ley para ratificar el Acuerdo de Escazú, un tratado para garantizar el acceso a la justicia en temas ambientales. Sin embargo, pese a la “urgencia”, ni siquiera se discutió en primer debate y el Acuerdo de Escazú se cayó. ¿De qué tratará entonces el crecimiento verde?

La caída de la economía naranja

El mayor golpe que recibió la economía naranja fue la salida de Felipe Buitrago del Ministerio de Cultura. Buitrago era del círculo cercano de Duque. Trabajaron juntos en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde escribieron el libro La economía naranja: una oportunidad infinita (2013). También fue consejero presidencial en temas económicos y de ahí pasó al Ministerio de Cultura. Primero, como viceministro, y finalmente como jefe de cartera. Pero el pasado 21 de mayo Duque confirmó su salida.

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En todo caso, antes de que Felipe Buitrago dejara el cargo de ministro de Cultura, desde ese sector ya había descontento por su gestión. Dicen que estaba desconectado de la realidad de la cultura y que a veces tenía una actitud soberbia. “Él cree que el Ministerio de Cultura es como una ventanilla de un banco, que solo da créditos, pero no entiende que detrás de esto hay alma”, dijo en su momento un gestor cultural.

Feliep Buitrago, exministro de cultura
Feliep Buitrago, exministro de Cultura y gestor de la economía naranja

“El ministerio cambió, se llenó de economistas anaranjados y fijó sus prioridades en los empoderamientos que privilegian el lucro como un derecho y posibilidad para el sector”, escribió el crítico cultural Nicolás Morales en su columna de Diario Criterio.

Y después de la salida de Buitrago, el tema naranja parece estar alejándose de la agenda presidencial. Ahora, el discurso de Duque lo aleja aún más.

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