Cierre del relleno sanitario El Carrasco, una historia sin fin

Cerrar El Carrasco, el relleno sanitario de Bucaramanga y otros 15 municipios, se ha vuelto una tarea imposible. A pesar de que el juez 15 administrativo de la ciudad había fijado un nuevo plazo para el 10 de noviembre, este no se cumplió. El tema aún sigue latente y sin soluciones reales a la vista.

El juez 15 administrativo de Bucaramanga había fijado que el 10 de noviembre tenía que cumplirse la orden de no seguir llevando las basuras a El Carrasco. Sin embargo, aún se siguen depositando los residuos en este lugar, lo que puede devenir en un desacato y obligaría a los alcaldes a pagar multas y cumplir con otras sanciones.

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La discusión sobre El Carrasco es un tema de vieja data. Ahora pareciera que, sí o sí, los alcaldes tienen que tomar decisiones para el manejo de las basuras y cambiar de sitio de disposición final.

Hasta el momento, los mandatarios de los cuatro municipios del Área Metropolitana de Bucaramanga (Floridablanca, Piedecuesta, Girón y la capital del departamento) han argumentado que un juez y la Procuraduría están evaluando la solicitud para poder seguir usando El Carrasco hasta completar entre 700.000 y un millón de toneladas de residuos adicionales. Una vez se complete esa cifra, dicen, podrían dar paso al cierre definitivo.

A El Carrasco llegan diariamente unas 1.000 toneladas de basuras diarias. De aprobarse la solicitud, se podrían llevar las basuras por cerca de dos años más, tiempo que coincide con lo que les resta a los alcaldes actuales. No obstante, antes de dejar sus administraciones, ellos deben dejar armado un muy buen plan con campañas, estrategias de reciclaje y aprovechamiento de residuos a través de compostaje, y definir un nuevo sitio para disponer de las basuras. Un problema que ha pasado de administración en administración.

Justamente, Juan Carlos Cárdenas Rey, alcalde de Bucaramanga, le dijo a Caracol Radio que buscan el apoyo del Ministerio de Ambiente, la Corporación Autónoma Regional Para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla) para encontrar el nuevo lugar. “Hay que buscar el municipio que tenga disponibilidad. Bucaramanga, ya lo hemos dicho técnicamente, no tiene dónde disponer más”, aseguró.

Visita de la Procuraduría a El Carrasco

El miércoles 3 de noviembre, la Procuraduría General de la Nación, los alcaldes del Área Metropolitana y la CDMB visitaron el relleno sanitario con la intención de tener una radiografía actual.

Aunque las autoridades locales han insistido en que se está dando el manejo adecuado, el Ministerio Público evidenció una falta de control ambiental en la disposición, “ya que los nuevos volúmenes, drenaje de gases y lixiviados carecen de una programación y consistencia técnica”.

Durante la visita, también se identificó la salida de lixiviados por las chimeneas de gases, un asunto que requiere una solución pronta “para evitar acumulaciones indebidas dentro del sitio de disposición final, que pueden generar posibles deslizamientos y una consecuente contaminación ambiental”, dice la Procuraduría.

A esto hay que añadirle, hace dos semanas, que la propia procuradora general, Margarita Cabello Blanco, advirtió que investigaría a los alcaldes que seguían disponiendo las basuras en El Carrasco a pesar de la orden de un juez.

Hasta el momento los mandatarios no se han pronunciado sobre estos asuntos. Sin embargo, anunciaron que la próxima semana darán una declaración conjunta sobre el rumbo que se está tomando ante la crisis con el manejo de las basuras en Santander.

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Un problema que se hereda

Las autoridades tienen planeado adecuar un terreno en Lebrija y Girón (Santander) para el nuevo relleno sanitario. No obstante, habitantes de ambos municipios rechazan de plano esa idea.

Esto representa un reto para poder conciliar, sobre todo con la experiencia que se ha dado con El Carrasco, cuyo cierre es un tema que heredan los alcaldes sin que se termine de cuajar una verdadera solución.  

Para recapitular, el juez 15 administrativo de Bucaramanga ordenó el cierre definitivo de El Carrasco el 14 de agosto. La orden generó un problema que puso a voltear a 16 alcaldes para ver cómo resolvían el problema de los residuos. Floridablanca y Girón vieron cómo algunas de sus calles se llenaron de basuras mientras que los demás alcaldes, en contra de la orden, seguían llevando los residuos al relleno sanitario.

Bajo la sombrilla de la calamidad pública y emergencia sanitaria siguieron llevando las basuras mientras que el asunto fue llevado al Congreso.

En la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes se abordó el tema. Allí solo se dio la directriz de buscar soluciones prontas y de que se constituyera una mesa técnica para encontrarle alternativas al problema. También, se decidió que la Anla trasladaría la competencia de vigilancia a la CDMB para estar con la lupa en mano frente al manejo de los residuos.

Hoy el asunto sigue en vilo. Entre la ciudadanía se sabe que hay un cierre inminente del relleno sanitario y que los alcaldes andan resolviendo ese asunto. Aunque también se ha hecho el llamado para que haya una separación desde la fuente en material reciclable y orgánico, un asunto que requiere de una pedagogía más fuerte. Algo que debe ir de la mano con la búsqueda de un terreno para el nuevo relleno sanitario.

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