“El Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos nació con la idea de sensibilizar a los colombianos”

Del 18 al 25 de noviembre, de manera virtual, se llevará a cabo la octava edición del Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos. Diario Criterio habló con Diana Arias, la directora del evento.

El Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos regresa en su octava edición con historias que lo harán latir. Documentales, largometrajes y cortometrajes estarán disponibles durante siete días para conocer relatos únicos que giran en torno a los derechos humanos.

Del 18 al 25 de noviembre se llevará a cabo este evento de manera virtual, que cuenta con una agenda académica que incluye conversatorios, discusiones con directores y directoras, entrevistas y la selección de 50 películas, de las cuales 26 producciones son nacionales, y por primera vez habrá 27 producciones que se estrenarán en esta versión del festival.

Diario Criterio conversó con Diana Arias, la fundadora y directora del festival para conocer más del proceso de selección, los cambios del cine en estos ocho años de trabajo y aquellas historias que la hacen latir.

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Diario Criterio: Esta es la octava edición del festival. Desde 2013 usted ha estado a la cabeza de este festival, años donde ha habido toda una serie de cambios y transformaciones, pero sobre todo reconocimiento de este evento nacional. ¿Qué es lo que la ha motivado y la sigue motivando a realizar el Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos cada año? 

Diana Arias: Son varias razones, pero hay una que nació con el festival cuando tuvimos la idea y el sueño de crearlo, (aunque sabíamos que era un proceso largo y que íbamos a necesitar de varias ediciones para que se lograra) y es sensibilizar a los colombianos. 

Eso suena bastante complejo y utópico, pero cada edición me demuestra que sí se puede. Hemos tenido unas funciones donde el público lo expresa y dice “no sabía que eso ocurría en mi país”. Ver cómo poco a poco se va cambiando ese imaginario frente a los derechos humanos, frente a la memoria y el conflicto armado, eso es una gran motivación. 

El festival nació porque pensamos que necesitábamos un espacio en Colombia para unas películas que sabíamos que existían y que sabemos que todos los años se hacen pero no había dónde verlas, ahora se han abierto más espacios en salas de cine nacional, pero en ese momento no. 

La gran motivación es saber que ese es un material que tiene que ver la sociedad. Un mensaje lindo del cine es que no se vende un universo único sino que el público toma lo que le llega y esto necesitaba un gestor detrás, esa fue la misión que yo acepté en mi vida. 

A pesar de las dificultades, de la pandemia, de cerrar las salas o del tema económico, el festival siempre encuentra un espacio. Personalmente el año pasado sí pasé por un momento de crisis porque no sabía qué hacer, pero fue una crisis muy corta, porque empezaron a llegar los aliados para buscar la forma de ayudar, y yo siempre le daré todo el crédito al festival. Es una entidad que sabe que tiene que estar acá, yo solo estoy detrás organizando. 

Diario Criterio: En estos ocho años de transición que han traído consigo un Acuerdo de Paz, procesos de reincorporación y donde se han empezado a crear producciones cinematografías de ‘posconflicto’, además de haberse dado toda una transformación del cine de derechos humanos en este tiempo. ¿Siente que ha habido un cambio en las temáticas entre lo que se hablaba antes y lo que se plantea ahora? 

D.A: Los cambios han sido notorios en cuanto a cifras y contenidos. Recuerdo que en las dos primeras ediciones no llegaban más de 10 o 15 películas colombianas, algunas como ejercicios muy universitarios, todavía no había una calidad cinematográfica tan alta. 

Sin embargo, edición tras edición hemos notado un cambio totalmente visible. Ahora nos llegan cerca de 40 o 50 películas que habla básicamente sobre lo que tú dices: el posconflicto. Siento que esto le abrió al país la posibilidad de hablar de eso. Nunca se había contado la guerra desde otras perspectivas que no fuera contar muertos y cifras del Ejército. 

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Este proceso le dio la oportunidad a los realizadores, a los medios de comunicación y a las artes de acercarse a otros públicos y de contar la historia que estamos atravesando como colombianos. 

Diario Criterio: Cada año el festival abre una convocatoria nacional e internacional para que se presenten todas las producciones que quieran participar dentro de la selección oficial. ¿Cómo fue la convocatoria para esta edición? 

D.A: Este año fue muy particular porque en 2020 no hubo producciones por la razones que ya sabemos, todo se paralizó, entonces no tuvimos muchas películas recientes. Nosotros cada año, dentro de las condiciones de participación pedimos que la película no tenga más de un año de producida, sin embargo, en esta edición sabíamos que no nos iban a llegar tantas, así que abrimos un poco el tema de la temporalidad. 

Las cifras de este año, a comparación de todos los años anteriores que superaban siempre las 1.000 películas en convocatoria, fueron muchísimo más bajas porque tuvimos un poco más de 300 de todos los países. 

Con base en esas cifras decidimos hacer una curaduría que mantuviera vigentes los temas que sabíamos que estaban presentes en la selección y que se repetían mucho. 

En América Latina siempre se reciben muchas cosas sobre memoria histórica, comisiones de la verdad, dictaduras; en cine colombiano seguimos recibiendo material sobre el posconflicto, por llamarlo así, y de Europa, la denuncia más importante que se recibe en la mayoría de las producciones sigue siendo la violencia contra la mujer. 

