Más preguntas que respuestas: las hipótesis internacionales sobre colombianos en magnicidio de Haití

El asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, y la captura de exmilitares colombianos han generado un gran impacto en todo el mundo, especialmente en América.

Desde la muerte de John F. Kennedy, en noviembre de 1963, no ocurría un asesinato de este tipo contra un presidente en todo el continente. Esto sin contar el caso de Salvador Allende, que murió durante el golpe de Estado de Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973.

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En todo caso, el magnicidio de Moïse es un asunto que ya involucra a al menos tres países aparte de Haití. República Dominicana, porque desde allí llegaron los presuntos mercenarios; Colombia, por el origen de los capturados, y Estados Unidos, que enviará a agentes del FBI a colaborar con las investigaciones.

Son varias las hipótesis que se han tejido sobre los exmilitares detenidos, pero ninguna tiene una conclusión certera e incluso plantean más dudas. Y como suele suceder en estos casos, las noticias falsas se riegan más rápido que la verdad.

Por ahora, se sabe que uno tiene un proceso en la justicia colombiana por asesinar civiles para hacerlos pasar como bajas en combate. Su nombre es Francisco Eladio Uribe Ochoa.

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Otro es primo de Rafael Guarín, consejero presidencial para la seguridad nacional, quien confirmó la información. Se trata de Mauricio Grosso Guarín, cuyas fotos del viaje que hizo a Haití se han hecho virales.

Pero nada de eso aclara la razón por la que estaban en Haití. 

Las hipótesis que circulan la prensa internacional

León Charles, director de la Policía de Haití, aseguró que 26 colombianos y dos estadounidenses de origen haitiano hacían parte del comando que atacó la casa del presidente. Las autoridades capturaron a 17, entre ellos, James Solages y Joseph Vincent. Dos colombianos, Mauricio Javier Romero Medina y Duberney Capador Giraldo, murieron durante el operativo policial.

Capador Giraldo fue quien le ofreció a Uribe Ochoa un supuesto trabajo de escolta en República Dominicana. Así al menos lo aseguró la esposa de este último.

Por su parte, Solages y Vincent declararon que “la misión era arrestar al presidente Jovenel Moïse” para llevarlo a un juicio pero “no matarlo”, según aseguró Carl Henry Destin, el juez de paz encargado del informe forense, consultado por el diario Le Nouvelliste.

James Solages, por su parte, dijo que “encontró el trabajo en internet” y que llegó a Haití desde hace un mes. “Los mercenarios habían estado en Haití durante unos tres meses“, aseguró Solages, citado por el juez Clément Noël. 

Por su parte, Vicent dijo que desde hace unos seis meses estaba en Haití.

Después del ataque, el presidente fue encontrado con 12 impactos de bala y su esposa, Martine Moïse, quedó malherida. Sin embargo, nadie más resultó lesionado durante el ataque del comando. Esto llevó a muchos a especular con que los responsables del magnicidio no fueron los colombianos, sino los miembros de la guardia presidencial.

Steven Benoit, exsenador y opositor de Jovenel Moïse, se encargó de difundir esa especulación. Según Benoit, desde hace un mes se había anunciado que llegarían expertos colombianos a asesorar a las fuerzas militares de Haití. Por lo tanto, el opositor concluyó que los exsoldados pudieron haber sido víctimas de un engaño. “No hay un solo miembro de la guardia herido”, dijo Benoit a La W Radio. Y pese a que él no estaba en el sitio, también especuló con que supuestamente los colombianos ayudaron a la primera dama. Esto alimentó la noticia falsa de una frase atribuida a la primera dama Martine Moïse sobre los exmilitares.

Sin embargo, un audio publicado este sábado en la mañana en la cuenta de Twitter verificada de la primera dama desmiente esa versión. “(…) mercenarios entraron a mi casa y asesinaron a mi esposo (…) los mercenarios que asesinaron al presidente están en la cárcel”, dice Martine Moïse, que es atendida en Florida (Estados Unidos). 

Según la agencia EFE, un vocero del gobierno de Haití confirmó que el audio es auténtico. Así las cosas, la primera dama también se está refiriendo a los colombianos detenidos.

Las dudas sobre el ataque

En todo caso, sí es extraño que nadie más haya resultado herido pues el informe forense muestra que el ataque fue violento. “Se encontraron muchos casquillos de cartuchos de 5,56 y 7,62 mm entre la puerta de entrada y el interior de la residencia”, aseguró el juez Destin a Le Nouvelliste.

Como bien lo explica CNN, no hay claridad sobre “cómo los asesinos pudieron penetrar múltiples niveles de seguridad presidencial, incluidos los controles policiales en la carretera y la guardia personal de Moïse”.

Tampoco hay información oficial que confirme que las autoridades haitianas hayan contratado a un comando de colombianos para asesorías en seguridad.

Por otro lado, según la Policía de Colombia, los viajes de los colombianos empezaron desde mayo y cuatro empresas de seguridad los reclutaron y pagaron todos sus gastos de viaje. Los exmilitares llegaron a Santo Domingo, República Dominicana, y desde allí se fueron a Haití.

Lejos de conocer la verdad

Alyssa Goldstein Sepinwall, académica de la Universidad Estatal de California y experta en temas de Haití, le explicó a The Guardian que será muy difícil saber quién ordenó la muerte pues Jovenel Moïse se había ganado muchos enemigos desde que asumió el poder en febrero de 2017. Según la experta, en Haití se rumora que desde oligarcas de ese país hasta carteles de narcotráfico sudamericanos podrían estar vinculados al crimen.

“Eran mercenarios para alguien. La pregunta es quién los contrató”, dijo Goldstein Sepinwall.

Por su parte, el ministro de Haití para asuntos electorales, Mathias Pierre, le dijo a CNN: “Hay una mente maestra detrás de este asesinato y eso es lo que tenemos que averiguar”.

La lucha por el poder

Jovenel Moïse estaba siendo cuestionado por un referendo constitucional que al parecer le daría más poder a la rama ejecutiva. La votación está programada para el 26 de septiembre. Además, Moïse tenía un conflicto con la oposición por su periodo de Gobierno. Él decía que su mandato debía terminar en 2022, pero sus contradictores aseguraban que debía ser hasta el 7 de febrero de 2021. El presidente siguió en el poder y sus opositores decían que estaba cerca del autoritarismo.

Así las cosas, el asesinato del mandatario plantea otros problemas por el poder. Joseph Lambert, presidente del Senado, fue designado como presidente provisional.

Pero el debate está en la designación del primer ministro. Antes de morir, Moïse había nombrado para ese cargo a Ariel Henry, pero el ministro de Haití para asuntos electorales aseguró que Claude Joseph también podía reclamar el cargo.

El asesinato también agudiza los temores por la violencia en Haití. En junio, por ejemplo, más de 13.000 personas tuvieron que desplazarse de Puerto Príncipe por enfrentamientos entre la policías y pandillas, según explica CNN.

5 Comentarios

  1. Jaime Sànchez Cortès

    Lo lógico es esperar que termine la investigación del FBI para saber quiénes fueron los asesinos y quien contrato a los colombinos y el objeto de este contrato. También se debe probar si alguno de los colombianos estuvo en la escena del crimen durante el magnicidio. Mientras tanto, todo lo que se hable del tema son simples especulaciones. Al parecer la guardia presidencial actuó o fue cómplice del crimen.

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