Gilinski, Quintero, Petro y el GEA: la batalla por el poder económico y político en Medellín

La agresiva oferta que la familia Gilinski hizo, en asocio con un billonario fondo árabe, para apoderarse del grupo Nutresa cayó en buena parte del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) como una notificación de una nueva batalla por el control del poder económico y político, por lo menos en esa región del país.

Que el banquero e inversionista Jaime Gilinski reaparezca –ahora acompañado por su hijo Gabriel– en la escena paisa les revive amargos recuerdos al GEA por la dura guerra que tuvieron hace casi dos décadas por la compra del Banco de Colombia. Y los tiene alterados no solo por la agresiva propuesta que recibieron por Nutresa sino por la aparente cercanía de los Gilinski con el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien a su vez se la ha jugado por señalar al GEA como responsable del descalabro de Hidroituango y de aprovecharse de Empresas Públicas de Medellín (EPM).

Puede leer: La oferta de Gilinski por Nutresa podría romper la unidad del GEA

La oferta pública de adquisición (OPA) por Nutresa es un obús a la columna vertebral del GEA, de su exitoso esquema empresarial basado en el famoso enroque paisa, y una advertencia de que en cualquier momento sus empresas e intereses pueden caer en una especie de shark tank, en el que ellos no serían tiburones inversionistas sino la presa en venta.

En juego está un grupo que hoy puede costar más de 12 billones de pesos, que genera más de 45.000 empleos directos, ventas por más de 11 billones al año y cuyas marcas, símbolos y olores hacen parte de la historia y tradición antioqueña.

¿Podrá el GEA atajar la ambiciosa propuesta de los Gilinski y mantener el control de Nutresa? ¿Lograrán los Gilinski pasar de tener un pequeño portafolio de productos, como Yupi, para apoderarse de uno de los conglomerados portafolios de alimentos, comidas y snacks de Colombia y la región? ¿Qué otros intereses políticos y estratégicos hay detrás de la que es considerada, desde ya, la movida empresarial del año? Si los Gilinski y sus poderosos socios tienen éxito, ¿irán por otras empresas del GEA como Argos o Sura? Estos son algunos de los interrogantes que se han empezado a hacer en los últimos días inversionistas y expertos financieros.

Nutresa Gilinski y el Grupo Empresarial Antioqueño
Nutresa, Gilinski y el Grupo Empresarial Antioqueño

Caballo de Troya

El pasado jueves, la Superintendencia Financiera suspendió la acción de Nutresa en la bolsa tras recibir la solicitud de una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por mínimo el 50,1 por ciento y máximo el 62,62 por ciento de las acciones de la empresa, a un precio de 29.500 pesos la acción.

La operación podría estar entre los 6,5 y 8 billones de pesos. La oferta fue realizada por Nugil SAS, del grupo Gilisnki. Toda una “OPA hostil” que, de entrada, aumentó 37 por ciento el valor en el mercado de las acciones del conglomerado de alimentos.

Si bien es una buena oferta, lo que desvela es el mal momento en el que está el mercado accionario en Colombia debido a la crisis económica ocasionada por el covid-19 y la violenta devaluación del peso. “Es el mejor momento para comprar y el peor para vender”, dijo un analista financiero a Diario Criterio.

Puede leer: Daniel Quintero, contra las cuerdas

De ahí que al día siguiente las acciones de otras empresas del GEA empezaron a valorizarse, debido al famoso enroque paisa creado a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta, cuando las grandes empresas y líderes de Antioquia decidieron intercambiar entre sí acciones de compañías como Argos, Suramericana o Nacional de Chocolates, para evitar que foráneos como Carlos Ardila o Julio Mario Santo Domingo siguieran apoderándose de empresas como Coltejer, Postobón, Pilsen o Tutti Frutti.

Este enroque defensivo les permitió conservar sus empresas, adquirir otras y lanzar un crecimiento digno de estudio de escuelas de negocios. Nutresa tiene inversiones en 14 países, Argos en 18 y Sura en 10. En esa expansión, que demandó más y más recursos, tomaron decisiones que hoy muestran una debilidad: el GEA, a través de Argos y Sura, tan solo tienen el 45,24 por ciento de Nutresa. A su vez, Grupo Nutresa cuenta con una participación de 13,04 por ciento en Sura y cerca del 10 por ciento de Argos.

Nutresa
¿La propuesta de compra de Nutresa pone en jaque al GEA?

Un análisis de Davivienda Corredores advirtió que esta transacción tiene implicaciones que van más allá de la simple decisión de venta de Nutresa, “ya que actualmente el 22 por ciento del valor de Nutresa está representado por el portafolio de acciones que la compañía posee en Grupo Argos (82.300.000 acciones) y del Grupo Sura (61.000.000 de acciones), que a precio de mercado está valorado en 2,2 billones de pesos. Este enroque es el que permite que el grupo entre sí mantenga el control de los activos, por lo que si se materializa la OPA, el control de Grupo Argos y Grupo Sura podría quedar a la deriva, lo que se prestaría para que otros inversionistas puedan hacer lo mismo y mediante una o varias OPA conseguir el control de estas compañías”.

