El alcalde que le cantó la tabla al presidente Duque

El alcalde de Santa Rosa de Cabal pide entender los motivos del paro y que el presidente escuche a los manifestantes.

El Paro Nacional, que ya completa 21 días de manifestaciones, protestas y bloqueos en 773 municipios de 32 departamentos del país, tiene los ánimos tan caldeados, que muchas veces el lenguaje más simple y concreto es el de mejor contenido.

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Eso es precisamente lo que acaba de suceder en redes sociales con el discurso que dio José Rodrigo Toro Montes, el joven alcalde de ese municipio de Risaralda. Lo hizo durante el desarrollo de la sesión de la Comisión de Paz del Congreso y que se llevó a cabo este lunes festivo en la capital, Pereira.

Su intervención duró apenas un poco más de seis minutos y aunque el lenguaje y tono empleado no tenían nada de especial, el mensaje caló mucho entre la audiencia de las redes sociales. Incluso fue tendencia en Twitter. ¿Qué dijo?

En realidad, el alcalde, que llegó a ese cargo avalado por la Alianza Verde, dijo lo mismo de siempre y que se ha expresado desde varios sectores políticos. Que el presidente Duque no escucha, que desbloquear las vías por la fuerza es echarle gasolina a la protesta y que los jóvenes, protagonistas de las manifestaciones, merecen mejores oportunidades.

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“Esto no solo fue por la reforma tributaria, nació como la reforma tributaria porque lastimosamente hay que decirlo, Colombia es el único país del mundo que, en una crisis social, política y económica, tramita en el Congreso de la República una reforma tributaria que claramente, termina siendo la gota que rebosa la taza”, dijo tras ironizar que ojalá, por sus palabras, no termine siendo investigado por la Procuraduría.

Lo llamativo es que su discurso se convirtió en uno de los más compartidos en redes sociales. Juzguen ustedes.

“Muy buenas tardes para todos los asistentes. Un saludo muy especial para todos los jóvenes que hoy hacen presencia, a los colectivos, al diputado Daniel Silva, a los congresistas, a las personas que nos ven en las redes sociales.

Yo no vengo en condición de alcalde a intervenir. Yo quiero dar más un discurso y ojalá pues no termine investigado como muchos alcaldes y gobernadores del país, pues simplemente por seguir la constitución, que nos obliga a proteger el bien jurídico tutelado más importante, que es la gente, las familias, las personas, terminamos siendo perseguidos por el propio aparato del Estado: la Procuraduría.

Ojalá no termine yo investigado por esta declaración. La voy a hacer en calidad de ciudadano, más que de alcalde. Me despojo de la investidura de alcalde en este momento.

Y es simplemente leer el contexto que está viviendo Colombia en estos momentos. Como persona, como ciudadano, leer el contexto que está viviendo Colombia en estos momentos y esto nos obliga a todos los colombianos a entender el estallido social que estamos viviendo y el producto de ese estallido social, el origen de ese estallido social, es la desigualdad social.

Esto no solo fue por la reforma tributaria. Nació como la reforma tributaria porque lastimosamente, hay que decirlo, Colombia es el único país del mundo que, en una crisis social, política y económica, tramita en el Congreso de la República una reforma tributaria que claramente termina siendo la gota que rebosa la taza.

Y eso lleva a las masas, a los colombianos. Yo por lo menos nunca había visto, senador, senadores, comisión, nunca había visto una movilización tan grande en Santa Rosa de Cabal, siendo un municipio de tradición ultraconservadora, siendo un municipio en donde este tipo de actividades… si bien es cierto se han realizado desde los sindicatos y ha habido movilizaciones, yo he estado en movilizaciones, pero la cantidad de gente, la cantidad de familias que no solo salieron a las calles, sino que salieron con una cacerola a las ventanas a expresar su voz y respaldo, básicamente a decir no estamos de acuerdo con lo que está ocurriendo en el país. No estamos de acuerdo con lo que está pasando en el Estado colombiano.

Y esa es la realidad, la que tenemos que leer los mandatarios de Colombia. Aquí hay una desigualdad social, aquí hay una deuda histórica. Los jóvenes salen a las calles porque no pueden ir a la universidad. Es muy difícil aspirar a ser profesional en este país; yo apenas estoy en ese curso, estoy en tercer año de derecho y para mí no es una humillación, para nada. Para mí es un aliciente tener el privilegio, pero el privilegio que no tienen la gran mayoría de colombianos.

Cómo es posible que nosotros como mandatarios tengamos que salir a dar la buena noticia de que hay becas gratis, o sea, qué clase de contradicción es decir ‘pudimos becar a 500, 600, 700 jóvenes’ cuando hay miles, millones de jóvenes que tienen que hacer un esfuerzo desmedido. Hoy estuvimos comiendo salpicón y vi a un pelao que vendiendo salpicón se paga su universidad. Eso no es igualdad. No hay que romantizarlo. Hay que decir la verdad: en este país hay desigualdad y en este país, la gran mayoría, que somos los jóvenes, terminamos siendo básicamente el objeto de estigma más grande.

Entonces, con ese contexto de país, en donde ni siquiera pensemos nosotros a podernos pensionar, en donde tenemos una deuda con los campesinos, en donde el sistema de salud está podrido, en donde es obsceno lo que ocurre básicamente con la estructura de país, pues tenemos que entenderlo, entender por qué hay tanta molestia ciudadana y buscar proteger las vidas, porque aquí no hay buenos y no hay malos, aquí todos somos colombianos. Todos queremos lo mejor para nuestro país, pero lo primero que tenemos que entender es el contexto, y cuando entendemos ese contexto, nos damos cuenta que esto no puede ser con represión.

Si nosotros pensamos, como lo piensa lastimosamente el presidente (Iván Duque), que es solo con policía, pues olvídense de que esto se va a solucionar. Ahí estamos en la gobernación con los amigos camioneros. Usted los escucha y entiende los motivos de su movilización.

Y tampoco es que esté de acuerdo con los actos vandálicos, tampoco estoy de acuerdo con el detrimento del patrimonio público ni privado, pero hay que entender también que no es violencia con violencia, porque el adagio popular dice: ojo por ojo y diente por diente. ¿Y nos vamos a quedar todos ciegos? ¿Nos vamos a quedar todos sin dientes? Entonces no podemos combatir con violencia una situación tan grave como la que está viviendo Colombia. No podemos combatir con violencia una situación que exige que le demos la cara a la realidad del país.

Finalizo con 30 segundos de intervención.  Me hubiera gustado que el presidente (Iván Duque) me hubiera invitado ayer a la reunión que tuvo con los mandatarios para decirle: presidente, necesitamos que usted no oiga, sino que escuche; Congreso, necesitamos que ustedes no oigan, necesitamos que escuchen. Pero ojalá que el gobierno escuche, porque si escucha el gobierno, entonces empiezan a tramitar reformas que sí necesita Colombia, para que este país empiece a mejorar y no ocurra todo lo contrario, que las reformas que están cursando en el Congreso de la República están yendo en contravención de la integridad, de la dignidad y de los derechos humanos de los colombianos”.

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