Francia, ante el dilema de conmemorar al Napoleón héroe o al Napoleón villano

200 años después de la muerte de Napoleón, Francia pasa revista a su mito nacional con un ambicioso programa cultural para conmemorar este aniversario. Sin embargo, el debate sobre la figura de este personaje histórico pone en tensión su recuerdo. Para unos, gran emperador y brillante estratega; para muchos otros el megalómano que convirtió Europa en un campo de batalla y el déspota que reinstauró la esclavitud.

A partir del 19 de mayo, decenas de exposiciones y eventos previstos sobre Napoleón podrán finalmente ver la luz durante meses. Los museos galos reabrirán con aforo limitado, como parte de un levantamiento progresivo de las restricciones impuestas por la pandemia. El gobierno francés ya había puesto en marcha su plan de reactivación cultural desde hace casi un año, pero la conmemoración napoleónica supone un paso más para devolver la estabilidad a museos y sitios turísticos en aquel país. Pero a pesar del optimismo del sector, sigue en el aire la pregunta sobre qué hacer con su figura aún sigue en el aire.

¿Qué hacer con Napoleón?

La figura del emperador levanta crispaciones. Prueba de ello es que desde 1969 ningún jefe de Estado francés se había pronunciado sobre Napoleón. En aquel momento lo hizo Georges Pompidou, durante el bicentenario de su nacimiento, cuando el mandatario gaullista aseguró que “No hay nombre más glorioso que el de Napoleón. Partiendo de la nada, despojado de todo, lo obtuvo todo”.

Por eso el aniversario actual ponía en una situación complicada al actual presidente francés, Emmanuel Macron. En un discurso en el Instituto de Francia, Macron dijo queNapoleón Bonaparte es parte de nosotros, y criticó “a quienes pretenden borrar el pasado por no corresponder a la idea que tienen del presente”. Su señalamiento apuntaba a la práctica de revisionismo histórico, que según varios autores podría recaer, en su forma más recalcitrante, en amnesia histórica o en la distorsión de los hechos del pasado.

Pero más allá de la palabra de Macron, las conmemoraciones están bajo la lupa. Como le explicó el historiador Frédéric Régent al medio Le Monde, “Conmemorar significa recordar juntos, pero no honrar. Gracias a esta conmemoración, la mayoría de los franceses conocerán que Napoleón restauró la esclavitud”, un hecho ocurrido en 1802, ocho años después de su abolición.

Por su parte, el Comité Internacional de los Pueblos Negros, la FKNG y el Movimiento Internacional de Reparación (MIR) denunciaron en un comunicado que “Ninguna víctima puede festejar a su verdugo, a menos que esté alienado”, sentenciando que no debería haber homenajes para un “racista liberticida”.

Conmemoraciones programadas

La principal muestra durante el aniversario se expondrá en la Grande Halle de La Villette de París, el mismo recinto donde en 2019 se rindió homenaje a Tutankamón, en lo que fue la exposición más concurrida de la historia de Francia (con 1,42 millones de visitantes).

Al respecto, los organizadores explicaron que Napoleón, la exposición recordará su “legado político y cultural, pero también los errores” de uno de los personajes más fascinantes de la historia. La página web de La Villette también promete “un retrato justo, sin concesiones” de Napoleón.

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Además de las victorias militares y de su legado como creador del Estado moderno y del Código Civil, la Fundación para la Memoria y la Esclavitud (FME) de Francia se hizo cargo de un espacio en La Villette para ilustrar el restablecimiento de la esclavitud en las colonias en 1802, menos de una década después de ser abolida bajo la Revolución Francesa.

En concreto, se presentarán por primera vez las órdenes, redescubiertas en 2007, con las que Napoleón colmó la voluntad de los colonos que reclamaban un orden segregacionista más duro que bajo el Antiguo Régimen.
El ex primer ministro Jean-Marc Ayrault, presidente del FME, apunta que “Napoleón actuó como hacía siempre: sin afecto y sin moral. Era un cínico, pero no un ideólogo racista”.

Por su parte, el Museo del Ejército de París le dedicará un abultado programa cultural. Napoleón n’est plus (‘Napoleón ya no es’, en español) examinará los aspectos que rodearon su muerte por problemas de salud el 5 de mayo de 1821 durante su exilio en la isla de Santa Elena, donde pasó los últimos cinco años de su vida.

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Sus compañeros en el destierro documentaron ampliamente ese momento – la muerte, la autopsia, la capilla ardiente, la tumba… -, y el Museo propondrá al espectador conducir “él mismo la investigación” sobre lo sucedido. Paralelamente, una treintena de artistas contemporáneos -desde el francés de origen chino Yan Pei-ming a la serbia Marina Abramovic-, expondrán su visión de Napoleón, con “una mayor distancia respecto a las generaciones anteriores pero con una agudeza redoblada”, según el Museo del Ejército.

Versalles y otros palacios

El Palacio de Versalles, al oeste de París, abrirá por su parte al público los tesoros de Napoleón, desde la galería de las Carrozas, donde se exponen las berlinas encargadas para su boda imperial, a los aposentos privados.

Otra exposición prevista en septiembre en la capital francesa, “Palacios desaparecidos”, recordará las otras residencias donde vivió el emperador, casi siempre antiguas moradas de los reyes de Francia.

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“Napoleón era complejo y por esto suscita imágenes contrastadas. Hoy en día, como antaño, hay personas que lo detestan y otras que lo adulan”, dijo la historiadora francesa Natalie Petiteau acerca de este personaje, del que se han escrito decenas de miles de obras, hasta 80.000, según el especialista galo Jean Tulard.

Pero tan extensa bibliografía parece no haber agotado todo lo que se podía decir sobre Napoleón: además de exposiciones, el bicentenario se celebra en Francia con la publicación de nuevos libros, programas radiofónicos, documentales televisivos, obras de teatro. En definitiva, un estudio renovado del emperador, que cubre además las áreas más peculiares, desde su relación con Dios hasta sus jardines favoritos.

Con información de AFP

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