Quién era ‘Pimporilo’, el temido esmeraldero asesinado en el Parque de la 93

Maximiliano Cañón, el esmeraldero asesinado, fue el detonante de la guerra verde que se inició en 2008 y que aún no finaliza.

El asesinato de Maximiliano Cañón, a plena luz del día y en el exclusivo Parque de las 93 en Bogotá, no puede tomarse como un simple ataque sicarial. Pimporilo, como era conocido en el mundo de las esmeraldas, era cuñado y a la vez enemigo del extraditado zar Pedro Rincón, alias Pedro Orejas, y otros miembros de ese clan familiar.

De hecho, Cañón fue el detonante con el que comenzó, en 2008, una nueva y prolongada guerra entre zares y familias que aún no finaliza y que ha dejado alto número de muertos.

Pimporilo y Pedro Orejas se conocieron muy jóvenes, en los años 70, cuando empezaron a ser entrenados para ser parte de los ejércitos que protegían a Carlos Murcia, alias Garbanzo, su hermano Luis Murcia, alias el Pequinés, y Martín Rojas, quienes estaban enfrentados a Víctor Carranza.

El esmeraldero Pedro Nel Rincón
El esmeraldero Pedro Nel Rincón, alias Pedro Orejas.

Una vez se logró firmar la paz a finales de los años 80, con la participación de la Iglesia y el Gobierno, los dos empezaron a tomar alas y fuerza propia. Pimporilo quedó como uno de los responsables de la seguridad, del control social y de las minas del Pequinés.

La amistad de Pimporilo con los Rincón se selló cuando Pimporilo se casó con una de las hermanas de Pedro Rincón, con quien tuvo dos hijas. Los Rincón lograron convertirse en una próspera familia gracias a la inmensa producción que empezó a generar la mina La Pita.

Entre 1999 y 2000, las diferencias entre los dos comenzaron con la llegada Yesid Nieto a la zona bajo la protección de los Rincón. Nieto inicialmente se presentó como miembro de una nueva generación de esmeralderos, empresarial y limpia de las manchas del pasado. Allí entró como socio de la mina La Pita.

Esmeraldero Yesid Nieto

Con el tiempo, se supo que realmente Nieto era la cabeza de playa de varios comandantes paramilitares, como Freddy Rendón Herrera (el Alemán), Diego Fernando Murillo Bejarano (don Berna) y otros para tomarse la zona y el negocio de estas piedras preciosas, cuya alta informalidad y poco control por parte del Estado permitían lavar grandes sumas de dinero.

Diego Fernando Murillo, alias Don Berna
Diego Fernando Murillo, alias Don Berna

Con esto comenzó una división en cabeza de Nieto y los paras, la familia Rincón, Diosdé González y otros, quienes se enfrentaron a Víctor Carranza, Luis Murcia, Hernando Sánchez y otras familias que también habían salido victoriosas o sobrevivido como los Molina.

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“Un punto de quiebre fue la propuesta que recibió Pimporilo, por parte de los Rincón, para ayudar a asesinar a Yesid Nieto. Él se opuso, lo que tensó aún más las relaciones”, dijo un investigador a Diario Criterio. Nieto fue asesinado a finales de octubre de 2002 en Guatemala, tras sobrevivir a un atentado en Bogotá.

En 2008, Pimporilo ya se había separado de su esposa y tenía un enfrentamiento con Pedro Rincón, no solo por lo ocurrido con Nieto sino por supuestos abusos que él y su grupo estarían cometiendo contra la población. El primero de mayo de ese año, Rincón fue a buscar a su cuñado en Pauna (Boyacá) y, al no encontrarlo, le disparó y asesinó a uno de sus guardaespaldas.

Según lo denunció Maximiliano Cañón a la Fiscalía General, ese día Orejas llegó a Pauna y empezó a buscarlo, pero solo encontró a su escolta, Miguel Antonio Pinilla, quien le dijo que no estaba pero se lo comunicó al celular. “Me preguntó que dónde estaba y qué cuándo iba. Le dije que estaba en Bogotá. De un momento a otro me empezó a insultar y a decirme que me iba a matar a mí y a mi familia“, dijo Cañón.

“Pedro Orejas colgó, caminó hacia Pinilla y le entregó el teléfono. Después sacó su pistola y le disparó dos veces en la cara, y después, al caer al piso, le descargó 12 disparos. Se subió al carro con sus escoltas, y salió del pueblo”, contó Luis Pinilla, entonces concejal de Pauna y hermano de Miguel Antonio, como bien lo reportó en su momento la revista Semana.

Aunque más de 30 personas fueron testigos del asesinato, solo Cañón y otras tres lo denunciaron.

Desde ese momento, el enfrentamiento se convirtió en guerra. Pimporilo tuvo que esconderse durante meses, años, en fincas, apartamentos o casas, en parte protegido por Víctor Carranza y con la ayuda de su también amigo Jorge Enrique Gómez, quien terminó siendo colaborador de la DEA y fue asesinado el 11 de marzo de 2021 en un parqueadero la calle 17 con carrera 5ª, en Bogotá, a dos cuadras de la Procuraduría General, del Banco de la República y otras entidades públicas.

En contexto: La historia secreta del esmeraldero asesinado en Bogotá que era colaborador estrella de la DEA (1)

De Maximiliano Cañón, quien también tuvo que afrontar procesos penales, las autoridades le dijeron a Diario Criterio que desde hacía varios años tenía una mina de esmeraldas en desarrollo, a la que le había invertido una importante cantidad de recursos.

“Aunque estaba dedicado a sacar adelante este negocio y se había unido a una religión cristina, Pimporilo era un hombre que generaba mucho respeto y temor por su pasado. Algunos temían que, a pesar de ser un hombre de palabra y de cumplir lo prometido, en cualquier momento pudiera volver a ser parte activa de alguna de los bandos que están enfrentados desde hace años”, dijo un miembro de un organismos internacional de seguridad que opera en Colombia.

Este jueves, Rincón, de 53 años, fue abordado por sicarios en el Parque de la 93 en Bogotá, cuando al parecer estaba a acompañado de su esposa actual. Tras recibir dos impactos de bala, fue llevado a un hospital, donde falleció.

Los sicarios fueron detenidos por la Policía y podrían ser una pieza clave para entender quién o quienes habrían dado la orden y sobre la que tienen tres grandes hipótesis.

La muerte de Maximiliano Cañón se suma a la ya larga lista de líderes y personas reconocidas del mundo de las esmeralda que han sido asesinadas en los últimos años.

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