Ante la ineficacia del sistema judicial, las mujeres prefieren acudir a los ‘escraches’

La Corte Constitucional ratificó la protección de las denuncias sobre discriminación y acoso en redes sociales (escraches), pero pidió responsabilidad con la información que se comparte. Colectivos feministas expresan la importancia de la sentencia y de estas denuncias. 

La Corte Constitucional advirtió que la publicación de denuncias sobre discriminación y acoso en redes sociales, conocidas como escraches, gozan de protección constitucional, puesto que estas informan y sensibilizan a la sociedad sobre problemáticas de interés público y permiten crear redes de solidaridad. 

De acuerdo con el alto tribunal, se trata de una acción que está cobijada en la libertad de información. Sin embargo, enfatizó que, en cualquier caso, no se permite que quienes hacen las denuncias publiquen datos sensibles cuando dicha información cause afectaciones a los derechos e intimidad de imagen de los acusados. 

La decisión fue emitida luego de estudiar el caso de un hombre que a inicios del año pasado sufrió un trastorno psicótico agudo e irrumpió, desnudo, en el apartamento de uno de sus vecinos y le dio dos cachetadas a una menor de edad. Luego del episodio, el hombre recibió tratamiento psiquiátrico. El papá de la menor, por su parte, lo denunció por acto sexual violento. 

La situación despertó la indignación de una amiga cercana a la familia, quien desde sus redes sociales denunció el hecho y publicó el número de cédula del hombre. Él manifestó, entonces, que temía por su vida puesto que estaba siendo objeto de amenazas.

A su vez, colectivos feministas difundieron piezas gráficas en sus cuentas de Facebook e Instagram en las que denunciaban que esta persona había violentado a la menor y compartían además información privada y semiprivada, como su dirección de residencia y fotografías del hombre con su madre.

El hombre interpuso una tutela en la que aseguraba que los colectivos habían vulnerado sus derechos fundamentales a la intimidad, honra, imagen, buen nombre, dignidad humana y presunción de inocencia.

La protección del escrache

La Corte Constitucional, con ponencia de la magistrada Paola Andrea Meneses, resaltó la labor del ciberactivismo feminista que los colectivos realizan a través de las redes sociales, pero añadió que al momento de ejercer el derecho de denuncia se deben tener en cuenta dos límites. Por un lado, los límites internos, que exigen que los hechos que se estén denunciando sean veraces. Por otro lado, los límites externos, entre los que se destacan el respeto de los derechos fundamentales a la honra, buen nombre e intimidad, así como la presunción de inocencia del acusado. 

Puede leer: “Slalom brinda la posibilidad de hablar sobre la violencia sexual de las mujeres”

La falta de certeza sobre la culpabilidad del acusado, y los graves riesgos de afectación que estas denuncias suponen, exigen que las mujeres y usuarios de redes sociales que acudan al escrache como herramienta de denuncia sean especialmente cuidadosos y responsables con la información que divulgan”, dice el fallo.

En el caso concreto de la tutela del hombre, la Corte Constitución puntualizó que “la publicación y divulgación de datos privados o semiprivados que tenga fines sensacionalistas, o simplemente pretenda satisfacer la mera curiosidad y voyerismo de la audiencia, no solo no está protegida por la libertad de información, está prohibida por la Constitución”.

Por esa razón, el tribunal ordenó a la persona cercana a la familia y a las administradoras de los perfiles de los colectivos feministas retirar los datos sensibles que fueron compartidos en sus redes sociales y ofrecer disculpas privadas al accionante por la información compartida.

Sin embargo, la Corte Constitucional aclaró que en el caso estudiado no se vulneraron los derechos a la honra, el buen nombre y la presunción de inocencia. Respecto a los dos primeros, el fallo dice que la denuncia que se publicó en las redes “está amparada por la libertad de información, dado que satisface las cargas de veracidad e imparcialidad”, y “contribuye a alcanzar finalidades constitucionalmente importantes”. Además, la reputación del demandante se afectó de forma leve, “a lo sumo moderada”.

Y sobre la presunción de inocencia, la sentencia explica que los colectivos feministas no aseguraron “que el hombre ya hubiera sido condenado penalmente”“utilizaron un lenguaje dubitativo” a la hora de hacer la denuncia.

