Niños traumatizados y ningún culpable tras las rejas: a un año de la trágica explosión en el puerto de Beirut

El 4 de agosto de 2020 ocurrió la gigantesca explosión que dejó 214 muertos y más de 6.500 heridos en el puerto de Beirut. Los culpables de la catástrofe, provocada por un incendio en un depósito que almacenaba varios cientos de toneladas de amonio desde 2014, siguen impunes.

Por eso, Human Rights Watch (HRW) acusó de negligencia criminal la manera en que las autoridades libanesas han manejado el episodio. También las acusa de violación del derecho a la vida y de bloquear la investigación local sobre la devastadora explosión.

Puede leer: Millones en confinamiento y pruebas de covid para todos en Wuhan: China enfrenta la variante Delta

Ante la nula intervención del Estado para judicializar a los culpables, muchos de ellos parte del gobierno local de Beirut, la oenegé recomienda la creación de una misión de investigación independiente de la ONU. También pide sanciones internacionales contra los altos responsables libaneses.

En un informe de 126 páginas, la HRW documentó los múltiples incumplimientos de las instancias políticas y de seguridad del país en la gestión de ese depósito de materiales peligrosos desde su llegada al puerto de Beirut hasta su explosión.

La explosión en el puerto de Beirut dejó al menos 200 personas muertas y a 6.500 heridos. Foto: STR/AFP

Decenas de responsables gubernamentales, de aduanas y responsables de seguridad locales que se encontraban al tanto de los peligros que se corrían, según la oenegé, están identificados en ese documento. El informe señala que “varias autoridades demostraron negligencia criminal, según la ley libanesa, en la gestión del cargamento”. El informe se basa en varias entrevistas y cientos de documentos de correspondencia oficial, algunos de los cuales nunca se hicieron públicos.

En líneas generales, “las pruebas sugieren con fuerza que algunos responsables gubernamentales eran conscientes del riesgo de muerte que podía provocar el nitrato de amonio. Y tácitamente aceptaron ese riesgo”. La oenegé recomienda sanciones contra el conjunto de los individuos y entidades “implicados en esas violaciones continuas de los derechos humanos. También piden llevar ante la justicia a quienes intentan sabotear la investigación local.

Hasta ahora, a un año de la tragedia, ningún responsable ha sido llevado ante la justicia.

Las secuelas de la explosión

Según una encuesta llevada a cabo por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), una de cada tres familias en el Líbano tiene niños con signos de trauma como consecuencia de la explosión en el puerto de Beirut.

De acuerdo con la encuesta realizada entre 1.200 familias, “el 34 por ciento tiene niños que todavía muestran signos de angustia psicológica”. La agencia de la ONU precisó que “en el caso de los adultos, la proporción llega a casi una de cada dos personas (45,6 por ciento)”.

En la tragedia, seis niños perdieron la vida y otros 1.000 menores de edad resultaron heridos.

A esto se suma que el Líbano también tuvo que hacer frente a la pandemia del coronavirus y a una crisis económica sin precedentes. Yukie Mokuo, representante de UNICEF en el Líbano, concluye que, sumando todos estos factores, “un año después de los trágicos acontecimientos, la vida de los niños sigue estando profundamente afectada”. Y agrega: “Estas familias tienen dificultades para recuperarse de las consecuencias de la explosión ocurrida en el peor momento posible. En medio de una crisis económica devastadora y de una pandemia importante”.

Puede leer: Un billón de dólares: el ambicioso proyecto de infraestructura de Biden toma fuerza en el Senado

UNICEF ya había dado la voz de alarma en junio, señalando que casi todas las familias que habían pedido ayuda tras la explosión seguían necesitando apoyo. En particular, dinero en efectivo y alimentos.

Según la agencia de la ONU, muchas de las personas que perdieron sus empleos a causa de la explosión siguen desempleadas. Mientras tanto, el Líbano sufre una pauperización a gran escala, una inflación galopante y una escasez de todo tipo ante la inercia de las autoridades.

*Con información de AFP

4 Comentarios

Deja un comentario

Diario Criterio