El cine colombiano: un cine sin héroes

Por estos días, en las librerías del país, circulan tres publicaciones sobre el séptimo arte hechas por críticos o académicos colombianos. Conozca de qué se tratan.

Publicadas en editoriales universitarias o en ediciones autogestionadas, y producto del esfuerzo por analizar y entender el cine más allá de lo que se ve en las pantallas, tres de las publicaciones disponibles en las librerías del país tienen algo en común: todas ofrecen una mirada muy colombiana sobre el séptimo arte.

La colección de reseñas de un crítico que le enseñó sobre cine a una generación de colombianos, el análisis de un académico sobre los protagonistas de las películas hechas en el país y una reunión de monografías sobre el cine nacional de personas que se están preparando para ser críticos. 

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Estos son los tres libros, publicados en estos últimos meses:

El cine colombiano: un cine sin héroes 

El viaje sin héroes del cine colombiano
Jerónimo Rivera-Betancur

Editoriales Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra

Se suele decir que la mayoría de las películas de Hollywood, o por lo menos las más populares, siguen un patrón llamado ‘el viaje del héroe’, formulado por Joseph Campbell a finales de los años cuarenta, luego de estudiar la mayoría de los mitos heróicos del mundo antiguo. Una serie de pasos que debe seguir un personaje para convertirse en héroe. 

Pues Jerónimo Rivera-Betancur, Profesor Investigador y editor en jefe de la revista Palabra Clave, de la Universidad de La Sabana, se interesó en averiguar si esa teoría aplicaba para el cine latinoamericano y, más específicamente, el colombiano.

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 Y esa investigación no solo fue su tesis doctoral en la Universidad de Navarra, en España, sino que se acaba de convertir en El viaje sin héroes del cine colombiano, su nuevo libro.

Luego de analizar 10 películas de entre 2004 y 2013 (había preseleccionado antes 50), Rivera-Betancur descubrió que en el cine colombiano los personajes brillan por su ausencia y terminan siendo más antihéroes. 

“Son normalmente personajes comunes –dice Rivera- que se ven obligados a actuar y a emprender una misión porque es un tema de vida o muerte. Y aunque quieren hacer las cosas de manera legal, terminan empujados hacia la ilegalidad. Ya sea con cosas pequeñas o más graves, como crímenes”

Jerónimo Rivera-Betancur, Profesor Investigador y editor en jefe de la revista Palabra Clave, de la Universidad de La Sabana

Así, si en el viaje del héroe tradicional el personaje viene de un mundo ordinario, siempre tiene la posibilidad de rechazar el llamado a la aventura y suele encontrarse con un maestro o un tutor, en el modelo que encontró el autor, los protagonistas colombianos vienen de un mundo caótico, se ven obligados a actuar (muchas veces contra su voluntad) y siempre de forma solitaria.

Otra diferencia: en el modelo tradicional, el héroe siempre triunfa. En el cine colombiano, en cambio, casi nunca obtiene lo que quería y cuando lo hace, la victoria es parcial, porque siempre queda un sinsabor: muere o termina traicionando sus principios. “Es un cine poco complaciente y frustrante. Eso puede tener que ver con el hecho de que a muchos no les guste”.

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Para el autor, este tipo de cine no es casual, y es una muestra de la identidad del país y un reflejo de la realidad: una permeada por la desesperanza, la desilusión y la tendencia a aceptar y justificar la corrupción y el camino fácil.  

El recuerdo de un pionero 

Páginas de cine (3 volúmenes) 
Luis Alberto Álvarez
Editorial Universidad de Antioquia

La Universidad de Antioquia acaba de reeditar un verdadero clásico para los amantes de la crítica de cine en Colombia: los tomos completos con las reseñas del crítico Luis Alberto Álvarez, un sacerdote antioqueño que escribió sobre cine en medios como el  El Colombiano, y quien fue pionero en promover e impulsar el cine mundial en Medellín.

Álvarez, quien murió en 1996, alcanzó a supervisar la publicación de los dos primeros tomos, pero murió justo antes del tercero. Aún así, los tres libros se convirtieron en un clásico de la crítica cinematográfica y en un documento histórico. Pero con el paso del tiempo se agotaron y fue cada vez más difícil conseguirlos.

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“Para nosotros era importante volver a sacar esta colección -explica Doris Elena Aguirre Grisales, asistente editorial del sello universitario-. No solo porque es un título imprescindible, sino también porque se trata de alguien cercano a la casa. Fue profesor aquí, la universidad le dio un título honoris causa e incluso cuenta con una cátedra que lleva su nombre”

Los tres volúmenes reúnen sus reseñas publicadas en varios medios (especialmente en El Colombiano, donde tenía una columna con el mismo título del libro) entre 1976 y 1995. Son cerca de 270 piezas de crítica con las que Álvarez ayudó a formar un público con criterio para ver y juzgar películas. 

El sacerdote Luis Alberto Álvarez

“Fue una persona clave para cineastas como Victor Gaviria (La vendedora de rosas, 1998) y  para cientos de jóvenes que se formaron, no solo con sus columnas, sino con los cine clubes, seminarios y charlas que coordinaba”, recuerda Aguirre. 

De hecho, en su época Álvarez fue reconocido como un gran cinéfilo y lo llamaban como jurado o invitado especial a festivales como el de Cartagena, Río de Janeiro, Berlín o San Sebastián. 

La mirada de los que aprenden a mirar

Lecturas sobre la luz: Ensayos críticos sobre cine colombiano
Varios autores
Escuela de crítica de cine de Medellín

Este libro reúne ensayos y monografías sobre el cine colombiano (películas, cineastas, actores) escritas por algunas de las personas que se han formado como críticos cinematográficos en la Escuela de crítica de cine de Medellín, la misma entidad que edita y publica el libro. 

La idea de la escuela nació de la revista Kinetoscopio y del periodista, historiador y crítico (autodidacta) Oswaldo Osorio, quien veía un vacío en Colombia. 

“Los críticos de cine –explica- normalmente son autodidactas o, cuando más, derivan este oficio de su formación como escritores, comunicadores o periodistas”, dice en su página web. 

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La publicación, de hecho, surge luego de dos años de labores, durante los cuales los estudiantes tuvieron un proceso de formación que incluyó el estudio y la reflexión teórica, la asistencia a seminarios especializados con invitados nacionales e internacionales, la lectura y análisis de la obra de críticos históricos y, por supuesto, el constante ejercicio de la escritura.

Por eso, los textos incluídos en el libro no son críticas cinematográficas comunes, sino textos más especializados en el quehacer del oficio. 

Como lo presenta la propia escuela:  “Son diez escritos (más uno del coordinador de este proceso de formación) concebidos con la visión fresca y lúcida de críticos en formación que se han iniciado en su praxis, no solo escribiendo con la obligada constancia para tener tal título, sino con los referentes y fundamentos teóricos necesarios para pensar y entender estructuralmente este oficio”.

12 Comentarios

  1. Que interesante conocer sobre estas publicaciones que hacen una crítica y análisis a nivel tan especializado del cine en Colombia y como se muestra nuestra identidad y realidad en ellas.
    Además que ayuden a formar personas para ver juzgar y entender más las películas

  2. El cine colombiano se ha abierto a espacios muy valiosos. Muy interesante que quede un registro de críticos que enriquecen esta industria para que siga progresando

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