La curaduría se hizo bajo la lupa de siempre, de todos los años, que es encontrar historias que vayan más allá de la denuncia y de la violación de los derechos humanos, que más bien tengan una narrativa más propositiva. 

Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos

Diario Criterio: Hace un momento habló un poco de las temáticas generales que hay por el continente, pero con ¿qué tipo de historias se van a poder topar los espectadores en estos días de festival? 

D.A: Vamos a ver una buena cantidad de producciones sobre género, sobre derechos de la población LGBTIQ+ que fue un tema bastante tratado por países como Argentina y España. 

Tenemos temas de migración, que es un drama que está pasando en todo el mundo. Siempre buscamos la manera de tener alguna cuota de cine indígena, ya sean protagonistas, así que tendremos un par de estas producciones que básicamente hablan de temas ambientales, de territorio e identidad cultural. 

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Diario Criterio: El año pasado el alcance del festival fue bastante amplio porque se realizó de forma digital y eso permitió que llegara a mucho más público que el nacional. ¿El resultado de la edición pasada fue lo que los motivó para organizar el festival de este año de nuevo virtual? ¿Por qué no lo hicieron híbrido? 

D.A: Tuvimos una séptima edición muy interesante con el alcance que nos dio internet. En total tuvimos 54 países conectados según cifras de Facebook, Google y todos los algoritmos que no nos permiten mentir. 

A nivel nacional, tuvimos cifras de lugares donde nunca había llegado el festival. Así que lo bueno se repite, sabemos que la virtualidad llegó para quedarse (aunque suene a cliché) pero le da muchas más comodidades al espectador de poder conectarse cuando pueda. 

En el momento en que tomamos la decisión de hacerlo virtual, todavía había mucha incertidumbre sobre la pandemia, estábamos en el tercer pico y nada nos aseguraba que hacer la logística y la producción que exige un festival no se fuera a cancelar dos semanas antes, o una semana antes como pasó con otros eventos. 

Fue una decisión de prudencia. Empezamos a ver que otros festivales abrieron espacios pero estamos tranquilos con esta edición. Hicimos mejoras en la plataforma, así que esperamos que la programación como está pensada tenga un poco más de alcance que la del año pasado. 

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Diario Criterio: Además de las películas que estarán en línea, hay un componente académico que siempre ha estado en el festival y que cada vez está más fortalecido. ¿Qué sorpresas habrá en esta edición? 

D.A: Los talleres de formación son muy importantes para tener un espacio abierto y gratuito que acompaña este objetivo de llevar el cine y de elevar la curiosidad por estas artes en jóvenes, niños y adultos. 

Este año tenemos tres talleres dirigidos para el público que quiera escribir guion. Además tenemos un laboratorio de cine que está pensado para fortalecer largometrajes en vía de desarrollo que tiene un premio de 30 millones de pesos por parte de un patrocinador. 

El otro componente, es el de las ‘Charlas que unen’ que este año está tremendo porque tenemos unos invitados muy buenos. Para esta edición teníamos dos directrices muy claras que era un componente internacional importante y la participación de mujeres destacadas. 

Tenemos dos charlas exclusivas de mujeres: una de mujeres líderes indígenas de América Latina y otra de líderes en la política.

Diario Criterio: El eslogan de esta edición es ‘Historias que te harán latir’. Cómo se construyó esta nueva marca después de una fuerte influencia en otras ediciones de ‘El cine nos une’? 

D.A: Nosotros veníamos trabajando con ese concepto de ‘El cine nos une’ que nos acompañó cerca de cuatro años. Esto fue tan bueno que se empezó a usar en otros espacios, en otros festivales, en el cine nacional y pensábamos “qué lindo que tenga eco, pero nos dejaron sin identidad” y ahí empezamos a buscar otro. 

Fue una tarea personal muy compleja, pero este me encantó porque creo que reúne todo lo que hacemos que es esa búsqueda de películas que sensibilicen, inspiren, promocionen; también de los personajes que estamos invitando a las charlas porque sus historias de vida son impresionantes. 

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La frase reúne todo el sentir del festival, además porque uno late por muchas cosas. Los latidos nacen en la rabia, por enamoramiento, amor, por inspiración y eso es lo que encontramos en las películas, hay unas que nos hacen sentir una profunda tristeza y todo eso es un latir. 

Diario Criterio: ¿Cuál es esa historia que más la ha hecho latir? 

D.A: Es difícil escoger una sola historia porque además creo que no me queda bien desde mi posición, todas están buenísimas, pero hay una que me gustó mucho sobre todo por el mensaje que da el director y es Del otro lado. 

Un documental colombiano que narra el viaje del director junto con su hermano para buscar a la persona que tenía secuestrada a su mamá. Hace un acto de perdón con el secuestrador. Esta fue una historia que me hizo latir mucho. Pero en general todas, no puedo tener preferencias, así que recomiendo las 50 películas enteras. 

*Si desea consultar la programación de charlas y talleres puede ingresar a la página web cineporlosderechoshumanos.com

El abono para ver las producciones es de un valor de 11 dólares (41.800 pesos colombianos aproximadamente) correspondiente a 50 títulos de la selección oficial, los cuales podrá ver a cualquier hora, cualquier día y cualquiera de los títulos en el transcurso de los días que dura la octava edición y (cinco) días adicionales.

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