Los fondos de pensiones serían determinantes para definir en manos de quién queda Nutresa y el futuro del GEA. Sura y Argos tienen el 45,24 por ciento de las acciones de la empresa de alimentos, y si pudieran traer de su lado a Protección, también del GEA y que conserva el 5,2 por ciento de las acciones de Nutresa, tendrían la mayoría.

Puede leer: La crisis de los contenedores amenaza con ‘robarse’ la Navidad

Los otros fondos que, a diciembre pasado tenían acciones de Nutresa, son Porvenir (8,11 por ciento), Colfondos (1,92 por ciento) y Skandia (0,93 por ciento). Si bien estas empresas deben buscar el máximo beneficio para sus ahorradores, pues al final los recursos que administran son de los trabajadores y pensiones colombianos, tienen la opción de aceptar o no la propuesta de los Gilinski.

El banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo y su familia controlan Porvenir y tienen a los Gilinki como competidores en el sector bancario.

Si deciden vender la participación de Nutresa, terminarían por fortalecerlos, más si se sabe los aliados internacionales que tienen y que pueden, el día de mañana, tratar de poner a tambalear un banco con una toma hostil.

En el mundo financiero y del poder, es de conocimiento que las relaciones entre las dos familias no son buenas en los negocios, pero como el olor del dinero de una rápida utilidad es un aliciente para cualquier inversionista, es una incógnita lo que decidan, más si se sabe que el GEA tiene el control del poderoso Bancolombia, competidor del Grupo Aval.

Vender los puede debilitar como grupo, pero le daría al GEA una poderosa caja de 4, 5, 5 o más billones de pesos, que necesariamente tendrían que invertir en sus otros negocios estratégicos, como la banca, los seguros, la energía o incursionar en algún nuevo sector.

Estructura del grupo Nutresa
Estructura del grupo Nutresa

Poder económico, poder político

En las últimas semanas, algunos medios digitales alternativos de Medellín y Bogotá vienen advirtiendo sobre la cercanía de Daniel Quintero con personas relacionadas con los Gilinski. El primero es el precandidato presidencial Gustavo Petro, quien mantiene desde hace casi dos décadas con Jaime Gilinski y su padre don Isaac, una cercanía, al punto que han sido financiadores de sus campañas.

Como se recuerda, Petro fue el único parlamentario que se atrevió a hacerle un debate en el Senado de la República, como representante, a la forma como el conglomerado paisa adquirió el Banco de Colombia. Allí se habló de autopréstamos, de manipulación del valor público de las acciones del Banco Industrial Colombiano (BIC, de propiedad en su momento del Sindicato Antioqueño) y otras operaciones que habría adelantado el empresariado paisa en contra del patrimonio que los Gilinski tenían en el Banco de Colombia, así como el de cientos, miles de accionistas minoritarios.

Puede leer: Petro, ¿’uribizándose’ con el Acuerdo de Paz?

Una parte de esa batalla, que se libró en Colombia y Estados Unidos, fue registrada en su momento por la revista Semana bajo el título de ‘Horrible‘. Desde ese debate nació una larga relación de Petro con los Gilinski y con Álex Vernot, abogado y asesor de los Gilinski en esa y otras batallas. Varios medios también han mostrado que el estratega y publicista Ángel Becassino, quien también los asesoró en el tema Banco de Colombia y después a Petro, ahora aconseja al alcalde Quintero .

Tanto para llegar a la Alcaldía como para mantener la plaza caliente, el alcalde Quintero usó el descalabro de Hidroituango y al empresariado antioqueño del GEA como muestras de una relación que ya no le estaba dando frutos a la ciudad, sino dividendos a los privados.

Hidroituango y UNE
Daniel Quintero, alcalde de Medellín, agitó las aguas durante esta semana sobre la venta de UNE y caso Hidroituango.

En los últimos meses, Quintero ha sido particularmente duro con el GEA y ha logrado cambiar, en una parte de los paisas, la imagen de generar empresas, empleos y pujanza.  

Conjeturas o alineaciones planetarias, lo cierto es que para una parte del empresariado antioqueño la aparición con fuerza en Medellín de Quintero, Petro y los Gilinski es una amenaza para su estabilidad y futuro. Otros lo ven como vientos de cambio de un nuevo orden. Por lo pronto, la batalla entre estos gigantes está para alquilar balcón y consumir, mientras tanto, algunos de los productos que fabrican.

4 Comentarios

  1. Gilisky compro Semana en época electoral para promover la derecha y rebajar la fuerza de la izquierda en los medios, además no creo que ese grupo le convenga Petro porque ya sabemos lo que les vendría, sería como darse un tiro en el pie

  2. Es mejor que organicen ese Sudameris y su caída red de cajeros, y dejen el GEA en paz, para que Quintero Calle no haga más política con éste grupo

Deja un comentario

Diario Criterio