La explicación del fallo

De acuerdo con Francisco Bernate, profesor de Derecho Penal de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, en este caso en particular, “la persona podía hacer su denuncia sobre lo que sucedió. Sin embargo, no se consideró relevante la publicación de la cédula y la dirección, pues porque allí, entre otras cosas, vive la familia del hombre implicado”, explicó a Diario Criterio. 

En este sentido, agregó que no se trata de una limitación, puesto que la información que se publica es libre. De lo que se trata es de la responsabilidad que debería tenerse a la hora de hacer la publicación de las denuncias. “La Corte explica dos cosas: que la información que se comparte debe ser veraz y que no se deben realizar publicaciones que no guarden relación con la denuncia”, dijo Bernate.

La decisión supone que cuando se realicen publicaciones con este tipo de información, estas tendrían que ser eliminadas. “No tiene mayor implicación que eso. Simplemente que el ciudadano pueda acudir a la tutela procurando que se retiren las publicaciones con los datos sensibles. En caso tal de que quien deba hacer esta eliminación no la ejecute, luego de la orden, estaría incurriendo en un delito que se llama fraude a resolución judicial”, explicó Bernate.

La relevancia de este pronunciamiento de la Corte Constitucional, de acuerdo con el abogado, es que se ratifica el derecho a denunciar estos hechos en redes sociales aun cuando estos no han sido objeto de pronunciamiento judicial. 

Le puede interesar: El tesón de las mujeres negras y las demencias ajenas

La importancia de la sentencia y los ‘escraches’ para los colectivos feministas

Para Natalia Zambrano, abogada del colectivo feminista Red Defemsoras, la sentencia marca un precedente y una seguridad para las organizaciones que venían realizando estas denuncias. “Nosotras sabemos que los escraches pueden tener riesgos en cuanto a la información que se publica. Por eso siempre tratamos de cuidar el lenguaje haciendo uso, por ejemplo, del ‘presunto’ en las publicaciones”, dijo a Diario Criterio. 

La sentencia, de acuerdo con la abogada, está muy centrada en proteger los derechos de las mujeres víctimas. “La Corte nos dice que goza de protección constitucional el hecho que podamos denunciar públicamente a nuestros agresores, independientemente de que no haya aún sentencia condenatoria, pero que hay que tener unas pautas para hacerlo”. 

Para realizar precisamente estas denuncias, las redes sociales se han convertido en aliadas de las mujeres, sobre todo ante la falta de garantías y de confianza en las instituciones. “Ver que las denuncias nunca llegan a condena por parte de las autoridades competentes hace que las víctimas encuentren una manera de reparación en la denuncia pública”, añadió Zambrano. 

En este aspecto coincide Lina Morales, de la Red Jurídica Feminista, para quien las instituciones encargadas de investigar y sancionar las violencias contra las mujeres “son ineficientes, violentas y revictimizan a las mujeres”. Es por esto que, según explicó, muchas no se sienten seguras a la hora de acudir al sistema judicial. “Es evidente que el sistema jurídico no ha sido eficaz y es por eso que las mujeres acudimos a formas alternativas de denuncia”, dijo a Diario Criterio.

De hecho, Morales señaló que cuando desde las redes se realizan estas publicaciones, con declaraciones verdaderas, estas no atentan contra los derechos de la persona señalada, quien además tiene mecanismos legales para defenderse en caso de que no sea información veraz. “Los testimonios de las mujeres son suficientemente válidos. Lo que no va a proteger la Corte, en ningún caso, es que cualquier persona u organización cometa calumnia”, manifestó.

Estos colectivos son además conscientes de que hay una responsabilidad con la información que se comparte. Por ejemplo, a Red Defemsoras, según describió Zambrano, llegan varias mujeres con la intención de hacer estas publicaciones desde las redes sociales para evitar que otras mujeres sean víctimas de hechos similares. 

“Nosotras las escuchamos y las alertamos si están incluyendo algo que pueda meterlas en problemas legales. Sí mencionamos el nombre para evitar que otras mujeres sufran lo mismo, aunque eso depende mucho de lo que decida la mujer. No mencionamos cédulas ni direcciones en las que pueden encontrar a la persona”, concluyó.

Recomendado: Cómo proteger a los niños más allá de la cadena perpetua contra violadores

7 Comentarios

  1. Buén artículo tomando todos los puntos de vista y explicándolos profesionalmente
    Este tema es muy álgido y más común de lo que se cree

Deja un comentario